Ovación
Martes 12 de Enero de 2016

El otro señor del Dakar

El español Xavier Foj está corriendo su 26ª edición. Pero la experiencia no le quita adrenalina: "Con cada nuevo rally me agarran muchos nervios", sostuvo.

No tiene nada que envidiarle a Stéphane Peterhansel. Muchos menos a Yoshimasa Sugawara. Xavier Foj también es parte de la historia grande del Dakar. Este español de baja estatura y tez blanca se acelera de manera automática cuando comienza a hablar con Ovación sobre su vida deportiva. Le fluyen los fierros por las venas y destila pasión por la boca cuando cuenta que lleva "26 participaciones seguidas en esta travesía, de las cuales terminé las 11 últimas. Pero cada vez que empieza una nueva edición me agarra unos nervios bárbaros”. El valenciano de 56 años está compitiendo con un Toyota Land Cruiser 150 de su propia estructura en autos de serie y “aspiro a llegar a Rosario”.
  El multicampeón francés tiene 11 títulos (6 en motos y 5 en autos). No en vano lo apodan Monsieur Dakar, además de sus 27 presencias en el rally más duro. Claro que el abuelo de esta especial travesía es sin dudas Yoshimasa Sugawara. El japonés tiene 74 años y la corre desde 1983. Está viviendo su 33 Rally. En esta edición pilotea un camión del equipo Hino que pertenece a la órbita de Toyota.
  No obstante, el protagonista de esta historia es Foj. “Esta es mi 26 participación. Empecé en el año 1991 manejando un camión. Luego fui copiloto y más tarde volví a pilotear. Formé mi propio equipo y acá estamos”, comenzó narrando este valenciano con alegría.
  —¿Qué representa tener tantos Dakar disputados?
  —El número en sí no es tan significativo. Prefiero decir que los últimos 11 los pude terminar. No tengo un abandono desde hace 12 años.
  —¿El piloto mira más las ediciones que terminó que aquellas que corrió?
  —Mira un poco de todo. Aunque más las que te fueron bien. También el esfuerzo que representa correr un Dakar. Termina uno y al otro día ya hay que estar preparando el que viene. Sobre todo por el tema de los patrocinadores. No podés parar un día porque si lo hacés, luego será difícil seguir. Sobre todo cómo está la economía en España.
  —¿Cómo era esta travesía cuando comenzó a correr?
  —Cambió muchísimo. No había casi nada de información ni tanta difusión como ahora. Podías leer algo sobre la carrera, pero una vez que empezaba era otro tema. Además corríamos con una brújula. Luego llegó el GPS y más tarde los teléfonos satelitales. Ahora todos tenemos GPS bloqueados. También se modificó el ritmo de la competencia.
  —¿Se corre de una manera distinta ahora?
  —El Dakar se adaptó a los tiempos, y a los desiertos de Sudamérica. Hay mejores asistencias, mejores pilotos y mecánicos. La carrera se corre más rápido porque también se asiste mejor que antes.
  —¿Se puede decir que ahora este rally es más equilibrado al haber hecho tantos cambios?
  —Seguro. Se hizo más igualitario porque todos tenemos los mismos GPS bloqueados y recibimos las mismas informaciones. Después estará en cada equipo qué hacer.
  —¿Qué diferencia hay entre la competencia cuando se realizaba en Africa y esta que lleva unos años en Sudamérica?
  —La sensación de infinito e inmensidad que te daba mientras ibas por los desiertos. Buscabas un punto y esperabas ver alguna referencia. Pero cuando llegabas, había arena y más arena. Eso es lo que tiene Africa. Allá te sentís muy pequeñito. En cambio, acá en Sudamérica hay otras cosas que la hacen especial. Como por ejemplo, el desierto de Fiambalá. O la pasión y conocimiento que tiene la afición por los fierros. Te tratan bien y es como que jamás te sentís solo porque siempre ves gente por los recorridos.
  —¿Qué ganó y perdió el Dakar con tantos cambios?
  —Ni una cosa ni la otra. El Dakar simplemente se amoldó a los nuevos tiempos. Y contra eso no se puede ir. Ahora es más seguro. Por ahí dicen que perdió aventura. Pero para mí esto nunca fue una aventura sino una carrera. Devenía en eso cuando había algún riesgo vital.
  —¿Y le agarra adrenalina cuando está por comenzar un nuevo rally con todos los que tiene?
  —Sí, siempre me pongo nervioso. La experiencia me sirve sólo para controlarme y dejar sentado que lo puedo hacer. Pero me sigo poniendo muy nervioso.

De aquel Dakar por el desierto a este en Sudamérica

“Aventura era cuando estabas en Africa y tenías que ir a buscar el vehículo cuando te quedabas afuera de la carrera por algún factor. Había que trasladarse al medio de la nada por tus propios medios para poder recuperar el coche”, contó Xavier para dejar en claro que el Dakar es una verdadera odisea. “En cambio, ahora hay muchas herramientas tecnológicas y apoyo logístico”, detalló.

De noche esperaban por Marrocchi

La 8ª etapa de la aventura del rally fue la más complicada para el rosarino Daniel Marrochi, quien compite en la categoría autos a bordo del buggy Monti 014 Diario La Capital Dakar Team. Hasta el cierre de esta edición, anoche, Marrochi y su copiloto no habían llegado al vivac.
El driver rosarino disputa esta aventura por tercera vez, tras sus participaciones en 2014 y 2015. Ayer comenzó la etapa Salta-Belén estando 58º en la general. El objetivo que planteó el binomio de la ciudad era terminar entre los 50 mejores, pero también será un logro interesante llegar el sábado al Monumento a la Bandera, el día final de este Dakar.

 

Comentarios