Ovación
Martes 15 de Marzo de 2016

¿El juego del vale todo?

Gestos discriminatorios e insultos son moneda corriente en la cancha. ¿Deben ser sancionados o hay que dejarlos pasar porque “el fútbol es así”?

Los jugadores, técnicos y árbitros se tapan la boca para que las cámaras no tome lo que no quieren que se haga público. Pero la estrategia ofrece pocas garantías. Hay personalidades del fútbol lamentablemente célebres por frases y gestos violentos y discriminadores dentro del campo de juego. Algunos fueron sancionados, otros no. Y claro, no es fácil, porque en el fútbol la puteada y la ofensa están naturalizadas, tanto que quienes insultan suelen sorprenderse cuando se les aplica una sanción. Y ojo, esto no sucede sólo en el fútbol vernáculo: a nivel internacional hay ejemplos agresivos y agresiones para hacer dulce.
Sin ánimo moralista, se citarán algunos casos, de acá y de allá, sólo para intentar entender y debatir algunas costumbres futboleras. Porque no nos engañemos, como dice en el libro “Héroes, machos y patriotas. El fútbol entre la violencia y los medios” el sociólogo Pablo Alabarces: “Para comenzar a entender los fenómenos de la violencia en el fútbol precisamos responder una pregunta: ¿Quién habla sobre la violencia en el fútbol? O mejor aún: ¿Quién tiene algo nuevo, importante o más o menos certero para decir? ¿Quién? ¿Se puede cambiar algo entre gente adulta y profesional o nos resignamos al fracaso?”.
Uno de los episodios polémicos se dio hace tres fechas en el torneo de primera. Fue en el partido en que Godoy Cruz le ganó 4 a 1 a Colón. El cruce tuvo como protagonista al 10 sabalero Alan Ruiz, el mismo que antenoche alcanzó la cima de la tabla de artilleros del torneo de Transición al marcarle tres goles a River en el Cementerio de los Elefantes (Colón ganó 4 a 1).
El hecho en cuestión fue una provocación de Ruiz al uruguayo Santiago García, del Tomba. Le movió la mano delante de la  cara al delantero como diciéndole que tenía mal olor. Y rápidamente  se abrió la polémica periodística bajo el interrogante:
¿Tendrían que haberle sacado tarjeta a Ruiz?
El jugador de Colón se defendió al contestar por una radio que no creía. Para él no había sido “nada grave, sólo es una mala costumbre, que uno hace con sus compañeros en el entrenamiento, estaba un poco caliente”. Y agregó: “Me arrepiento de lo que hice y pido disculpas si se tomó de mala manera”.
El domingo, además de goles, Ruiz se hizo tiempo para retomar una vieja pelea que iniciada en 2014 en Brasil, con el enganche millonario Andrés D’Alessandro (ver aparte).  
El año pasado también hubo un episodio muy repudiado en un partido entre Boca y Estudiantes, en la Bombonera, que incluyó palabras ofensivas y un gesto canchero por parte de Daniel Osvaldo a Leandro Desábato.
Se venían midiendo: se insultaban y agarraban en el área. La cosa se fue calentando hasta que el delantero xeneize se agachó, arrancó un puñado de pasto con los dedos, se lo puso al defensor Pincha a la altura de la boca y le dijo: “Comé pasto, burro”.
El juez Diego Abal los amonestó a ambos. La puesta en escena del delantero quedó filmada, pero la saga continuó luego en los micrófonos. Osvaldo intentó calmar los ánimos y aseguró que se había tratado de “cosas del partido que quedan adentro de la cancha”. Pero la explicación no conformó. Desde Estudiantes, Israel Damonte trató al ex delantero de la Juventus de buen jugador “pero un boludo”. Y Desábato juzgó al boquense de no ser un “buen ejemplo para los jóvenes”. Hasta que llegó el turno de Osvaldo, que lo acusó de “mala leche” y le pidió que tenga memoria. ¿A qué se refirió Osvaldo con lo de la memoria?
“Desábato tuvo episodios de racismo, le ha dicho cosas fuertes a (Diego) Buonanotte y a (Ariel) Ortega, es muy hipócrita de su parte”, contraatacó Osvaldo. “Si vos le decís asesino a un chico que tuvo una tragedia sos un poco mala leche”, explicó en referencia a una vieja pelea de Desábato con Buonanotte (en 2009 chocó con su auto, cuando viajaba con tres amigos, todos fallecieron y sólo sobrevivió el ex River).
No conforme, Osvaldo volvió al ruedo y recordó cuando el capitán pincharrata trató de “borracho” a Ortega y de “macaco” al jugador de San Pablo Edinaldo Batista Libanio, más conocido como Grafite. Este último episodio ocurrió en 2005, en el marco de la Copa Libertadores, cuando Desábato jugaba para Quilmes. Por su desprecio al jugador brasileño, a Desábato se lo condenó por “racista”. Y quedó detenido tras el partido, por varias horas, en la policía brasileña. Una decisión que muchos consideraron una “exageración”, una apreciación reiterada cuando se penan casos como estos. ¿Usted qué opina, hay que sancionarlos de algún modo o dejarlos pasar porque “el fútbol es así”? Se la dejamos picando.
Dos enganches enfrentados
Este domingo, en el encuentro entre Colón y River, se enfrentaron los enganches. Por un lado el sabalero Alan Ruiz y por otro el Cabezón Andrés D’Alessandro. Ambos retomaron una vieja pelea que habían iniciado en 2014 en un clásico de Porto Alegre, entre Gremio e Inter. Fue el 9 de noviembre del 2014, fecha en que Gremio venció al Inter y momento en que ambos jugadores argentinos estuvieron cerca de agarrarse a las piñas. Fue necesario detener el partido y que los compañeros de ambos intercedieran para evitar males mayores. Lo que muchos recordaban ayer por las redes sociales es que en aquel clásico el resultado también fue por goleada: 4 a 1 en favor de Ruiz, quien estaba en el banco de suplentes, entró y anotó dos goles que le permitieron esa tarde convertirse en ídolo en Brasil. Las crónicas brasileñas aseguraron en ese momento que la pelea se generó cuando tras su primer gol, Ruiz festejó de cara al banco del Inter, donde jugaba D’Alessandro, quien no dudó dos segundos en correrlo para boxearlo. No pudo, pero ayer continuó la mala onda que el propio Ruiz minimizó tras el partido: “Son cosas que quedan dentro de la cancha, hay que tratar de dejar de lado la violencia”.

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