Escenario
Domingo 10 de Julio de 2016

"El diablo viste a la moda": a diez años de la joya fashionista del cine

La película protagonizada por Meryl Streep y Anne Hathaway no sólo reunió a las marcas de ropa más exclusivas en la pantalla grande, sino que atrapó a los más ajenos al mundo de la moda.

Hace 10 años se estrenaba en Estados Unidos una película que revolucionaría la relación entre el cine y la moda, una película que abriría las puertas del mundo fashion a los desconocidos y que marcaría las carreras de sus protagonistas. Se trata de "El diablo viste a la moda" (o "The devil wears Prada", en inglés), un film inspirado en la novela homónima de Lauren Weisberger, que cuenta las peripecias que enfrentan a diario las asistentes de una exigente editora en una revista de moda.

La escritora conocía de cerca esas problemáticas, ya que se inspiró en sus propias vivencias como asistente de Anna Wintour, la histórica editora en jefe de la revista Vogue.

La historia está narrada desde el punto de vista de Andy (interpretada por Anne Hathaway), una periodista recién recibida que consigue un trabajo "por el cual un millón de chicas matarían": asistente de Miranda Priestly (Meryl Streep), la temible jefa de editores de la revista de moda Runway. La jefa, con su personalidad perfeccionista y demandante se convierte en una verdadera pesadilla para aquellos con el que se relacione, a los que les exige perfección ante sus insólitos pedidos y caprichos.

El film también se destacó por el vestuario utilizado. Las marcas más elitistas del planeta aportaron los últimos modelos de la época para vestir a los personajes y esos atuendos establecieron un antes y después en los looks "trendy" de mediados de la década pasada.

Así, el décimo "cumpleaños" de la icónica película pemite indagar en algunas curiosidades sobre los actores, los personajes, las prendas y el rodaje:

Meryl Streep no se inspiró en Anna Wintour

Si bien es cierto que el personaje de Miranda está inspirado originalmente en la reconocida Anna Wintour, la construcción de su personalidad estuvo únicamente influenciado por la editora de "la Biblia de la moda".

Streep, nominada casi 20 veces y ganadora de tres premios Óscar, es una gran compositora de personajes. En una entrevista con el semanario Variety, Streep contó que la voz de su personaje fue inspirada en Clint Eastwood, su compañero y director en la película "Los Puentes de Madison". "Él nunca, nunca, nunca levanta la voz. Todo el mundo tiene que inclinarse para escucharlo y se convierte automáticamente en la persona más poderosa en la habitación", explicó la actriz.

Anna Wintour, jefa de editores de la edición norteamericana de Vogue

De hecho, su compañera de elenco Anne Hathaway lo confirmó cuando recordó la primera vez que hicieron una lectura del guión: "Meryl abrió la boca, prácticamente susurró y dejó a todos sorprendidos. Fue tan inesperado y brillante". Además, esta jefa exigente se caracterizaba por su ácido humor que, según Meryl Streep, está inspirado en el director alemán Mike Nichols, con quien había trabajado. Por último, la actriz confesó que el pelo blanco de Miranda tiene dos grandes musas: la modelo Carmen Dell'Orefice y la directora del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, por su "elegancia y autoridad inatacable".

Si bien la actriz no se inspiró en Wintour, la historia original, sí. Sin embargo, a la editora de moda más temida parece no haberle molestado, ya que consideró el libro y la película como una oportunidad. "Creo que debería sentirme agradecida con ella (Weisberger) por haber llamado la atención sobre Vogue y sobre la moda", dijo en una entrevista con la cadena CNN.

Vestuario millonario

La película no contaba con un presupuesto demasiado elevado, lo que les trajo varios problemas durante la filmación. Así y todo, "El diablo viste a la moda" es considerada una de las películas que más ha gastado en vestuario en la historia de Hollywood. El presupuesto inicial para las prendas era de cien mil dólares y terminó en un poco más de un millón. Inevitable, ya que Meryl Streep tuvo alrededor de 60 cambios en el rodaje, todos con piezas de diseñadores de renombre.

Patricia Field, famosa estilista y diseñadora de moda fue la encargada de la ropa de los personajes y, aunque consiguió que le prestaran varias prendas y accesorios, no pudo evitar los altos costos.

¿Las prendas más caras? Un abrigo verde de mink del diseñador Dennis Basso que utiliza Anne Hathaway, valuado en 30 mil dólares y los zapatos de Prada con los que Meryl entra a su primera escena.

Donna Karan y Chanel, las marcas protagonistas

La excéntrica Patricia Field, la mujer detrás de la moda de la película, también se consagró como vestuarista de las series Sex and the City y Ugly Betty. Su filosofía de trabajo está basada en la cooperación con los actores a la hora de elegirles un vestuario y de conocerlos tanto a ellos como a sus personajes.

"Creo que la colaboración es extremadamente importante en el proceso. Al final del día yo no salgo en cámara. El actor lo hace. Por eso creo que es muy importante que estén involucrados", explicó la estilista. Y agregó: "Nunca pienso en un actor como modelo. Una modelo luce lo que le pedís porque ese es su trabajo. Un actor es diferente". Cuando Field finalmente conoció a Meryl Streep y Anne Hathaway supo inmediatamente qué tipo de chicas eran.

"Después de conocer a Meryl y tener una noción de su cuerpo, se me ocurrió mirar los archivos de Donna Karan. Cuando Donna comenzó en la industria, gran parte de su éxito se basó en el hecho de que sus prendas eran simples, halagadoras y destacaban la figura de la mujer, su cintura y sus hombros sin parecer extremos o exagerados", señaló. "Yo sabía que sus archivos proporcionarían una buena base sobre la cual construir la mirada de Miranda. Por supuesto usé otros diseñadores, pero Donna fue fundamental".

En el caso de Anne Hathaway sucedió lo mismo: "Llamé a Chanel, con quienes tengo una buena relación, y les mostré el guión", dijo Field. "Estaban muy, muy felices de trabajar conmigo porque querían ver a Chanel en las mujeres jóvenes. Fue genial porque después de reunirme con Annie inmediatamente pensé en ella como una chica Chanel, no una chica Versace, por ejemplo".

Meryl Streep y Anne Hathaway casi quedan afuera del film

La actriz que dio vida al personaje de Miranda Priestly estuvo a punto de rechazar el papel porque, si bien se sentía atraída por el guión, la cifra que le ofrecieron "era insuficiente, por no decir un insulto" según ella y no reflejaba su verdadero valor. Luego, afortunadamente, le ofrecieron el doble y aceptó. "Yo tenía 55 años y acababa de aprender, en un momento muy avanzado de la vida, cómo negociar y defenderme", refleccionó Streep.

Por otro lado, Anne Hathaway no fue la primer elegida para interpretar a Andy Sachs. Luego del reciente estreno de "Diario de una Pasión", Rachel McAdams era la preferida para protagonizar todas las películas de Hollywood. Sin embargo, ella rechazaba todas las películas de alto perfil, lo que benefició directamente a Hathaway, que se lució en el personaje y se lanzó definitivamente al estrellato.

Aunque hubo problemas en la definición del elenco, los roles femeninos estuvieron definidos mucho antes que el de Nigel, el director de arte. El intérprete de este personaje no estuvo resuelto hasta 72 horas antes del inicio de la filmación, cuando decidieron que el actor Stanley Tucci sería el indicado.

¿El diablo viste a la Moda 2?

Lauren Weisberger escribió en 2014 una secuela de su exitoso libro, titulada "La venganza se viste de Prada" y todavía no se descartó la posibilidad de llevarla al cine. Emily Blunt, quien interpreta a otra de las asistentes de Miranda Priestly, fue consultada al respecto: "Yo la haría solo si todos están conmigo. ¿No sería genial? Me encantaría hacerlo, aunque no se si está en los planes de los productores". Sin embargo, las otras protagonistas no se mostraron muy interesadas. "Me encantaría hacer una película con toda la gente de nuevo, pero podría salir mal. Es mejor dejar las cosas como están", sentenció Hathaway.

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