Homicidio
Sábado 24 de Septiembre de 2016

En el crimen de Cuevas, todos los caminos conducen a "Josecito"

El juez Carraro ordenó la prisión preventiva para el acusado de matar a Santos Mario Cuevas en su casa de Salta al 4100, de Santo Tomé.

Cabizbajo y algo desconfiado, José Norberto R. (19) ingresó a la Sala 1 del subsuelo de tribunales a las 9.30 de ayer. Vestía un conjunto deportivo color negro, el cual llevaba una estampa del club infantil Los Piratitas, de Santo Tomé. "Josecito" -como se lo conoce en la barriada- se sentó junto a su defensor del Servicio Público, Matías Spadaro.
Cuando el guardia le quitó las esposas, puso sus manos arriba de la mesa donde se sientan los justiciables y de ahí en más escuchó todo lo que tenía para decir el fiscal que lo tiene imputado en el crimen de Santos Mario Cuevas, un anciano de 76 años que el 17 de septiembre –o 18- fue asesinado con un mazazo en el cráneo en el comedor de su casa de Salta al 4100 de la ciudad lindera a Santa Fe.

Testigos indirectos
"Josecito" fue sindicado por familiares y vecinos de Cuevas, como el presunto autor del hecho luego de una serie de entrevistas tomadas por el fiscal de Homicidios, Jorge Nessier, a los allegados de la víctima. En su mayoría, los testimonios aportados señalaron que la noche del sábado 17 y mediodía del 18 de septiembre, la casa de Cuevas tenía la puerta abierta y que, a su vez, las luces habían quedado encendidas, algo que causó curiosidad en quienes pasaron por el lugar. A esa cierta intriga, también se le sumó la declaración de un viejo conocido de la víctima, que dijo en Fiscalía haber visto una motocicleta estacionada en el lugar.
Seguidamente, el testimonio de uno de los hijos de Cuevas –Valentino, el cual vivía con su padre desde hacía 11 años– acusó a "Josecito" de ser el autor del hecho. Según consta en el expediente, el hijo de la víctima sostuvo que había sido el imputado quien en la mañana previa al crimen se había acercado a la vivienda para vender pan casero. De todas maneras, el testigo indirecto, no pudo ratificarlo, ya que aquella noche se encontraba en su trabajo. De todas maneras, todas las acusaciones recayeron en el imputado, ya que el joven era conocido del anciano fallecido, debido a que era el hijo de una mujer que oficiaba de empleada doméstica en la vivienda de Cuevas.
El dicho comprometedor
Dentro de las evidencias presentadas ante el juez Sergio Carraro, el fiscal Nessier expuso un acta de procedimiento policial elaborado por la Subcomisaría 16ª, la cual estuvo a cargo de la aprehensión de "Josecito" el pasado lunes 19. En dicho informe policial figura que fue el propio imputado quien manifestó en la dependencia "no tener nada que ver con la muerte del viejo. Lo único que hice fue vender un celular a 200 pesos al vecino", habrían sido las palabras que dijo el justiciable. Esta declaración lo comprometió aún más, ya que de la vivienda de Cuevas fueron robadas una escopeta calibre 24, dos celulares sin chip –LG y Nokia- y una suma de $3.000. Dichos elementos fueron vendidos a vecinos del imputado, de los cuales uno confesó que "Josecito" le había manifestado que tenía una deuda que debía saldar.

Apuntó a otro
Luego de escuchar al fiscal, y aconsejado por su abogado, el acusado buscó eludirse de la causa y demostrar su inocencia. A su vez, criticó el procedimiento policial que lo detuvo. "Entraron a mi casa el lunes y sacaron un arma de juguete del patio de mi casa", dijo.
Ese testimonio fue utilizado por su defensor para evidenciar un presunto mal desempeño policial al momento de la aprehensión. No obstante ello, aclaró que "Josecito" expresó en la sede policial que él no tenía nada que ver con la muerte "del viejo", ya que sindicó a un presunto delincuente de ser el autor del mazazo que mató a Cuevas. En este sentido, Spadaro trató de revocar la evidencia propuesta por la Fiscalía al manifestar que "no existen testigos directos" que justifiquen que el imputado fue quien cometió el homicidio. Por tal motivo, solicitó la invalidación de las distintas actas de procedimiento que fueron introducidas en la causa. En tanto ofreció, como medida alternativa, que "Josecito" se dirija periódicamente a la Fiscalía y además realice una caución material o personal para transitar el proceso en libertad.
Por último, pidió al juez que se remita a la Fiscalía del MPA un informe para que sea evaluada la investigación llevada a cabo por la Comisaría Nº 16 de Santo Tomé y analice si existieron irregularidades. "La violación de garantías no depende del tipo de delito", expresó.

A la cárcel
Finalmente, el juez Carraro resolvió no hacer lugar al pedido de la defensa –en todos sus puntos– y ordenó la prisión preventiva para el imputado. A esta orden del juez, el imputado pidió que su detención sea de inmediato dentro de la órbita del Servicio Penitenciario, ya que en las distintas dependencias policiales donde estuvo alojado tuvo problemas tanto con el personal policial, como con los mismos privados de la libertad.
Es que el joven de 19 años demostró ser escurridizo en los días previos a su paso por tribunales, ya que cuando fue aprehendido mantuvo un raid por distintas comisarías.
En primer lugar, fue alojado en la Comisaría Nº 16 de Santo Tomé, donde pidió ser llevado a otra dependencia. Posteriormente, se lo trasladó hacia la Subcomisaría Nº 28 de Santa Fe, donde intentó fugarse ya que habría sido agredido por compañeros de celda. Finalmente, cuando estuvo en la sede de la Sección Trámites y Libertades logró evadirse. Un día después fue recapturado por policías en Bº Acería, donde se le puso punto final a sus andanzas.

Un hecho que marcó al barrio Adelina


Santos Mario Cuevas fue encontrado por una familiar en la noche del 18 de septiembre. Su cuerpo estaba medio sentado en una silla sin respaldo. Según la autopsia del cuerpo médico forense, su deceso fue producto de un golpe con un elemento contundente –una maza– en la zona del cráneo, el cual le provocó un shock hipovolémico.
En los primeros peritajes realizados por agentes policiales se deslizó la versión de que el anciano había sido víctima de un robo seguido de muerte. Esto generó la teoría de que fue un claro caso de inseguridad, pero ante una pesquisa realizada y toma de distintas declaraciones, se barajó la hipótesis de que previo a su muerte había estado con alguien que era conocido por el mismo.
Cabe destacar que dentro de la vivienda, el cuerpo se encontraba al lado de una mesa, la cual tenía en su punta un mate, lo cual significó para los investigadores que Cuevas habría estado con su asesino un tiempo antes de morir.
En cuanto a su muerte, la investigación sostiene que el cruento episodio sucedió entre la jornada del 17 y el mediodía del 18 de septiembre ya que podría haber sucedido entre 15 y 18 horas antes de ser descubierto el cadáver por el familiar que se acercó al lugar.

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