Ovación
Domingo 10 de Enero de 2016

“El objetivo primordial es formar a buena gente”

El presidente de la institución Gitana, Alejandro Molinas, destacó lo desarrollado en 2015 y resaltó que “esta es una gran familia”.

El Club de Rugby Ateneo Inmaculada (CRAI) es uno de los grandes exponentes del rugby y del hockey femenino sobre césped en la capital provincial. Lleva más de 40 años fomentando el deporte como medio de vida y, pese al paso del tiempo, sigue creciendo de forma abismal.
Deportivamente el presente le sonríe, ya que es protagonista en cada una de las categorías de las que participa. Eso es producto del trabajo formativo que se hace desde la escuelita, a la cual llegan chicos a partir de los cuatro años. Pero lo más difícil no es llegar, sino mantenerse, entonces así es donde se ven los réditos, porque cumple con creces.
Después de un 2015 muy fructífero, el presidente Gitano, Alejandro Molinas, hizo un balance a su manera. “Tuvimos un año deportivo muy bueno en 2015. Accedimos en rugby al Torneo Nacional de Clubes, al cual solo pueden llegar los mejores 16 equipos de la Argentina. Después en el resto de las divisiones fuimos campeones en casi todas y, en cuanto a hockey, la Primera División terminó tercera. Así que muy felices por todo. El presente nos sonríe por suerte, mucha gente hay trabajando acá, que se compromete diariamente a dar lo mejor de sí para que el club esté en ideales condiciones”, reconoció.
Posteriormente, se metió de lleno en lo organizativo y económico, factores que hoy en día no deben ser pasados por alto: “El factor económico incide mucho, más que nada con la inflación y eso causó una gran preocupación. La cuota es una de las principales fuentes de ingresos, pero tampoco es que nos sobra, nos da para mantenernos. Eso quiere decir que no nos deja hacer obras; eso sí se logra a través de los sponsors, que sin dudas nos dieron una gran mano en este último tiempo. Así es como continuamos algunas cosas que nos restaban concluir. No le debemos a nadie. Este es un club que históricamente jamás estuvo en rojo gracias a una buena administración y un manejo responsable. Si no hay plata, las cosas por hacer deberán esperar un poco más”.
Inmediatamente desestimó algún tipo de truco o secreto para eso, nada más constancia y mucho laburo: “Obviamente que para trabajar en un club como este, te tiene que gustar. Pero hay mucha gente que nunca jugó al rugby y se engancha al traer a sus hijos o amigos. Así es como se suman a esta gran familia, porque eso es lo que somos”.
Casi por decantación, se le consultó sobre la esencia del sentido de pertenencia en este ámbito, sin embargo, no lo coloco como un rasgo excluyente. “Uno es hincha del club, porque estoy acá desde chico. Soy fanático. Surgió la posibilidad de ser presidente hace unos años y decidir aportar mi granito de arena. Desde ya se trata de una responsabilidad muy grande, pero la llevo adelante con mucho orgullo. En el último tiempo mucha gente se volcó al rugby; antes se decía que era un deporte elitista, cosa que nosotros queremos despejar totalmente, pero al ser poco conocido, a veces se piensan cosas raras. Como cuando se dice que es brusco y está lejos de ser así, porque realmente es muy leal. Como todo deporte de contacto a veces genera algunas asperezas, pero nada más. Fui árbitro durante más de 20 años y siempre noté armas nobles en los partidos y los jugadores”, se sinceró.
En el final, dio a conocer cuáles son los objetivos que tiene CRAI para con la sociedad santafesina: “Lo primordial es formar a buena gente, que sean personas de bien, educada y que capten los ideales que transmite este deporte mediante el compañerismo y la amistad. Es un deporte de conjunto y, como tal, todos tiramos para adelante. Ese es el principal objetivo”.

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