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Domingo 24 de Abril de 2016

“El radicalismo debe definir si conforma Cambiemos en Santa Fe”

  El diputado provincial del PRO, Roy López Molina, le pidió al partido radical que defina su continuidad o no en el Frente Progresista y afirma: “Deben tomar una decisión”

El reclamo es realizado por el referente del PRO en Santa Fe y diputado provincial, Roy López Molina. El militante sostiene que el radicalismo deber tomar una decisión: “Si construye Cambiemos en la provincia o si continúa formando parte del Frente Progresista Cívico y Social”. Además, aclaró que desde el PRO se pueden abordar y trabajar sobre objetivos en común pero subrayó que “Cambiemos no tiene nada que ver con el Frente Progresista” y dijo: “Si el radicalismo se decide a abandonar el Frente Progresista, en cinco minutos conformamos Cambiemos, lo consolidamos institucionalmente”.
 
En una entrevista con Diario UNO, el exconcejal rosarino aseguró que no existe discriminación por parte de la Nación al gobierno que encabeza Miguel Lifschitz y aclara que el gobierno nacional está presente en la región y dando soluciones a los inconvenientes que provocó el fenómeno hídrico. Por otro lado, manifestó que las medidas económicas de Macri no forman parte de un plan de “ajuste” y, al igual que el Presidente, aspira a que las medidas “antipáticas” empiecen a tener consecuencias positivas a partir de julio.
 
—Con respecto a la actualidad del partido en Santa Fe, ¿cuánto más puede crecer el PRO en la región? ¿Considera que llegó a su techo?
—No lo sé, no creo que hoy sea posible mensurar el techo del espacio del PRO. Con Miguel (del Sel) a la cabeza, el PRO no ha parado de crecer. Hoy tiene una estructura, un plafón político, territorial y de dirigentes en crecimiento y eso nunca puede ser el techo de un espacio político joven. Más ahora con el viento de cola de ser gobierno nacional.
 
—¿Cuáles son los desafíos y los objetivos que se coloca el PRO en la provincia?
—El desafío que tenemos por delante es consolidar al PRO dentro de Cambiemos. En la provincia de Santa Fe está la posibilidad de construir ese espacio político alternativo al Frente Progresista.
 
—Para eso el radicalismo tendría que abandonar el Frente Progresista Cívico y Social, ¿usted cree que es posible eso?
—Es mi reclamo al radicalismo. El radicalismo tiene que tomar una decisión. Cuanto antes va a ser más beneficiosa para todos. O construye política con Cambiemos como alternativa en Santa Fe o sigue formando parte de un Frente Progresista, donde el radicalismo fue siempre furgón de cola. Porque el Frente Progresista es una estructura al servicio de la consolidación y la conservación del poder del Partido Socialista.
 
—El año que viene hay elecciones, ¿cree que esa decisión debe ser inmediata?
—Si el radicalismo se decide a abandonar el Frente Progresista, en cinco minutos conformamos Cambiemos, lo consolidamos institucionalmente. Cuanto antes nos decidamos a construir Cambiemos con el radicalismo, con quienes mantenemos relaciones maduras y serias en Santa Fe, es mucho mejor. Sobre todo porque eso nos va a dar credibilidad. Nosotros el año que viene vamos a competir, estemos solos en Cambiemos o internamente con el radicalismo. Vamos a tener a todos nuestros candidatos. En algún punto, esto de estar en todos lados (en referencia al radicalismo) repercute en la credibilidad. Cuando más posterguemos la decisión de conformar Cambiemos y sigamos profundizando esta dualidad, más podemos poner en riesgo la credibilidad de nuestro espacio político. El Frente Progresista es un proyecto distinto a Cambiemos. Cambiemos no tiene nada que ver con el Frente Progresista. 
 
 
—Es un momento especial, la provincia y la región están atravesando una emergencia que tendrá pérdidas millonarias. En un principio, los funcionarios santafesinos no estaban conformes con la reacción que tuvo la Nación. ¿Cómo ve usted la relación del gobierno de Santa Fe con Mauricio Macri en esta contingencia?
—Santa Fe fue discriminada durante 12 años por no ser del color político del gobierno nacional. El kirchnerismo discriminó de manera constante a Santa Fe y no es un dato subjetivo. El gobernador Lifschitz debería ser mucho más justo en sus declaraciones frente al gobierno nacional. Porque no está siendo honesto cuando dice que Santa Fe no está siendo considerada por el gobierno nacional. Toda vez que pidieron reuniones en la Casa Rosada las obtuvieron. Las peleas discursivas que intenta llevar adelante el gobierno de Lifschitz frente a la Nación no tienen nada que ver con lo que pasa en la práctica. La visita de Mauricio Macri no fue simplemente una foto arriba de un helicóptero, sino que las propuestas de Buryaile para favorecer al sector tambero es la consecuencia de esa visita. Gabriela Michetti recorrió barrios de la ciudad, eso significa un Estado que está presente.
 
—Santa Fe viene llevando adelante un cambio importante en la Justicia. ¿Cómo ve el avance que está teniendo la implementación del nuevo sistema procesal penal?
—El problema de la Justicia es de recursos, hablando de la Justicia penal. Hoy está colapsada. Creo que el actual Código Procesal Penal es moderno y nosotros lo destacamos como positivo porque destierra el viejo proceso inquisitivo, oscuro, oculto y secreto. Pero está colapsado.
 
—¿A qué obedece la lentitud en los procesos judiciales? ¿Es una cuestión vinculada a la legislación nueva, es un problema de adaptación, o está relacionado a una cuestión de recursos?
—En Santa Fe en un año se celebraron 1.442 acuerdos abreviados contra tan solo 26 juicios orales. En un código que propone la oralidad, lo que terminan creciendo son los acuerdos abreviados, que terminan siendo todo lo contrario porque es un acuerdo a espaldas de la sociedad, entre un fiscal y un defensor. Y que generalmente consagra impunidad porque beneficia al imputado, el caso más destacado es quizás el que se frustró con la banda de Los Monos.
 
—¿Usted cree que muchos se inclinan por el acuerdo abreviado por temor a no poder comprobar un delito por falta de recursos?
—El mensaje que te transmiten muchos es el siguiente: “Yo prefiero condenar a una persona en un acuerdo abreviado, aunque esa condena sea mucho menor, que a llevarlo a instancia a un juicio oral y público. Quizás yo, con las pocas pruebas que tengo, no pueda sostener la imputación y esa persona termine saliendo absuelta”. Entonces, creo que el aumento de los acuerdos abreviados es el síntoma del colapso de la Justicia penal.
 
—¿Es simplemente un problema económico entonces?
—Esto sucede porque los fiscales no tienen los recursos económicos, humanos y de investigación para sostener una imputación en un juicio oral. Compramos un auto cero kilómetro con el Código Procesal Penal pero el problema es que no le ponemos nafta. Entonces hay que empujarlo. ¿Cómo lo empujamos? Con acuerdos abreviados. Ese es el cuello de botella.
 
—A nivel nacional muchos hablan de un “ajuste” en la economía. ¿Cómo cree que están impactando las medidas del gobierno nacional?
—No estamos en un escenario de ajuste porque lo que menos tenemos que hacer es ajustar la economía. Lo que tenemos que hacer es expandir la economía. ¿Cuáles son nuestras obsesiones? Bajar la inflación y generar empleo. En ese camino también ordenamos el esquema de subsidios para que sea más federal, tuvimos que actualizar tarifas que estaban retrasadas. Yo estoy convencido de que estas medidas, que tuvieron un impacto fuerte y que el propio Mauricio Macri se refirió como antipáticas, van a empezar a tener consecuencias positivas a partir de junio o julio.
Aquiles Noseda / anoseda@uno.com.ar / De la Redacción de UNO

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