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Lunes 13 de Abril de 2015

Entretelones detrás de cámara de la cena de Arroyo Salgado con Mirtha

La única condición de la jueza fue no comer, la acompañaron su hija mayor Iara y su actual pareja. A la salida un hombre la agredió y le propinó amenazas por la presencia de sus hijas.  


La jueza Sandra Arroyo Salgado fue la gran invitada del sábado por la noche en el programa de Mirtha Legrand. La emisión tuvo un solo corte comercial, marcó 13.6 puntos de rating, fue acompañado por su hija mayor Iara y su actual pareja Guillermo Elazar.
Para sentarse en la mesa de Mirtha Legrand, Arroyo Salgado pidió una sola cosa de antemano: que no sirvieran nada de comer. El equipo de producción de Mirtha entendió el código. La mesa suele estar vacía cuando se habla de tragedias. Apenas se sirvió café, algunas masitas, pero la jueza federal no tocó ninguna de las dos. 
Para el primer reportaje en televisión después de la muerte de su ex pareja, Alberto Nisman, lució uñas negras y tacos acharolados de diez centímetros de altura, Arroyo Salgado dio en la noche del sábado su primer reportaje televisivo tras la muerte de Alberto Nisman.

•LEER MÁS: Arroyo Salgado ratificó en la mesa de Mirtha su hipótesis que la muerte de Nisman fue homicidio
Tras recibir la propuesta de la producción del programa, la jueza siguió primero varias instancias públicas por delante, como la presentación del informe de la querella, luego lo consultó con sus hijas y su pareja, Guillermo Elazar, y aceptó por que el programa de Mirtha no es político, y es de aire, es decir con llegada masiva.
Arroyo Salgado no se negó a ninguna pregunta de lo demás invitados que fueron Nelson Castro, Romina Mangel y Santiago Kovadloff. Lo único que pidió fue no comer. Una última reunión en su casa de San Isidro días atrás, con Nacho Viale presente, sirvió para ultimar detalles y transmitirle tranquilidad. Mirtha recibió casi dos meses de recortes periodísticos para preparar sus preguntas. Elaboró sola sus tarjetas, como siempre lo hace.
La entrevista ocurrió justo esta semana, cuando fracasó su intento de recusar a la fiscal Viviana Fein de la causa y la jueza Fabiana Palmaghini la criticó severamente por demorar la investigación y la acusó de buscar direccionarla bajo la hipótesis del homicidio.



En ese contexto, Arroyo habló, entre otras cosas, de su a veces difícil relación con Nisman, de sus hijas. En el piso, la miraban detenidamente Guillermo Elazar, su pareja, y su hija mayor, Iara, de quince años, quien llegó junto a ellos en un auto oficial, con tres custodios de la Policía Federal.
 
Según publica Infobae, la adolescente se cruzaba de brazos incómoda, arrugando los labios, mientras su mamá hablaba de las amenazas que recibió, y Mirtha mencionaba que Iara había decidido usar otro apellido en el colegio. Elazar se movía inquieto tras las cámaras. "Acá la ves, haciéndole frente a la situación", dijo de su pareja, con cierto orgullo.
 
Luego del final del programa, Arroyo conversó unos minutos con Legrand. "Qué tremendo para tu hija estar escuchando todo", le dijo Mirtha. A la salida del estudio, un hombre la esperaba, de más de 50 años, aspecto prolijo y visiblemente excitado. El hombre se abalanzó sobre el auto de Arroyo Salgado, empezó a golpear el vidrio, y, mientras corría a la par del vehículo, le gritaba: "Sacá a tus hijas, ¡sinvergüenza!". Iara Nisman estaba en el asiento de atrás.

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