Ovación
Jueves 09 de Abril de 2015

En tiempo récord

Con apenas 18 años, el santafesino Santiago Grassi quebró la plusmarca nacional de los 100 metros mariposa, con un crono de 52”68/100, en el Torneo María Lenk que se desarrolla en la pileta de Fluminense, Río de Janeiro. El anterior registro estaba en poder del cordobés José Meolans hace casi 12 años

El santafesino Santiago Grassi volvió a dejar una huella grande en la natación argentina al quebrar el miércoles pasado el récord nacional de los 100 metros mariposa en el 55º Campeonato Brasileño Absoluto de Natación Trofeo María Lenk, que se desarrolla en el Parque Acuático de Fluminense, en Río de Janeiro (Brasil), con un tiempo de 52”68/100. De esta manera le puso fin, con solo 18 años, al registro que ostentaba desde el 1 de mayo de 2003 –también en la misma ciudad–el cordobés José Meolans.
Con este resultado, alcanzó la Marca B para los Juegos Olímpicos de Río 2016 (quedó a 32/100 de la A) y la Marca B para el Mundial de Kazán, Rusia (a 16/100 de la A). Además, es el 18º mejor registro mundial de 2015.
Esto no se trata de una mera casualidad, ya que venía asomando con pegar el zarpazo definitivo. Básicamente, porque en la posta 4x50 del lunes –fue el primer relevo– en esta competencia, como el 20 de marzo pasado en el Selectivo llevado a cabo en Mar del Plata, había estado a tan solo 01/100 del récord, registrando en ambas oportunidades 52”94/100.
Pero no fue la única marca que echó por tierra, ya que el 24 de mayo de 2014, en el Torneo del Litoral realizado en la pileta de 25 metros del Club Gimnasia y Esgrima de Santa Fe, nadó los 100 metros en 53”47/100, batiendo el récord argentino juvenil, que también le pertenecía José Meolans (54”12/100), establecido el 30 de noviembre de 1995, en Río de Janeiro.
El representante del club Unión cuenta con los mejores tiempos juveniles en los 50 metros, con 24”52/100, realizados en la serie eliminatoria del Mundial Junior de Dubai, el 29 de agosto de 2013 (donde culminó 14º, con 24”78/100 en la semifinal) y en los 100 metros, con 53”90/100, cuando fue campeón argentino, el 14 de diciembre pasado, en Córdoba. En cadetes –para variar– posee los récords nacionales tanto en 50 como en 100 metros mariposa, con 25”36/100 (del 15 de diciembre de 2011) y 56”02/100 (17 de diciembre de 2011), respectivamente. Es doble medallista de Plata en el Sudamericano Juvenil de Valparaíso (Chile) 2013, en 100 metros (55”24/100) y en 200 metros mariposa (2’06”80/100).
En pocas palabras, se trata de un premio al esfuerzo y a la constancia, no solo de él sino también de un excelente equipo de trabajo que lo acompaña. No hizo otra cosa más que ratificar su grato presente y que pinta para ser uno de los mejores nadadores de la Argentina.

Va por más
En diálogo con Ovación desde el epicentro de los próximos Juegos Olímpicos, Santi explicó sus sensaciones tras conseguir semejante halago: “Claramente era algo que estaba buscando, pero se está dando todo muy rápido. El progreso va muy bien, de la manera esperada y me llena de entusiasmo para seguir entrenando. De todas maneras, es como que aún no caigo, mucho más sabiendo que estamos muy cerca de una marca para llegar a los Juegos Olímpicos, que es lo que termina siendo lo más importante de todo. Ese es mi mayor objetivo hoy día. Ojalá la evolución siga así y continúe mañana (por hoy) en los 50 mariposa, donde también trataré de mejorar mi registro. Después solo quedará volver a Santa Fe para seguir entrenando en pos de mejorar todavía más”, reconoció Grassi, dejando en claro que tiene los pies bien puestos en el piso y que los objetivos siempre van alcanzándose paulatinamente.
Posteriormente, comentó qué cosas le pasaron por la cabeza cuando vio el tiempo en el lumínico: “Antes de empezar (la carrera) le había dicho al equipo que me gritara para sentir el apoyo en el agua. Eso te ayuda a sacar fuerzas cuando no das más. Después de los 50 empecé a sentir el aliento de todos, entonces entendí que venía bien. Una vez que terminó y vi el tablero levanté los brazos. Es una emoción que no se compara con nada. La verdad impresionante”.
Además, agregó: “Los récords son para sumar alegrías y para motivarnos de que estamos haciendo las cosas bien. A partir de ahora mi meta es sobrepasar la nueva marca. Me gusta tener esta presión, porque la traduzco en una necesidad de superación. Siento un compromiso conmigo y mi familia, que en todo momento me apoyó y apoya. Es una alegría inmensa estar en la historia de la natación argentina”.

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