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Sábado 17 de Junio de 2017

Canjean monitores por carne para alimentar a familias necesitadas

Se trata de la ONG "La casa del niño y la familia, San Martín de Porres, de Gualeguaychú. "Lo que hacemos es entregarle un monitor usado a las personas que colaboren con unos tres kilos de carne", contó una de las referentes de la institución.

La Casa del Niño y la familia "San Martín de Porres", de Gualeguaychú, canjea monitores donados por vecinos por carne para alimentar a unas cuarenta personas, fundamentalmente madres y niños de la ciudad entrerriana.

"Lo que hacemos es entregarle un monitor usado a las personas que colaboren con unos tres kilos de carne", dijo a Télam Mabel Benítez, presidenta de la institución que, junto con las voluntarias, trabaja en la casa y afirma que el objetivo del canje "es asegurar la comida" de las familias que recurren al hogar.

Benítez contó que el origen del trueque no partió de una campaña "sino que surgió como una idea, la pusimos en nuestro Facebook y nos dio un resultado enorme".

El hogar fue fundado en 2002 y subsiste con un ingreso mensual de 2.000 pesos con los que debe, a su vez, sortear los gastos fijos como servicios, elementos de limpieza y material de trabajo para las múltiples actividades que desarrollan. "En un principio, la urgencia era brindar un almuerzo a familias que atravesaban momentos de dificultad, pero hoy las funciones y responsabilidades son muchas más", aseguró Benítez.

La presidenta de La Casa del Niño informó que "se da de comer a unas cuarenta personas en total, lo que representa un costo importante". "No es que sólo los alimentamos: también nos ocupamos de la salud y de la educación porque todo va con todo", comentó la voluntaria.

"Nuestro objetivo es generar en la gente las armas necesarias para que puedan defenderse por sí solos y darles medianamente una educación. Tenemos una biblioteca, talleres y una fábrica de juguetes de madera, yoga, recreación, tejidos y costura, y reciclado", enumeró.

Sobre la situación de las familias, relató que "hay muchas mamás que son jefas de hogar que por circunstancias de la vida se quedaron sin compañeros". En Gualeguaychú hay barrios muy vulnerables, "como La Cuchilla", y el problema del consumo de drogas "es muy complicado" en la ciudad, casos que el hogar ayuda a derivar a centros especializados. El hogar funciona con unas quince voluntarias "que venimos todos los días", además de varones que resuelven tareas específicas, explicó.

Benítez precisó que entre las metas del hogar están que los jóvenes "aprendan un oficio, darles algo para que sean alguien en la vida, inculcarles valores y que sean solidarios y encuentren un trabajo".