El País
Martes 19 de Julio de 2016

Macri cruzó al gobernador y el socialismo se puso al rojo vivo

El Presidente dijo que Lifschitz no tiene espíritu de trabajo en equipo. Duras réplicas desde el partido de la rosa

El presidente Mauricio Macri salió a marcar este martes las diferencias entre el PRO y el socialismo al asegurar que Miguel Lifschitz "es el gobernador que tiene menos vocación para coordinar y trabajar en equipo".
Incluso, el jefe del Estado fue más allá en su arremetida al enfatizar que con la intendenta de Rosario,Mónica Fein, del mismo signo político que el mandatario santafesino, "se puede trabajar mejor".
En un pronunciamiento que también dejó en medio de una puja política al radicalismo, fuerza integrante de Cambiemos a nivel nacional y aliada al socialismo en la provincia, el Presidente aseguró: "Trabajamos bien con todos los gobiernos de la Argentina. Es impresionante, casi todos los mandatarios tienen una agenda de trabajo con la Casa Rosada".
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Sin embargo, Macri advirtió que "la verdad es que Santa Fe es la provincia que ha tenido menos vocación de coordinar esas políticas".
Y añadió: "Siento que, en vez de trabajar en equipo, ellos (por los socialistas) quieren no asumir responsabilidades y echarle la culpa al gobierno nacional".
"Me parece que es algo que venían haciendo desde hace muchos años y ahora es una inercia que llevan", aseveró el jefe del Estado, en una entrevista concedida a Canal 3 de Rosario, en alusión a los cortocircuitos registrados en su momento entre las administraciones del Frente Progresista Cívico y Social (FPCyS) y los gobiernos kirchneristas.
La reacción entre las filas del socialismo no se hizo esperar e incluyó reproches por la ausencia de "federalismo" de parte de la Nación y demandas de pago de la histórica deuda por coparticipación (ver aparte).

Cortocircuitos
En los últimos meses, Lifschitz no ocultó las diferencias que mantiene con la Casa Rosa, en especial frente a los tarifazos y ciertas políticas sociales implementadas por la administración de Cambiemos.
Habiendo tomado nota al respecto, Macri le contrapuso al gobernador la relación que viene manteniendo con la Municipalidad de Rosario, sustentada por la reciente inauguración del Metrobus Norte (con fondos nacionales).
"Con Fein se puede trabajar mejor", retrucó Macri acerca de la relación que mantiene con el Palacio de los Leones. Un vínculo que también acaba de redundar en aportes nacionales para poder materializar el ansiado plan de cloacas para la ciudad.
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A su vez, Macri aprovechó para reivindicar las políticas implementadas por su gestión en los últimos siete meses al aseverar: "Más allá de las ansiedades, estamos en buen camino. Pero esto es un proceso, no un cambio de un día para el otro".
"La mayoría de los argentinos entendimos que el futuro está en nuestras manos y lo vamos a construir juntos. No hay un líder mesiánico, un iluminado. Esto no cambia si no hay compromiso extendido de todos", enfatizó el primer mandatario.
De inmediato, aseveró que la inflación "seguirá bajando", al tiempo que resaltó que la inversión "está comenzando a llegar" a la Argentina.
Respecto de los cacerolazos del jueves pasado en rechazo a la suba de las tarifas de gas y luz, advirtió que "hay un grupo de personas que cree que ese no es el camino y otro al que el aumento les hace la vida mucho más difícil".
"Si hubiera tenido una solución alternativa al sinceramiento del valor de los servicios públicos, la hubiese tomado", admitió el Presidente.
En sintonía, se quejó de que los hogares "más pudientes gasten 20 veces más que los humildes" y dijo que eso es "producto de tarifas regaladas".

El socialismo salió a bancar al gobernador
Las críticas del presidente Mauricio Macri detonaron este martes la dura reacción de distintos referentes socialistas, como el diputado provincial Rubén Galassi, quien a través de su cuenta en Twitter le pidió al jefe del Estado que "muestre vocación para coordinar y empiece a pagar la deuda que la Nación tiene con Santa Fe tras el fallo de la Corte".
"Lamento que el Presidente desprecie el federalismo y denoste a Lifschitz por pensar distinto", replicó –a su turno– el exgobernador y actual titular de la Cámara baja santafesina, Antonio Bonfatti. Bonfatti advirtió que "es una pena que, desde el poder central, se repitan prácticas que contribuyen a la división entre los argentinos". Paralelamente, la diputada nacional socialista Alicia Ciciliani consideró "ingrato e incomprensible" el cuestionamiento de Macri hacia el gobernador. Y aseguró que esos dichos cayeron como "un balde de agua fría" y consideró que el Presidente está "cansado y estresado".
Luego, Ciciliani le recordó al jefe del Estado que "un trabajo en equipo con una provincia es no hacer decreto de necesidad y urgencia (DNU) de obra pública con el 80 por ciento para la Capital Federal y el Gran Buenos Aires".
A su vez, el ministro de la Producción provincial, Luis Contigiani, criticó la política económica de la Nación y afirmó que Macri tomó un rumbo equivocado y acusó a esas acciones de haber contribuido a generar más inflación. "Dije en enero pasado que el cambio iba por un camino equivocado, y se dio eso. No solo erraron el rumbo y el diagnóstico sino que hay un problema de falta gestión", subrayó.