Policiales
Viernes 19 de Febrero de 2016

En un islote, murieron padre e hijo aplastados por una pared

Las víctimas fatales tenían 38 y 10 años. Estaban en un islote, cerca del Puente Carretero. El viento sería la causa de la tragedia

Este viernes dos personas fueron halladas muertas, aplastadas por una pared de 40 centímetros de una antigua construcción, en uno de los islotes ubicado a la vera del río Salado, unos 150 metros al norte del primer arco del Puente Carretero, yendo de la capital provincial hacia la ciudad de Santo Tome. Se trata de un hombre de 38 años y de su hijo de 10, cuyas identidades hasta el cierre de esta edición no pudieron ser confirmadas.
Todo indica que este desgraciado suceso ocurrió en medio de la tormenta y que posiblemente los fuertes vientos del temporal que azotó la ciudad y la región provocaron el fatal derrumbe de un grueso paredón.

Enviado por el 911 policial
A las 15.25, dos suboficiales de la Subcomisaría 1ª de barrio Centenario, fueron enviados por el operador de la central policial 911 hasta el primer arco del Puente Carretero que une las ciudades de Santa Fe y Santo Tomé, porque según la denuncia de automovilistas que transitaban por la zona, había una persona que quería arrojarse a las aguas del río Salado.
Cuando los suboficiales llegaron al lugar, vieron a un hombre fuera de sí que en realidad no se estaba queriendo tirar al agua, sino que lo que estaba haciendo era pedir auxilio, porque fue a buscar a sus familiares que estaban pescando en uno de los islotes ubicados a unos 150 metros al norte del puente, y dijo que ambos estaban fallecidos en el interior de una carpa que montaron al abrigo de un viejo y derruido paredón de 40 centímetros de ancho. 

Operativo entre Policía y Prefectura
Los agentes dieron cuenta del suceso a la central policial 911, pidieron refuerzos, y junto con otros policías cortaron el puente en ambas cabeceras, mientras al lugar llegaron agentes de la Policía Científica y el médico de la repartición policial que fueron cruzados por agentes de la Prefectura Naval Argentina en un guardacosta hasta el lugar en el que se produjo el deceso de las víctimas, a los efectos de la constatación del deceso y la ejecución de los peritajes criminalísticos de rigor en el lugar del hecho.

La pared se les cayó y los mató
La reconstrucción del suceso arrojó que el hombre y su hijo de 10 años estuvieron pescando desde la noche del jueves hasta el amanecer de ayer. Este viernes, luego del amanecer y cuando se desató la tormenta, buscaron refugio al abrigo de una precaria pared de los que antes supo ser un inmueble, en el paraje en cuestión. 
El fuerte viento tumbó la pared y mató al hombre de 38 años y a su hijo de 10, dentro de una carpa que habían colocado al abrigo de la gruesa pared de 40 centímetros con la finalidad de sortear la tormenta, y fue lo que se convirtió en una trampa mortal. 

Ambos habían fallecidos
La situación pudo saberse debido a que un familiar directo intentó comunicarse mediante llamados de teléfono celular con estas personas. Como no pudo lograrlo, decidió ir hasta la zona donde sabía que estaban porque no contestaban las comunicaciones. 
Subió a una canoa y remó hasta el lugar y cuando llegó se encontró con padre e hijo bajo los escombros de la pared y en el interior de la carpa. 
Luego, trabajaron en el lugar policías de Santa Fe y agentes de la Prefectura Naval Argentina, que removieron los dos cadáveres, los subieron a una embarcación y lo llevaron por aguas del Salado hasta la costa santotomesina, y luego fueron subidos a la morguera de los Bomberos Zapadores y trasladados hasta el hospital Cullen de Santa Fe. 
La novedad fue informada a la jefatura de la UR I La Capital, Región 3ª, a la jefatura de la Prefectura Naval Argentina con sede en el Puerto de Santa Fe y al fiscal en turno del Ministerio Público de la Acusación.

Palabra oficial del caso
Diario UNO
mantuvo un diálogo con la fiscala en turno del Ministerio Público de la Acusación, María Gabriella Arri, que dijo que el médico policial constató a las 16, que la muerte de las dos víctimas, padre de 38 años e hijo de 10 fue “asfixia por aplastamiento” y que el deceso de ambos fue seis horas y media antes del examen, es decir, cuando se desató la tormenta y el fuerte viento empujó la pared precaria de 40 centímetros de ancho que cayó sobre la carpa y produjo la muerte de ambos. 

Juan Trento / policiales@uno.com.ar
 

Comentarios