Ovación
Sábado 27 de Febrero de 2016

El dueño de la pelota

En la previa de un partido decisivo como es el que jugará Colón ante Rosario Central, Alan Ruiz, figura y goleador del elenco rojinegro, charló mano a mano con Ovación. “Después de junio me gustaría continuar en el club y si existe la chance pondré todo de mí para lograrlo”, tiró.

Algunos partidos con la camiseta rojinegra le bastaron para meterse en el corazón de los hinchas. Su desenfado y habilidad para desplazarse dentro de la cancha, como así también esa notable pegada que lo caracteriza son argumentos suficientes como para comenzar a transitar este idilio con el pueblo sabalero.
Es indudable que aún le falta para entrar en la categoría de ídolo, pero si repite actuaciones como las del comienzo de este año esa brecha se acortará y entonces podrá ingresar en el pedestal de los elegidos. Con apenas 22 años Alan Ruiz es el jugador del que todos hablan. Cuatro goles en tres partidos y un rendimiento que va en franco ascenso, lo posicionan al 10 en una etapa de esplendor que pretende seguir disfrutando.
En junio vence su contrato con Colón, pero ya los dirigentes manifestaron su intención de hacer uso de la opción valuada en 2.500.000 dólares, si bien para eso falta mucho no quieren perder tiempo y es por eso que ya comenzaron a moverse para que el volante siga jugando en Colón, aunque no será fácil.
Si mantiene este rendimiento serán muchos los clubes que lo vendrán a buscar como ya ocurrió en el inicio de este año cuando San Lorenzo pretendió repatriarlo y además un par de clubes brasileños realizaron una oferta concreta. Pero nada de eso conmovió a Alan, quien desde un primer momento le dio la palabra a Darío Franco y a los dirigentes de que pretendía continuar en Colón.

 Y los resultados están a la vista, hoy es uno de los mejores jugadores del fútbol argentino (goleador con cuatro tantos) y no es casualidad que ante Belgrano se hizo presente en el estadio Jorge Pautasso el ayudante de campo de Gerardo Martino, dado que Ruiz integra una lista del seleccionado Sub 23 que más adelante comenzará a entrenar con vistas a los Juegos Olímpicos que se disputarán en el mes de agosto en Río de Janeiro.
En la previa de un partido clave como lo es ante Rosario Central el goleador rojinegro charló mano a mano con Ovación respecto al momento que atraviesa en lo personal, pero también hizo hincapié en el rendimiento del equipo que pelea por los primeros puestos. Además, opinó sobre las ganas que tiene de continuar en Colón y de lo cómodo que se encuentra en la ciudad.
—¿Estás atravesando tu mejor etapa como futbolista?
—Estoy atravesando el mejor momento de mi vida desde que soy futbolista. Con mi hija que vino a este mundo (Pili) y junto a mi familia que están acá en Santa Fe acompañándome y además tengo la suerte de estar compartiendo el plantel con mi hermano Federico.

—¿Se puede decir que en Colón encontraste tu lugar en el mundo?
—No sé si mi lugar en el mundo, porque tengo 22 años recién y realmente espero conocer y disfrutar junto a mi familia muchos lugares más. Encontré un lugar donde me siento muy a gusto, contenido, con un buen grupo de profesionales, empezando por mis compañeros de equipo, cuerpo técnico, utileros, dirigentes (anteriores y estos) y por supuesto los hinchas que todos los días me demuestran su cariño. Incluso hinchas de Unión se acercan a saludarme. Eso hace que sea un lugar que me gusta estar y al cual siempre voy a querer volver.
—¿A qué le atribuís este gran momento que estás viviendo?
—A lo que te dije anteriormente y a las ganas de lograr un título con Colon. Sería una alegría, creo que no solo para mí, sino para todos los que hacen lo suyo desde el lugar que le toca. Nosotros como jugadores, del cuerpo técnico y de los directivos.
—¿Qué sentiste en el partido ante Belgrano cuando fuiste reemplazado y la gente te ovacionó de pie?
—Yo siempre digo que la devolución es el termómetro para medir cómo estamos haciendo las cosas. Que te ovacionen es un gran aliento para seguir adelante. Pero eso también se lo debo a Franco (al técnico) que me saco para que eso pase… (risas).
—¿Pensás que con estos rendimientos te metiste en el corazón del hincha?
—Espero que sí, yo trato de dar lo mejor de mí, no solo porque es mi trabajo, sino porque veo reflejado en los hinchas mi pasión por el trabajo.
—¿Para qué creés que está Colón en este campeonato?
—Depende exclusivamente de nosotros. A medida que pasen los partidos, nos vamos a ir dando cuenta de muchas cosas. No solo para lo que estamos, sino de lo que tenemos que corregir para lograr lo que buscamos
—¿Se ilusionan con este arranque más allá de la derrota ante Godoy Cruz?
—No soy de guiarme por la ilusión, soy más realista. Me pone muy contento arrancar bien y siempre quiero ganar, pero soy consciente de que la única manera de lograrlo es con compromiso, sacrificio y principalmente con un buen grupo de trabajo. Estamos bien y eso me motiva muchísimo al igual que a todos y respecto a la caída ante Godoy Cruz debemos dar vuelta la página y pensar en ganarle a Central.

—¿Cuánto tiene que ver Darío Franco para que hayas explotado con la camiseta de Colón?
—Muchísimo. Darío no solo confía en mí dentro de la cancha, sino que también me apoya y ayuda, si lo necesito , en mi vida personal. Al igual que todo el cuerpo técnico, ellos sabe que yo los escucho cuando me aconsejan. Realmente yo no tengo una personalidad fácil, ni tampoco soy dócil y siendo Franco muy pasional y estricto en su trabajo, ha logrado sacar lo mejor de mí en todo momento.
—¿Es verdad que te quedaste seis meses más en Colón porque es un sueño de la familia Ruiz ver a los hermanos juntos?
—Quiero aclarar que el primero que dejó de lado otras propuestas para jugar conmigo, fue mi hermano Federico quien estuvo entrenando cuatro meses acá en Colón sin cobrar un peso, porque el libro de pases ya estaba cerrado. Una vez que el técnico dio el OK y firmó su contrato, recién ahí comenzó el sueño de jugar juntos. Respecto a si tuve propuestas para irme, sí es verdad que las hubo, pero como te dije, el sueño de jugar juntos con mi hermano ya había empezado y todos los días pensamos en eso. Federico es mucho más que mi hermano, me ayuda mucho dentro y fuera de la cancha. Nos llevamos muy bien y ojalá algún día puedan ver los hinchas la clase de jugador que es. Cuando eso pase, para toda la familia Ruiz la felicidad será completa. Ojalá sea con un título.
—¿Qué sensaciones te produce la chance de poder integrar la Selección Sub 23 que disputará los Juegos Olímpicos?
—Creo que el sueño de cualquier futbolista, es ir a entrenar al predio de AFA y ponerse la celeste y blanca. Gracias a Dios tuve esa suerte y ojalá algún día vuelva a pasar. Cada vez que suena mi celular con un número desconocido, pienso en ese llamado (risas). Pero como siempre nos dice mi papá: “Todo depende de vos”.
—¿Después de junio te gustaría continuar en Colón?
—Sí, por supuesto que me gustaría, pero eso no depende de mi. Ya manifesté que estoy muy agradecido a los dirigentes y si tienen la posibilidad de comprar mi pase me gustaría quedarme. Me siento muy cómodo en la ciudad, estoy tranquilo y en el día a día siento mucho el cariño de la gente. Por eso si existe la chance yo pondré todo de mí para poder quedarme en Colón.
—¿Con qué expectativa aguardan el partido ante Central, que si bien no es definitivo puede marcar una tendencia para el resto del torneo?
—Va a ser un lindo partido, ellos vienen bien y nosotros pese a la derrota con Godoy Cruz estábamos jugando muy bien y obteniendo grandes resultados. Lo considero un partido clave para nosotros, pero también para Central y esperemos disfrutarlo y ganar.
—¿Pensás que es un partido bisagra y que en caso de ganarlo se podría mirar al futuro con mucho optimismo?
—Seguro, sería fundamental ganarlo ya que es un adversario directo en la lucha por pelear el torneo y además sería ganarle a uno de los mejores equipos. Confío en que lo haremos. 
Mariano Cassanello / mariano.cassanello@uno.com.ar

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