Escenario
Lunes 24 de Octubre de 2016

El periodista que se enteró por los medios que su compañero de secundario es el autor del triple crimen

Un triple crimen conmociona a Mendoza. Un hombre asesinó El domingo a su pareja, su cuñada y la abuela de su mujer. Fue compañero de un periodista de TV.

Un triple crimen conmociona a Mendoza. Un hombre asesinó el domingo a la mañana a su pareja, su cuñada y la abuela de su mujer.

Además, dejó gravemente heridos a una beba de siete meses, la hija que tenía con una de las mujeres asesinadas, y a un nene de nueve años, quien alertó sobre la masacre.

El autor de la masacre, Daniel Zalazar, fue detenido por la Policía cuando fue a buscar asistencia médica a otro hospital. Tiene 30 años y es instructor de artes marciales.

Lo cierto es un periodista se enteró por los medios que el autor del crimen se trataba nada más y nada menos que de su compañero de secundario.

Juan Cruz Sanz, quien nació en Río Gallegos y trabaja en América TV, escribió un fuerte artículo en el sitio Infobae sobre sus sensaciones cuando se enteró de la terrible noticia:

Anoche, cuando logré descansar de un fin de semana incordioso, me puse a leer sobre el horrendo múltiple asesinato de Mendoza, algo que había escuchado de comentarios pero no conocía al detalle. Abro Infobae y leo: Quién es Daniel Zalazar, el autor del triple crimen. Vi su foto y mi reacción fue inmediata: no puede ser. Entré. A la tercera línea ya no había dudas: "Oriundo de Santa Cruz".

Daniel fue conmigo a primer año de polimodal, en el Colegio República de Guatemala de Río Gallegos. El "Nacio", como se lo conoce en la capital santacruceña. Los dos, como la mayoría de ese curso, llegábamos de distintos colegios primarios. Me acuerdo mucho de ese año y siempre, sin ser íntimo amigo, recuerdo mucho a Daniel. Es el hijo del "Profe" Salazar, un reconocido profesor de gimnasia, respetado y querido por muchos de los que pasamos horas y horas de nuestra adolescencia jugando al fútbol por todos los rincones riogalleguenses. Llegué a compartir algún que otro trabajo grupal e incluso he ido varias veces a su casa, un departamento de clase media, de gente trabajadora, sobre la avenida Perón.

Alto. De los más altos. Flaco, y algo pelirrojo. No era un "loquito". ¿Cómo definir a una persona de esa manera? No lo puedo hacer y mucho menos si tengo que juzgar a un asesino por lo que fue en su adolescencia. Lo que sí puedo decir que fue un buen compañero, parecía buena persona y era algo particular.

Cuidaba a sus dos hermanas más chicas, un pibe como cualquier otro pero con distintos intereses. En las redes sociales, donde manifesté mi sorpresa, la pregunta y curiosidad se repitió varias veces. "¿Ya mostraba locura a esa edad?". Inquietudes de ese estilo me hacen pensar pero no logro ordenar las ideas.

Leo los detalles y se me sigue poniendo la piel de gallina. No me entra en la cabeza la brutalidad de semejante acto asesino. No lo puedo entender. Me pregunto si en algún momento dio señales y nadie lo vio. Me pregunto muchas cosas, si quizás existen alertas. Me queda claro que ya no alcanza con marchas. El Estado debe ponerse al frente de un cambio realmente radical en la sociedad.

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