Ovación
Domingo 09 de Octubre de 2016

El mito que se derrumbó

Durante décadas se afirmó que la pelea McCarthy-Robassio, de la que hoy se cumplen 11 3 años, fue la primera entre profesionales en el país. Pero Julio Ernesto Vila demostró que el dato era inexacto.

El boxeo nació y comenzó a practicarse en Inglaterra en el siglo XVIII y, tiempo después, ya había llegado a los Estados Unidos. Este deporte se instaló en la Argentina con el arribo de los marineros ingleses, irlandeses, escoceses, galeses y estadounidenses, quienes combatían entre sí –con o sin guantes– en bares, salones de baile, teatros, y en el propio puerto de la ciudad de Buenos Aires.
Durante décadas se sostuvo que el primer combate "profesional" en nuestro país se realizó el viernes 9 de octubre de 1903 –del que hoy se cumplen 113 años– y lo protagonizaron el irlandés Patrick Paddy McCarthy y el italiano Abelardo Robassio. Pelearon en la sede de la revista El Gladiador, en Avenida de Mayo 1139 de la Capital Federal, con el doctor Carlos Delcasse como árbitro, y el jefe de la Policía, Francisco Beazley, como timekeeper, de una actividad prohibida en esa ciudad –y, por extensión, en todo el país– desde septiembre de 1892.
Pero merced a su monumental labor investigativa, el inolvidable Julio Ernesto Vila rebatió este dato y, con la precisión que lo caracterizaba, aportó las respectivas pruebas de otros choques registrados con anterioridad al de 1903.

El primero, ¡en 1829!
The British Packet and Argentine News fue presentado el viernes 4 de agosto de 1826, poco después del reconocimiento diplomático de las Provincias Unidas por parte del gobierno inglés. El fundador fue el comerciante Thomas George Love, que presidió la Cámara de Comercio de la colectividad inglesa y, luego, fue un activo simpatizante del gobierno de Juan Manuel de Rosas. El periódico –que se publicó semanalmente hasta 1859, y siempre en inglés– no solo reflejaba los acontecimientos políticos de la época sino, también, la situación económica y social, las costumbres, la actividad cultural y la repercusión de algunos sucesos del exterior.
Y, en el mismo, Vila encontró la "noticia" de un combate en 1829. En su obra póstuma, El Boxeo y yo (Ediciones Al Arco, Buenos Aires, agosto de 2011, páginas 11 y 12), el Maestro escribió: "Esto pasó: un 24 de octubre de 1829 se publica en el periódico inglés British Packet la primera noticia referida a una pelea de box en la Argentina. No solo el periódico era inglés; también el boxeo, llamado «cortés deporte», fue introducido en el país por los ingleses. La noticia sobre box informaba sobre un match que había tenido lugar pocos días antes, en un local cercano a Retiro. En la pelea, un inglés le había ganado a un estadounidense. La nota aseguraba que era solo el primero de una serie de encuentros programados (...) Sin apellido, ni lugar, ni resultado. Una «perla» única. ¡A 13 años de haberse declarado la Independencia el 9 de julio de 1816!"
Esta es la prueba que refuta la historia del "primer combate" en nuestro país, que se realizaría ¡74 años después! del registrado por el British Packet en el siglo XIX...

El choque Bull-Davies de 1892
Además, en su magnífica obra 20 campeones y una leyenda (Ediciones Interactivas, Buenos Aires, 1997, Tomo 1, páginas 2 a 4), Vila, reconocido entre los más grandes expertos del mundo, había publicado: "Durante mucho tiempo se afirmó –está dado como cierto aún–, que el primer choque por dinero (hablar de amateurismo resulta risible), se llevó a cabo en el hall de la revista El Gladiador, en Avenida de Mayo y San José, entre Paddy McCarthy y Abelardo Robassio, irlandés e italiano, respectivamente. Ganó McCarthy en 5 asaltos. La prensa de la época no dijo que así fuera, seguramente porque en rigor de verdad la realidad es otra: el dato es falso" (en negrita en el original), señaló.
"Sabido es que el boxeo estaba prohibido en Buenos Aires en 1903 y jamás nadie expresó cuándo y por qué se decidió proscribir esta actividad que se practicaba en Inglaterra desde el siglo XVIII y en estados Unidos desde época similar", agregó.
Y continuó: "El primer pleito detectado, y con nombres de sus protagonistas, se llevó a cabo en la Capital Federal, en el Salón La France, que era un lugar de esparcimiento, de baile. El diario La Nación del 17 de julio de 1892 hace referencia a una pelea entre Tom Bull, londinense, y George Davies, también británico, que ganó el primero. Nadie sabe cómo. El choque se realizó el día 12 y ambos pesaron 86,200 kilos. La bolsa para el vencedor era de 800 pesos, una fortuna en tiempos de los centavos", recordó.
"Un asistente al episodio, Jack Ashton, de San Francisco, California, retó al vencedor por la suma de 1.000 pesos. Bull aceptó inmediatamente, y agregó que le apostaba 500 pesos más a que lo noqueaba antes de terminar el 10º round con las nuevas reglas del marqués de Queensberry: asaltos de 3 minutos por uno de descanso y guantes de 4 onzas (actualmente usan de 8 y 10).
El periódico transcribe la firma de contratos para medirse entre el 5 y 10 de agosto de ese año en escenario a acordar aunque, luego, no hubo registro alguno sobre si este choque se disputó. Y remató: «Tenemos ya instalado y en pleno y popular funcionamiento un nuevo sport basado en el noble arte de molerse los huesos a puñetazos»".

Llega la prohibición del boxeo
Vila contó cómo se llegó a esta situación: "El 1 de septiembre de 1892 se le concedió un permiso a Julio Dutsche para que el lunes 5, en el Teatro de la Zarzuela (inaugurado ese mismo año, sito en Bartolomé Mitre 1448, y que pasó a llamarse Teatro Argentino tras ser refaccionado en 1897), organizara un festival «con sujeción a lo que el reglamento del Club Gimnasia y Esgrima determina para esta clase de espectáculos». Tal lo aparecido en La Nación del 2 de septiembre", apuntó Vila.
Y reveló: "La Nación, número 6.743, del martes 6 de septiembre de 1892, en primera página, séptima columna, ofreció un comentario lapidario titulado: «Asaltos a puñetazos». Pelearon Jack Smith, de Liverpool, y William Bennett; luego chocaron Jack McDonald, de Glasgow y George Holding, de Birmingham y, al combate de fondo, lo sostuvieron nuestro conocido Tom Bull y Alexander Gibb, de Glasgow, por una bolsa de 1.200 pesos. El 75 % se lo llevó el vencedor y, el resto, el perdedor. El cronista se impresionó mucho por el rudo espectáculo que presenció: «No puede darse nada más repelente para un teatro o cualquier sitio. El interés está en relación directa con la inhumanidad. Jadeantes, sudorosos, rojas las caras y casi echando sangre por las espaldas, los brazos y todos los sitios que más blanco habían ofrecido a los puños, llegaron al término de la lucha en la que salió como vencedor Tom Bull. Y se acabó la función. En suma, una función que merece tener pocas análogas si el público de Buenos Aires quiere no presentarse reñido con el buen gusto»", disparó.
Las 142 líneas en primera plana en una columna al estilo de aquel tiempo, lograron una rápida respuesta del Concejo Deliberante: el 7 de septiembre –24 horas más tarde–, llegó la prohibición. Como contrapartida, aquella noche de miércoles en New Orleans, Louisiana, James Corbett noqueaba en 21 rounds a John. L Sullivan, ganando el título mundial de peso completo. Era la primera pelea por esa corona con guantes y, la anterior, había sido a puño limpio en 1889".
Y, en la reunión del Concejo Deliberante, presidida por el doctor Montes de Oca (La Nación, número 6.745 del día 8), dice textualmente:
«Funciones de box - Es inmediatamente aprobado un proyecto del concejal Dr. Carrasco prohibiendo en absoluto las funciones de box, sirviendo de fundamento a su autor, la repugnancia (sic) que esta clase de espectáculos ofrece". Vila concluyó: "De cualquier forma, tras Firpo-Dempsey en 1923 y por presión popular, el 3 de enero de 1924 una Resolución Municipal ordenó poner en funcionamiento la Comisión Municipal que regularía la actividad en «30 días». Y se inició así la era de lo que llamaríamos «el boxeo controlado en nuestro país»".
Sobre el choque McCarthy-Robassio, abundó: "El número 98 de la revista El Gladiador del 16 de octubre de 1903 consigna lo ocurrido en el mismo, que fue pactado «hasta terminar» y concluyó con la victoria de McCarthy por nocaut en el 5º round. (Jorge) Newbery lo anunció a las 22.35 de aquel día –no se consignó kilaje– en la sede de la publicación aludida. Debieron combatir con guantes de 4 onzas, pero como no había, peinaron los disponibles de 8. La recaudación, levemente superior a 500 pesos, surgió del sombrero que se pasó «a voluntad, la colaboración de los presentes»".
Y completó: "Vale remarcar que los periódicos aludidos no anunciaron el choque como «el primero entre profesionales» como lo tomó la historia al distribuirse «oficialmente» dinero entre McCarthy y Robassio. La FAB fue fundada el 23 de marzo de 1920", cerró Vila, quien falleció el 28 de abril de 2013, a los 74 años.


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