Encuentro Nacional de Mujeres
Viernes 14 de Octubre de 2016

El video del Encuentro Nacional de Mujeres que es viral en las redes

Un video que registra un momento de debate en los Talleres que se trabajó este año en el Encuentro Nacional de Mujeres en Rosario. El mensaje de una militante abrió la puerta a opiniones cruzadas sobre el trabajo sexual

Días después del Encuentro Nacional de Mujeres, se publicó un video de una trabajadora sexual dando su punto de vista y sus fundamentos durante el taller "Mujeres y trabajo sexual" que se convirtió en viral en cuestión de horas.

El Encuentro Nacional de Mujeres consta de talleres que se trabajan durante dos días a los que las mujeres pueden anotarse para intercambiar ideas, debatir, informarse y adquirir conocimientos.

"Si seguimos pensando que la concha es sagrada, difícilmente vayamos a combatir el patriarcado" es la frase que acompaña al video en el que Georgina Orellano, una trabajadora sexual y militante del Sindicato de Mujeres Meretrices de la Argentina que expone su punto de vista sobre el oficio que ejerce.

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El video tomó una notable repercusión que generó debate entre los usuarios de las redes sociales y hasta generó divisiones entre distintas posturas feministas. La dinámica de esa exposición en el taller era de tres minutos, que Georgina exprimió hasta el último segundo.

En el video, Georgina dijo: "Porque si no ahí también ustedes, o una parte, está negando la capacidad de decisión que nosotras tenemos con nuestro cuerpo, porque nosotras somos capaces de decidir. Somos capaces de poner nuestras condiciones. Somos capaces de poner nuestras propias reglas y de tener unas pocas herramientas de defensa y de seguridad por la clandestinidad del trabajo.

Entonces cuando hablamos de trabajo sexual, hablemos de lo que nos está atravesando ahora a nosotras. Si la policía me pide una coima policial, ¿a dónde carajos voy a ir a denunciar? ¿A la misma comisaría que depende de la misma brigada de calle que me está labrando un acta?

Si estamos estigmatizando a las mujeres por el sólo hecho de decidir qué hacer con su propio cuerpo, ¿eso no es violento? ¿Desde qué lugar yo le puedo decir a ella, "No, la verdad que lo tuyo no es trabajo, tenemos que darte una alternativa laboral, vos no estás decidiendo, está decidiendo el macho"? ¿Eso no es patriarcado, con cara de mujer? ¿Eso no es una postura paternalista? Yo no acuerdo con el empleo doméstico, por ejemplo.

Tengo mi mamá que es empleada doméstica. Yo no quiero que las mujeres pobres -porque el empleo doméstico es un trabajo que está destinado a las mujeres pobres, porque yo no veo ningún hombre que haga ese trabajo, eh? Todas son mujeres. Y sin embargo yo no veo que ninguna piense que hay que abolir el empleo doméstico, todo lo contrario. Ese trabajo tiene que estar reglamentado, las compañeras tienen que tener condiciones, se les tienen que respetar todos los derechos, vacaciones, aguinaldo, días por enfermedad.

Es un trabajo destinado a las mujeres pobres, ya de por sí las mujeres pobres, compañeras, por ser mujeres y por ser pobres, tenemos menos alternativas laborales para elegir. Nuestros trabajos son *muy* *mal* pagos. Entonces esa es la discusión que tenemos que dar. Todo lo que nos pasa a nosotras no nos pasa por ser putas, nos pasa por ser mujeres.

Y esa es la discusión, ¿desde qué lugar como mujer, como feminista, yo le puedo decir a la otra lo que tiene que hacer con su cuerpo si justamente el feminismo es darle la posibilidad a ella -la pongo como ejemplo, no te estoy explotando, te estoy poniendo como ejemplo - de que elija lo que ella quiera hacer con su cuerpo? Cosas que no necesariamente yo elegiría para mí. Yo no sería docente, nunca tendría 40 pibes... ahí... porque no tengo paciencia. Ahora, ¿yo le voy a decir a la docente que no, que ese es un trabajo insalubre, que está precarizada, que no se sindicalice? ¿Desde qué lugar? ¿Desde qué lugar, si todas decimos que hay que tener sororidad? Bueno, la sororidad empieza acá.

Como dijo la compañera de Nuevo Encuentro, no queremos estar más un día y medio explicando por qué es trabajo o no, nos queremos llevar el apoyo de ustedes, compañeras. Porque nosotras volvemos el lunes a la esquina, o el martes porque el lunes es feriado y los tipos están en su casa, no van a salir [risas], volvemos el martes y la policía sigue llevando presa a las compañeras.

Y en la calle no te pregunta la policía ¿sos abolicionista, sos reglamentarista, sos pro-sexo, sos puta feminista? Te llevan presa igual. Y el abolicionismo se supone, se supone, que protege a la mujer en situación de prostitución. Se supone que Argentina es un país abolicionista.

Ahora, entonces estaríamos hablando de un fracaso de modelo, porque aún siendo abolicionista, en 18 provincias están vigentes los artículos contravencionales que criminalizan el uso del espacio público para la oferta de servicio sexual y llevan detenidas a nuestras compañeras hasta 30 días. Son edictos policiales que vienen del proceso de la dictadura militar.

Eso es indigno, compañeras. No es indigno hacer uso de mi genitalidad, ponerle un precio. Eso es indigno, tener que ir presa en el 2016, que nadie se solidarice con los derechos de las putas, eso es indigno, que tengamos que estar discutiendo. ¿Hasta cuándo vamos a discutir? ¿Hasta cuándo vamos a discutir con ustedes, si la que pone el cuerpo soy yo, somos nosotras? ¿Si las que estamos entre cuatro paredes trabajando con el cliente, gozando o no gozando, somos nosotras?

Entonces para eso queremos los talleres de mujeres trabajadoras sexuales, para que ustedes se lleven un compromiso y lleven la discusión, porque no somos taradas, somos muy realistas. El debate de trabajo sexual es uno de los pocos temas que divide a todo el movimiento de mujeres y movimiento feminista. Si nosotras no nos ponemos de acuerdo, ¿qué carajo le podemos ir a pedir al Estado? Se va a hacer el boludo como se sigue haciendo hace un montón de tiempo con nosotras.

Y les vuelvo a decir, esto no es una cosa de alternativas laborales para una y saquemos a todas... las dos políticas pueden ir de la mano: alternativas laborales para las mujeres que no quieran ejercer más el trabajo sexual, pero un marco regulatorio para las mujeres que sí, que no queremos otro trabajo, que no queremos coser, no queremos cuidar pibes, no queremos cuidar abuelos, no queremos lavar los platos... no queremos nada, no queremos ir a las fábricas. ¿Qué me están sacando de la esquina porque dicen que eso es explotacion y me mandan a una fábrica a laburar para la patronal?

Eso es un doble discurso. Entonces, nosotras queremos que ustedes nos respeten. Que acompañen la lucha nuestra y que entre todas pidamos por lo menos la derogación de los artículos contravencionales, porque yo creo que esa lucha la abrazamos todas.

Por más que seas abolicionista, por más que seas a favor del trabajo sexual o por más que no tengas una postura. Porque también es cierto que hay un montón de compañeras que no tienen una postura y nunca tuvieron la posibilidad de tener una puta delante suyo y preguntarle un montón de cosas.

Porque el problema de este trabajo es la parte del cuerpo con la que nosotras trabajamos. Porque si yo soy empleada doméstica y exploto mi mano, y gano un dinero a fin de mes con el salario de mi mano y de mi frente y me rompo la espalda ocho horas planchando camisas, no hay ningún problema. Ahora, si yo exploto mi concha y gano dinero con el sudor de mi concha, se genera un montón de tensión, "ay no, con la concha no" [risas]. Si seguimos pensando que la concha es sagrada, difícilmente, compañeras, vayamos a combatir el patriarcado"".

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