Ovación
Jueves 31 de Diciembre de 2015

El Tate tiene hambre de gol

El presidente Luis Spahn encabeza las negociaciones para sumar refuerzos de cara al 2016. Mauro Óbolo es una de las posibilidades.

Unión cerró el 2015 con una pobre potencial ofensivo. De los delanteros que consiguieron el ascenso a Primera División solo Enrique Triverio (12 partidos y nueve goles) y Lucas Gamba  (29 encuentros y seis tantos) demostraron condiciones para jugar en Primera División, mientras que Claudio Guerra  (cinco cotejos y no marcó) no aprovechó sus oportunidades y quedó al margen. Kike tuvo una capacidad goleadora admirable en el primer semestre, que le posibilitaron emigrar al fútbol mexicano. Mientras que el mendocino fue su mejor socio en ataque, aunque luego de la partida del oriundo de Colonia Aldao no volvió a ser el mismo, a tal punto de haber perdido la titularidad a manos de Franco Soldano (16 presentaciones y dos conquistas)  en la Liguilla Sudamericana.
Justamente el sunchalense Soldano no fue el arma de recambio que mostrara ser solución, salvo en el partido ante Argentinos Juniors donde convirtió dos goles para la gran victoria del Tatengue en el Diego Armando Maradona.
En tanto, Fernando Conigio (siete partidos y no convirtió) llegó por pedido de Leonardo Madelón, quien lo conocía de su paso como entrenador de Rosario Central. Sin embargo, el Conejo demostró que le faltó jerarquía para la máxima división del fútbol argentino y también se fue en el receso por la Copa América de Chile.
Tomás Bolzicco, por su parte, no tuvo demasiadas oportunidades en el primer equipo (solo dos partidos y no anotó). Al igual que Soldano, demostró cosas interesantes ante el Bicho, en La Paternal, pero luego perdió trascendencia. Sin embargo, es un pibe de las canteras del club y se lo esperará para que en sus futuras chances llegue mejor preparado, al igual que Jonatan Tarquini (no debutó).
Para la reanudación del campeonato llegaron tres delanteros. Claudio Riaño (12 cotejos y dos goles) llegó con el mote de ser el reemplazante natural de Triverio, aunque le costó demasiado llevar sobre sus espaldas ese peso. El exdelantero de Boca e Independiente es un jugador de condiciones distintas al santafesino y nunca pudo entrar en el funcionamiento del equipo de Madelón, que sin embargo terminó sumando 19 puntos en la segunda parte del torneo, cuando con  Kike en el equipo había reunido 22.
Además, se incorporaron Facundo y Matías Gastón Castro, quienes jugaron muy pocos partidos y no consiguieron anotar. El primero llegó precedido con la chapa de haber sido el goleador de la Reserva de Racing y se trató de una apuesta del DT. Incluso le dio la chance de jugar en el último partido de la temporada frente a Aldosivi (en la Liguilla Sudamericana), en un momento donde el equipo era puro nervio y no conseguía llegar con claridad al arco marplatense. No supo aprovechar esa chance. Mientras que el segundo, luego de sus pasos por las categorías del ascenso de nuestro país y Danubio de Uruguay, quiso probar suerte en la elite de nuestro fútbol, demostrando que fue solo una loable apuesta. 
Quieren jerarquía
A las negociaciones en Unión las encabeza pura y exclusivamente el presidente Luis Spahn. En ese sentido, para convencerlo a Madelón que continúe siendo el entrenador, le prometió la llegada de refuerzos de jerarquía para afrontar el 2016 deportivo. Sin embargo, cuando restan pocas horas para el final del año todavía no hay novedades en cuanto a jugadores que lleguen para sumarse al plantel. Es más, perdió a su capitán Leonardo Sánchez quien ayer estuvo en Santa Fe para despedirse de la gente del club.
En las últimas horas surgió con mucha fuerza el nombre de Mauro Obolo, quien tiene contrato con Belgrano. En el Pirata fue junto a Juan Carlos Olave quienes más partidos jugaron en el torneo (29).
Sin embargo, perdió la titularidad en la parte final del certamen, aunque en la Liguilla Sudamericana le convirtió un gol a Colón, en el Mario Alberto Kempes, para que su equipo obtenga la clasificación al certamen internacional. En el año terminó anotando cinco tantos, en un equipo que no se caracateriza por su vocación ofensiva.
Tampoco habría que descartar a Nicolás Blandi (San Lorenzo), quien pretende tener continuidad en 2016.

Comentarios