Boxeo
Domingo 24 de Julio de 2016

El medallista por excelencia

Con 24 –siete de oro, otras tantas de plata y diez de bronce–, el boxeo es el deporte que más preseas ganó en la historia de la participación de la Argentina en los Juegos Olímpicos. Representa el 34,28% de las 70 que nuestro país obtuvo entre los de París 1924 y los de Londres 2012

La historia olímpica de la Argentina comenzó en los Juegos de París 1924. El año anterior se había fundado el Comité Olímpico Argentino (COA), decreto del presidente Marcelo Torcuato de Alvear mediante, y la primera medalla de oro para nuestro país, la obtuvo en la Ciudad Luz un deporte de conjunto: el polo, cuyo equipo estaba integrado por Guillermo Brooke Naylor, Juan Miles, Enrique Padilla, Arturo Kenny, Jack Nelson y Alfredo Peña.
Pero, el primero en alzarse con una presea olímpica individual en la historia argentina fue un boxeador. El porteño Pedro Ernesto Quartucci (1905-1983), quien años después se convertiría en un muy famoso actor, ganó en la capital francesa el bronce, en la división pluma, con apenas 18 años. A partir de allí, el boxeo escribió decenas de páginas de gloria de los deportes olímpicos Albicelestes ya que, la del futuro protagonista de La familia Falcón –la recordada serie televisiva de los 60– fue la primera de las 24 medallas que esta disciplina conquistó a lo largo de la participación argentina entre los Juegos de París 1924, y los de Londres 2012 lo que, a la fecha, ningún otro deporte pudo alcanzar.
A las medallas del polo y de Quartucci en la primera participación del COA en un Juego, hay que sumarles también las de plata de Héctor Méndez (en welter), Horacio Copello (liviano) y el bronce de Alfredo Porzio (pesado).
Asimismo, el rosarino Luis Antonio Brunetto se alzó con la presea plateada en salto triple, la primera obtenida por el atletismo sudamericano en la historia de los Juegos Olímpicos.
En estos 88 años, nuestro país ganó 70 medallas (18 de oro, 24 de plata y 28 de bronce) y, las 24 del boxeo –todas en la rama masculina, hasta ahora, con siete oros, siete platas y diez bronces–, representan el 34,28 % del total. Así, un solo deporte logró más de un tercio de las todas las preseas que se obtuvieron con las otras 17 disciplinas restantes.

Hicieron historia sobre los rings
Entre los 24 boxeadores que ganaron una medalla olímpica a lo largo de la historia, Alfredo Porzio (pesado), Víctor Peralta (liviano), Raúl Athos Landini (welter, y que durante muchos años fue el presidente de la Casa del Boxeador), Santiago Alberto Lovell (pesado), Amado Azar (mediopesado), Abel Ricardo Laudonio (liviano), Mario Omar Guillotti (welter), y Julio Pablo Chacón (pluma) se consagraron campeones argentinos o sudamericanos (o se ciñeron ambas coronas) como profesionales.
Por el contrario, Pedro Quartucci (en liviano), Víctor Avendaño (mediopesado), Oscar Casanovas (liviano), Guillermo Lovell (pesado), Raúl Villarreal (mediano), Francisco Resiglione (mediopesado), Rafael Iglesias (pesado, quien logró su pasaje a Londres 1948, donde ganó el oro en la máxima categoría, tras vencer en la final del selectivo preolímpico al inolvidable Amílcar Oreste Brusa), y Antonio Pacenza (mediopesado) disputaron muy pocos combates profesionales.
Asimismo, Héctor Méndez, Mauro Cía y Arturo Rodríguez Jurado, siguieron peleando como aficionados.

Los campeones mundiales
De los 24 ganadores de preseas, solo dos se coronaron campeones mundiales en el campo rentado y, curiosamente, ambos son mendocinos: Pascual Pérez (oro en mosca en Londres 1948), y Julio Pablo Chacón (bronce en pluma en Atlanta 1996, que compartió con el estadounidense Floyd Mayweather). Pascualito fue el primer monarca universal que consagró nuestro país (fue rey mosca entre 1954 y 1960) y, a la fecha, es el único argentino campeón olímpico y mundial profesional. Por su parte, Chacón fue monarca pluma OMB entre 2001 y 2002.
Los hermanos medallistas
Santiago Alberto Lovell (más conocido como Alberto Lovell) ganó la medalla de oro en pesado en los Juegos Olímpicos de Los Angeles 1932, cuando tenía 20 años. Como rentado, también fue monarca argentino y sudamericano de los completos. Y, en un caso único hasta el presente, su hermano menor, Guillermo José Lovell, obtuvo la presea plateada en la misma categoría, con 18 años, en los Juegos Olímpicos de Berlín 1936. ¡Ah! Y Santiago Alberto Lovell (hijo), llegó hasta los cuartos de final en Juegos de Tokio 1964.
Los Lovell –oriundos de Dock Sud, Gran Buenos Aires–, eran negros, de raíces africanas, y descendientes de esclavos. Santiago Alberto (padre) falleció en 1966, a los 53 años y, su hermano Guillermo José, murió en 1967, a los 49.

El árbitro del piñazo histórico
Ángel Pedro Victorio Avendaño (1907-1984), al que el mundo del boxeo conoció como Víctor Avendaño, conquistó uno de los siete oros del boxeo Albiceleste en los Juegos (en Amsterdam 1928, se convirtió en el primer campeón olímpico individual argentino al coronarse en la categoría pesado). Tras una corta trayectoria profesional, en 1945 comenzó su carrera como árbitro y, hasta su retiro en 1979, dirigió más de 2.600 combates, incluidos por títulos argentinos, sudamericanos y hasta cuatro mundiales.
De estas últimas, dos fueron en peleas de Carlos Monzón, el más grande púgil rentado de nuestra historia. La primera fue el 8 mayo de 1971, en el estadio Louis II de Mónaco, cuando Escopeta le GKOT 3 al italiano Giovanni Nino Benvenuti, a quien derrotara seis meses y un día antes y le quitara las coronas medianas AMB-CMB, en la primera defensa –de las 14 exitosas– que el sanjavierino realizó de estos cetros.
La segunda fue el 11 de noviembre de 1972, en el Luna Park. Era la segunda defensa en el país y la cuarta de ese año –donde Escopeta se alzaría con el Olimpia de Oro, convirtiéndose así en el primer santafesino que recibió tan prestigioso premio–, y enfrentó al estadounidense Bennie Briscoe, al que le GPP 15, en fallo unánime, y al que todos recuerdan porque, en el 9º round, conmovió con una dura derecha a Carlos, quien amarró al moreno y miró el reloj del estadio de Corrientes y Bouchard...

El boxeador y rugbier
Tras participar en París 1924 como mediopesado, el porteño Arturo Rodríguez Jurado (1907-1982) también quedó en la historia olímpica argentina al ganar el oro en pesado en Amsterdam 1928 al derrotar en la final al sueco Nils Ramm. Pero no continuó su carrera en el boxeo ya que, años después, llegó a convertirse el capitán de la Selección nacional de rugby, conocida como Los Pumas a partir de 1965.
Para reverdecer los laureles
El boxeo nacional irá a los próximos Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016 en busca de la medalla que no obtiene desde los de Atlanta 1996. Los representantes criollos serán seis: los bonaerenses Yamil Peralta (91 kilos), quien cayera en cuartos de final en Londres 2012, e Ignacio Perrín (60); el cordobés Alberto Melián (56), quien también participó en los Juegos de la capital británica cuatro años atrás; el entrerriano (de Concordia) Leandro Blanc (49), quien se clasificó este mes en el Preolímpico de Vargas, Venezuela, y los porteños Fernando Martínez (52) y Alberto Palmetta (69).
Los mismos componen el equipo pugilístico más numeroso desde los Juegos de Sidney 2000, cuando los boxeadores olímpicos argentinos fueron siete: Omar Narváez, Ceferino Labarda, Israel Pérez, Víctor Castro, Guillermo Saputo, Mariano Carrera y Hugo Garay y, tres de estos, se consagrarían años después campeones mundiales en el profesionalismo.
Por su parte, el boxeo femenino, que debutó en Londres 2012, no tendrá representantes argentinas en Río ya que, en esta rama, solo se competirá en tres categorías: mosca (48-51 kilos), liviano (57-60), y mediano (69-75). Camino a los Juegos, la porteña Clara Lescurat (51 kilos), la cordobesa Dayana Sánchez (60) y la bonaerense Lucía Pérez (75) no lograron su clasificación.
Con varias innovaciones
En estos Juegos, el boxeo tendrá como escenario el Pabellón 6 del Riocentro, que también albergará el badminton, el levantamiento de pesas y el tenis de mesa. En Río 2016, un total de 250 púgiles competirán a partir del sábado 6 de agosto en 13 categorías, diez de ellas masculinas: minimosca (46-49 kilos); mosca (52); gallo (56); liviano (60); welter junior (64); welter (69); mediano (75); mediopesado (81); pesado (91), y superpesado (+ 91).
Los combates serán por eliminación directa. Los ganadores de las semifinales irán por el oro y, los perdedores de cada una, se alzarán con el bronce. En total, el boxeo olímpico pondrá en juego 39 preseas en la Cidade Maravilhosa.
Pero, sin dudas, el mayor cambio en Río de Janeiro 2016 será la inclusión de púgiles profesionales, que equiparará al boxeo con el fútbol, básquet, tenis y vóley que, desde hace ya varios Juegos, permiten la participación de los mismos. Vale destacar que cinco de los seis púgiles Albicelestes que pelearán en Río ya lo hicieron como rentados en la World Series Boxing (donde combatieron a 5 rounds de 3x1, con guantes profesionales y sin cabezal ni musculosa), que es el certamen por franquicias de países que la AIBA (Asociación Internacional de Boxeo Amateur) organiza desde hace dos años y materializa la dura puja de poder que mantiene con los cuatro organismos que rigen el pugilismo mundial: la AMB, el CMB, la OMB, y la FIB.
Entre los profesionales que darán el presente en Río de Janeiro 2016, ninguno pudo ganar su categoría en los Preolímpicos. Por caso, el tailandés Amnat Ruenroeng (17-1, 5 ko), campeón mosca FIB entre 2014 y el 25 de mayo último, cuando PKO 4 en Beijing, China, ante el filipino John Riel Casimero, fue derrotado en la final de peso liviano en Vargas, y el camerunés Hassam N'Dam N'Jikam (33-2, 19 ko), monarca interino mediano OMB en 2012, también cayó en el choque por el oro entre los mediopesados.
Pero la decisión de permitir la participación de boxeadores profesionales no fue la única que adoptó el Comité Olímpico Internacional por recomendación de la AIBA ya que, por primera vez desde Los Angeles 1984, los púgiles pelearán sin cabezal (aunque las mujeres sí lo utilizarán) y, también, se empleará un sistema de puntuación similar al de los profesionales.
Habrá cinco jueces alrededor del ring. El ganador de cada round recibirá 10 puntos, el perdedor 9 y, la diferencia, podrá ser de dos o más puntos si hubo un claro dominador del salto, con caídas incluidas. De las cinco tarjetas, se seleccionarán tres al azar mediante una computadora y, cuando finalice el combate, se conocerá cuáles se consideraron por el sistema de puntuación.
El técnico del equipo argentino
Quien estará en el rincón de los púgiles nacionales en Río de Janeiro 2016 será el uruguayo Julio García, de vasta trayectoria profesional donde, entre otros, fue entrenador del santafesino Julio César Vásquez.
El DT asistirá a los próximos Juegos porque el Comité Olímpico Internacional le levantó la suspensión que pesaba sobre él desde los Juegos de la Juventud de Nanjing 2014. En esa oportunidad, había viajado como entrenador del bonaerense Kevin Espíndola, el único boxeador argentino que asistió a China, quien quedó afuera por llegar tarde al pesaje para el choque que sostendría con el estadounidense Daramni Rock. El COI responsabilizó a García por la no presentación del sampedrino y, ahora, poco antes del inicio de Río 2016, dio por cumplida la suspensión. De este modo, Pablo Chacón, quien había sido designado por la FAB en el cargo que ahora recuperó el uruguayo, quedó fuera del equipo.

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