Política
Martes 07 de Abril de 2015

“Enfrentar a Santa Fe y Rosario no le hace bien a la provincia”

El exgobernador Binner habló de su apoyo a la precandidatura de Lifschitz y negó que las gestiones socialistas discriminen a la capital provincial. “Volver a confrontar por esto, es retroceder”, dijo

El diputado nacional Hermes Binner, ya sin aspiraciones presidenciales, por estos días recorre la provincia con un objetivo concreto: respaldar las candidaturas a las Paso de Adelante Santa Fe, el sector dentro del Frente Progresista Cívico y Social que tiene como rostros más visibles a los socialistas Miguel Lifschitz, que se postula para la gobernación y al actual mandatario provincial, Antonio Bonfatti, primero en la lista de diputados provinciales. 
En ese marco, entrevistado ayer por Diario UNO de Santa Fe, el exgobernador se explayó sobre varias cuestiones: desde la virulencia del debate interno en el Frente, a la confrontación Santa Fe/Rosario, pasando por temas candentes como la inseguridad, la necesidad de obras y el Puerto local. 
—¿Qué diagnóstico hace del Frente Progresista ante las internas que se avecinan? 
—El Frente Progresista es una realidad que lleva ya 20 años y que ha demostrado aciertos en el diagnóstico de la realidad y en las propuestas que se llevaron adelante. Nos preocupan algunas cosas que tenemos que superarlas, como esta búsqueda de enfrentamiento entre la ciudad capital y Rosario, que no le hace bien al desarrollo de la provincia de Santa Fe. Fundamentalmente porque no es verdad. Hay obras para demostrar esto: la Escuela Técnica 508, una escuela tipológica, la más moderna que existe en el país; la construcción del nuevo Hospital Iturraspe, que lleva su tiempo, porque no es lo mismo construir un hotel que construir un hospital, que tiene mucha más complejidad. La construcción del Cemafé al lado del edificio emblemático del Correo, los espacios culturales de La Esquina Encendida, La Redonda, la Fábrica Cultural. Son expresiones concretas de que hay una provincia que marcha armónicamente. Y lo que se hizo en mi gestión como gobernador, que después Bonfatti mejoró, Lifschitz lo superará.

—¿Siente que aflora en esta coyuntura electoral esa disputa entre Santa Fe y Rosario?
—Sí, se reaviva y creo que absolutamente en contra de los intereses de los santafesinos. Lo que menos podemos creer es que Santa Fe o Rosario puedan tener un despegue independientemente una ciudad de la otra. Al contrario: tienen que tener una política económica y social integrada y que aproveche todas las ventajas que tiene la provincia. Sería retroceder en la historia, volver a confrontar cosas que no tienen que confrontar, sino cooperar. 

—Desde el sector interno que encabeza Mario Barletta se hacen duras críticas a la gestión. ¿Esta intensidad del debate fortalece o debilita al Frente? 
—Refleja la realidad. Todos tenemos derecho a opinar y verter opiniones. Estamos hablando todas personas adultas, mayores, que saben dónde están los problemas. Muchas de estas discusiones, el 19 de abril terminan. Y vendrán otras. No es mala la discusión, siempre y cuando pensemos en cómo mejoramos la vida de la gente, que es el objetivo de la política. Y sobre todo vincularla a la ética. Si logramos resumir la política hecha con ética, estaremos en un camino de superación de nuestra sociedad. Nadie puede decir que en Santa Fe hoy no estamos mejor que hace 10 años, y seguramente en 10 años vamos a estar mucho mejor si le damos continuidad a las políticas sociales, al fomento de la pequeña y mediana empresa, a la política que piensa en el trabajo decente.

—Una de las grandes demandas en la ciudad y la provincia es la seguridad. ¿Qué propone Adelante Santa Fe al respecto?
—Más que proponer, hay que continuar lo que se está haciendo. La Policía no es un kiosco al que uno va y pide “mándeme 20 policías, tres patrulleros”. Hay que formar a la Policía. No estamos conformes con la actual Policía, pero de la nada no se puede hacer una mejor, hay que mejorar la que tenemos en primer lugar, y construir una nueva. Hoy se pide secundario completo para ingresar. Y no se entra con dos meses de instrucción como antes, sino con dos años. Y los aspirantes tienen la posibilidad de una tecnicatura universitaria. Todos los que están ingresados pasaron por esta escuela. Estamos ante un proceso que viene desde abajo, creciendo desde el pie. Avanzamos con la identificación de buenos policías –que no son pocos– y por supuesto la sanción o marginación de todos aquellos que cometen delitos.

—¿Hay que enviar más fuerzas federales a la provincia?
—Las fuerzas federales primero tienen que cumplir con la ley, porque sacar las fuerzas federales de donde tienen que estar (Gendarmería en las fronteras, por ejemplo) para trabajar en el conurbano bonaerense, es como la sábana corta: tapamos acá pero destapamos allá. Acá tiene que haber política clara de seguridad y control del narcotráfico. Y eso tiene que partir del Estado nacional.

—La ciudad necesita infraestructura para evitar los inconvenientes que acontecen con cada lluvia intensa, como las del mes pasado. ¿Qué se piensa para esto desde su sector? 
—Primero, están hechas las obras de reservorio, de bombeo de agua, están los motores intactos, hay gente de guardia permanentemente para que no vandalicen estas instalaciones, y están las defensas. O sea que tanto desde el Salado como desde el Paraná estamos protegidos para los niveles históricos que produjeron inundaciones. La que sucedió recientemente fue producto de la falta de desagües que tiene la ciudad de Santa Fe. Se ha edificado, se han cercado muchos espacios de absorción hídrica que derivaron en estas situaciones. Este es un problema de la Municipalidad, pero también del gobierno de la provincia. Esto se soluciona con trabajo común.

—¿Considera viable la relocalización del Puerto de Santa Fe?                                                              
—Santa Fe tiene que tener Puerto. Es vital que sea así. Hay que activarlo a este y otros de la provincia porque el fluvial es el transporte más económico que existe. Y el transporte tiene una incidencia directa en el valor del grano y por lo tanto en lo que recibe el productor. Tenemos que igualar la provincia porque si no se actúa con una mirada amplia en función de una provincia armónica, padecen los efectos las ciudades que se cree que salieron favorecidas, porque estas se perjudican con asentamientos irregulares de personas que llegan corridas por el hambre, la falta de trabajo. Hay que tener una provincia armónica para que no suceda lo que pasa en Rosario, una ciudad de 1,2 millones de habitantes donde 200.000 viven en condiciones inhumanas. Hay que evitar que la gente emigre. Creo que es difícil volver atrás, que vuelvan a su lugar de origen quienes ya se fueron. Pero sí, seguro, podemos mediante el progreso lograr que la gente no migre.
Fernando Arredondo / Diario UNO Santa Fe 

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