Política
Sábado 25 de Julio de 2015

“El Senado no es un lugar para ir a terminar una carrera política”

Omar Perotti. En campaña con vistas a las Paso, el candidato a senador nacional por el FPV en la provincia dijo que Santa Fe debe recuperar el protagonismo y apuntó a sus rivales Binner y Reutemann

A dos semanas de las elecciones primarias abiertas y simultáneas, el candidato a senador nacional por el Frente para la Victoria, Omar Perotti, intensificó su campaña en busca de una de las tres bancas que se renovarán en diciembre por la provincia de Santa Fe y por la cual competirá contra el socialista Hermes Binner y el postulante por Unión PRO, Carlos Reutemann (quien irá por la rereelección).
El tres veces intendente de Rafaela y excandidato a gobernador, en diálogo con Diario UNO, sostuvo que va a pelear para que la provincia vuelva a tener protagonismo en el escenario nacional, tildó de “vieja” la discusión sobre que la Nación tiene “plata guardada y no la manda” y destacó los principales atributos de Daniel Scioli para llegar a la presidencia de la Nación. 
—¿Qué perfil de senador está necesitando hoy la provincia, y en qué se diferencia de Binner y Reutemann?
—El Senado no es un lugar para ir a terminar una carrera, buscar tranquilidad o un perfil más bajo. Al contrario, yo creo que ese es el lugar donde Santa Fe debe comenzar a recuperar su protagonismo porque siento que ha perdido presencia a nivel nacional. La provincia tiene que estar sentada en la discusión del desarrollo grande de la Argentina, por la importancia que tienen sus sectores productivos, su perfil agroalimentario, la fortaleza de la industria y de la ciencia y tecnología. No tenemos que quedarnos solamente en una discusión fiscal, si no debatir cómo mejoramos la logística para la producción, cómo la hidrovía sigue adelante con sus obras y el mejoramiento de sus puertos, cómo se sigue invirtiendo en el tren tanto de pasajeros como de carga, entre otros puntos. De estas cosas Santa Fe debe estar hablando, siento que esa es la discusión grande que debemos encarar. 
—¿Cuál es el principal problema que tiene hoy Santa Fe? Por ejemplo, Binner le reclama a la Nación una deuda de 30 mil millones de pesos. 
—El problema es no hablarle con claridad a la gente porque si no le creamos situaciones irreales. Hay un reclamo de la provincia de Santa Fe ante la Corte Suprema de Justicia, no es una deuda firme, no está confirmado lo que se le debe a Santa Fe. Hoy todas las transferencias nacionales son automáticas a la provincia, entonces hacerle creer a los santafesinos que hay una plata guardada que la Nación tiene y no manda es una discusión vieja. Es una discusión fiscal de la época de Cavallo. Creer que ya tenemos la razón porque iniciamos una acción legal es transmitir algo que no es real a los habitantes santafesinos. Santa Fe tiene todo para ser la provincia número 1 de la Argentina pero para llegar a eso tiene que ser parte de un proyecto nacional. Si no parece que solo me encierro desde acá y le grito a la Nación lo que me debe; es un concepto viejo del rol de las provincias.
—Junto a su campaña para llegar al Senado, ¿usted continúa trabajando en el proceso de recuperación del justicialismo en la provincia, a partir de los 559 mil votos que obtuvo en las elecciones a gobernador?
—Todos los candidatos a intendente, concejal, a presidente comunal han sido y son actores importantísimos en este proceso, y claro que hay que consolidarlo. Cada instancia electoral debe ir en esa dirección, en la dirección de entusiasmar a todos los jóvenes que acompañaron y golpearon cada puerta llevando las propuestas del justicialismo. Siento que ahí hay una tarea que los militantes habían dejado de hacer pero ahora la retomaron con entusiasmo y alegría, y debemos enriquecerlo en cada rincón de la provincia. 
—Estuvo muy cerca de Scioli en los últimos meses, en caso de que sea presidente, ¿cuál será su impronta a diferencia de lo que presentó el kirchnerismo desde el 2003 hasta hoy?
—Creo que tiene el temperamento y la personalidad adecuada para lo que viene. La carrera política de Scioli –en su trayectoria desde legislador hasta ser dos veces gobernador de la provincia de Buenos Aires– le dio el temple necesario y el conocimiento del manejo del Estado como para llevar adelante a la Argentina en el resguardo de las cosas que hay que cuidar y en la claridad sobre los temas que hay que avanzar. Lo veo abierto al mundo, con la convicción de trabajar en la búsqueda de inversiones e innovación, con el compromiso de apostar a la investigación, y esa señal es clave para un sector muy importante de la Argentina. Scioli tiene mensajes muy claros y lo veo previsible. Siempre que hay un cambio de gobierno o incertidumbre en lo económico, la gente quiere tener certezas y me parece que él da certezas.
—La Presidenta dijo la semana pasada que Scioli le inspiraba “tranquilidad y confianza”. Es la primera vez que se dirige de esa manera a su figura, ¿hubo un acercamiento, porque la relación fue siempre distante?
—Hubo muchas figuras del justicialismo que quisieron ser candidato, pero ahora quedó definido uno que es Daniel Scioli. Y eso ha llevado a la Presidenta a apoyar en esta instancia de la campaña al postulante del Frente para la Victoria. 
—Luego de las elecciones porteñas y el ajustado triunfo del PRO, Macri hizo un replanteo y dijo que si sería presidente dejaría a Aerolíneas en manos del Estado y que YPF está bien administrada, ¿lo sorprendió?
—Me sorprendieron más las declaraciones de Macri que el resultado y creo que afirma el convencimiento del espacio en donde uno trabaja. Más allá de que sea bueno que haya un reconocimiento hacia ciertas acciones políticas del gobierno por parte de la oposición, es muy brusco que alguien que haya sostenido posiciones tan duras y tan distantes al gobierno, manifieste eso en un momento de contrariedad electoral. Es decir, es un cambio brusco hasta para el propio espacio de Macri.
—Volviendo a la provincia, Karina Rabolini dijo que “no le resultaría extraño que el socialismo acompañe a Daniel Scioli”, ¿es posible?
—Es que yo veo que el perfil de Scioli como candidato –hablando desde el justicialismo a otros sectores sociales o políticos– lo que busca no es solo el acompañamiento del socialismo sino también de otros partidos que puedan ser parte de su postulación. Y mucho más en la indefinición del socialismo en la provincia donde no lleva candidato a presidente. Pero me parece que el planteo es que no sería extraño que gente que no pertenece al justicialismo, que no tiene simpatía con el Frente para la Victoria, por la personalidad de Scioli termine votándolo. Me parece que él transmite más de lo que algunos llamarían el núcleo duro o los votos duros, su imagen capta adhesiones muy por afuera del justicialismo también. 

Mauro Bacca 
mbacca@uno.com.ar

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