Escenario
Domingo 26 de Junio de 2016

"En el rock actual hay una obsesión por el volumen de las guitarras"

Javier Martínez, el fundador del legendario grupo Manal manifestó su "preocupación" al considerar que se le da poca importancia al rol de los cantantes

"Hay una obsesión por que la base sea fuerte. Esa es una ambición wagneriana y está muy bien, pero si eso significa que en la mezcla, la voz quede atrás y no se entienda lo que el tipo canta, es catastrófico", dijo el baterista.
En este sentido, Martínez destacó que "la fuerza de la canción reside en que combina dos artes muy poderosos, como son la poesía y la música", por lo que advirtió que todo grupo debe tener "un cantante con una buena dicción, que cante bien y que se escuche su voz en la mezcla final de un disco".
A pocos meses de haber editado "Pensá positivo", su nuevo disco solista, el cual será presentado este sábado en La Usina del Arte, ubicado en Caffarena 1, en el barrio porteño de La Boca, el fundador de Manal analizó su último trabajo y aprovechó para reflexionar acerca de cuestiones relacionadas con el mundo del rock.
Con el aval que le dan 50 años de carrera, si se tiene en cuenta la publicación de "Rebelde", el disco de Los Beatniks que marcó el inicio del rock en castellano, Martínez brindó un análisis del motivo por el cual las bandas se separan, en lo que también puede ser tomado como una especie de "mea culpa" por la ruptura de Manal.
"Las bandas se rompen por la guerra de los egos y por la intervención de un entorno celoso y envidioso. Siempre nos traiciona el ego y se presenta una interna. Ojo, esto se aplica a todas las actividades", sentenció el músico.
Y añadió: "Generalmente, en el umbral del éxito se producen conflictos, se rompe la unión y se pierde el efecto que uno quería. Es bravo eso. Conmigo se ha repetido a lo largo de mi carrera".
Sin embargo, el autor de clásicos como Jugo de Tomate Frío, Avenida Rivadavia y Avellaneda's Blues advirtió que con los años aprendió a "no participar de los conflictos" y aceptar a la gente "tal como es".
"Si me hago amigo de alguien, acepto sus defectos, porque es un ser humano, no un dios del Olimpo. Si no actuás así, te quedás sin amigos. ¿Qué es peor?", explicó.
Precisamente, el músico subrayó que la tolerancia con el otro es uno de los ejes sobre los cuales giran las letras de Pensá Positivo, un registro de 13 canciones, entre temas inéditos y reversiones de algunos clásicos, que recorren distintos ritmos provenientes de la música negra.
Por caso, en el disco conviven una guajira como Positivo con un boogie como Boogie, el Fugitivo y el soul en La Máquina del Oro; o una rara versión solo con batería y scat de Ahora sí New Orleans, una composición al estilo de un estándar de jazz; con relecturas de El Hombre Restante, co-escrita con Tanguito; y del tango Por la Vuelta, interpretada en ritmo de swing.
"Lo mío es muy jazzy por el lado musical y muy tango por el lado de la letra. Como figuro como el primero que hizo blues, todos me reconocen como un bluesman y yo lo agradezco, pero soy un cantautor influenciado por el jazz. Siempre hice otros géneros, como el rock, el soul, las baladas", dijo el baterista, quien respecto al aspecto lírico reconoció que antes tenía "una visión más discepoliana y escéptica del mundo" que decidió cambiar por una actitud "más positiva, que es lo que la Argentina necesita".
Al respecto, el músico lamentó que "hayamos estado en dos siglos de historia del país en una latente guerra civil", hecho que lo atribuyó a "una mala futbolización de la cultura que nos hizo creer que el que piensa distinto es un enemigo".
A la hora de analizar las distintas composiciones que forman parte de Pensá Positivo, el fundador de Manal reconoció la influencia de Santana en el tema Positivo, rescató la figura de Eladia Blázquez como la primera "blusera" local a partir de su tema Tabaco y Alcohol, y se mostró visiblemente emocionado ante el recuerdo de Pappo, a quien dedicó un blues.

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