Escenario
Domingo 02 de Octubre de 2016

Lali Espósito: "No soy una extraterrestre"

Lali Espósito dice que "la canción es un lugar de verdad". Su nuevo disco se titula "Soy" y no teme a abrir el abanico intrincado de universos posibles encerrado en esas tres letras.

Lali Espósito dice que "la canción es un lugar de verdad". Su nuevo disco se titula "Soy" y no teme a abrir el abanico intrincado de universos posibles encerrado en esas tres letras. En charla distendida con Escenario, Lali habló de los pro y los contra de la exposición pública, de cómo utiliza el humor para desdramatizar las mentiras que hablan de ella, y de los mensajes teñidos de dolor y desamor que pueden esconder canciones que supuestamente son sólo para bailar y distraerse. "Me encanta que se sepa que no soy una extraterrestre", confesó la actriz y cantante que el jueves se presenta, a las 21, en Metropolitano (shopping Alto Rosario). Lejos de las máscaras, Lali muestra su cara sin maquillaje. Y mientras tanto, casi como guiño al título del disco, afirma que "en la música soy Lali".

—¿"Soy" es una ratificación de tu personalidad, como un sello de identidad?

—Para mí tiene mucho más significado que la palabra sola, ¿viste? Es "Soy" de yo soy, de soy yo misma, pero también es soy siendo, me estoy permitiendo ser, de quién quiero ser, de escribir lo que tengo ganas de escribir y de decir lo que tengo ganas de decir. Y todo eso lo vuelve un disco muy personal. Entonces, más allá de la canción, creo que "Soy" era el título perfecto, porque siento que soy yo, que no tengo que armar un personaje a la hora de hacer mi música o escribir una canción.

—En "Reina" cantás "¿quién te hizo pensar que es fácil ser yo?". ¿A quién está dirigido ese mensaje?

—Particularmente en la canción "Reina" uno la puede volver autorreferencial, pero fue escrita en un momento cuando yo estaba viendo muy seguido en la tele muchas notas sobre bullying. Recuerdo un caso de un chico de 9 o 10 años que se había suicidado porque lo bardeaban y al mismo tiempo encontré una noticia de una chica a quien le habían cortado la cara porque era linda, y había todo un mambo con ese tema. Entonces cuando abordé la letra de "Reina", en donde la idea musical era hacer un homenaje a Queen, y evocar ese sonido que era perfecto para cerrar el disco, pensé en todos esos jóvenes y en mucha gente que dice "¿quién te hizo pensar que es tan fácil ser yo?", o "¿quién te hizo tener derecho al dolor?". Hay un montón de dolor en esa canción y no es justamente tan autorreferencial.

—¿Por qué lo remarcás tanto?

—Porque la pensé para muchos chicos y chicas que en la adolescencia la pasan jodido y estamos en un mundo en el cual la crítica está a la orden del día. Hoy con las redes sociales cualquiera te puede decir cualquier cosa y te tenés que bancar esa situación. Hay mucha violencia en todos lados, esto es una especie de humilde himno para quienes soportan un daño y para los que no queremos aceptarlo.

—¿Más allá de la impronta bailable del disco, sentís que tus canciones son una buena oportunidad para expresarte sobre las cosas que no te gustan de este mundo?

—Sí, obvio, creo que es el sentido más grande de la música, más allá de la emoción que genera la música misma, instrumentalmente hablando, el poder de la palabra en una canción creo que no se iguala con nada. Yo hago música pop, que invita a una cosa festiva, al baile y a esa explosión visual que tiene el show con su parte divertida, pero por supuesto que me interesa privilegiar lo que tengo que decir cuando hago mis temas. Me gustan las canciones engañosas, esas que a lo mejor cuando estás bailando estás diciendo algo interesante. Lo que más me interesa es expresarme desde lo que escribo.

—¿El amor y el fin del amor atraviesan "Soy" por algunas situaciones puntuales que te pasaron al momento de hacer esas canciones?

—Sí, tiene que ver, en este disco a medida que se fue laburando me han pasado muchas cosas en lo personal, encontré el amor y también el desamor. Están muy claros en el disco esos caminos aunque no todo es autorreferencial, pero hay mucho de mi historia. Quizá la canción que más describe esa dualidad es "Amor es presente", que tiene una primera estrofa muy amorosa y después dice que el amor como vino se fue y pude entender lo que es aprender que un amor se vaya pero que a vos te quede algo de todo eso.

—En ese tema también aparece el tema del sufrimiento y el dolor. ¿Hay una búsqueda de empatía, como diciendo que pese a la fama y el éxito tenés tantas angustias como los que están debajo del escenario?

—Sí, y hasta inconscientemente lo hago, porque me manejo de una manera tan natural, por suerte, con mi forma de hablar y de ser. Veo que hay una empatía conmigo y con lo que cuento en las canciones, pero no es una cosa buscada a propósito. Siento que al mostrar tu verdad frente a un montón de desconocidos te van a conocer un poco más. Sí, es un disco muy verdadero y me encanta que se sepa que no soy una extraterrestre. De afuera hay mucha fantasía con el mundo de la fama, pero me pasan cosas, historias, cosas que me hacen bien, cosas que me hacen mal y voy creciendo. La canción es un lugar de verdad para mí, cuando estoy haciendo un personaje no hay nada mío en ese lugar. En la música soy Lali y eso tiene un peso muy grande al lado de otras cosas que puedo hacer.

—¿El pop bailable es lo que más te representa o es un camino de transición hacia otro estilo u otros géneros?

—Yo soy una artista pop y me hago cargo de eso porque me encanta ese estilo, pero lo que sí sé es que a medida que vaya pasando el tiempo y trabaje otros discos voy a tener una evolución en el sonido. Estaría muy mal de mi parte quedarme en canciones parecidas o en una misma manera de hacer el estilo pop. Tengo muchas ganas de incorporar un hip hop más agresivo y denso y otras intenciones de evolución musical y en las letras.

—¿A qué apuntás concretamente?

— Me gusta mucho el aire en los discos, me refiero al aire con respecto a tener dos o tres canciones que no son para pensar sino para bailar. A mí me gusta que dentro de un material donde uno está diciendo muchas cosas tener esos dos momentos de baile desenfrenado y diversión en un estilo que te lo permite, me parece que está bueno. Por ejemplo, tener un tema como "Ring na na", que cuenta una historia medio divague, me divertía crear una historia fantasiosa y punto.

—¿Qué te pasó por la cabeza en Italia cuando fuiste a firmar discos y viste que había fans tuyos también en el Viejo Continente?

—Yo soy como muy fruto del trabajo y me gusta aprender de dónde salen las cosas, no me quedo sólo con la sorpresa de lo que me sucede. Con el tiempo fui viendo esta evolución y la importancia de lo que yo hacía en otros lugares, como por ejemplo en Europa, y es un conjunto de cosas que yo trabajé para que crezca. Por ejemplo, los programas en los que trabajé con Cris Morena abrieron muchas puertas, quizá no tuvieron el éxito de Argentina, pero había un público que me conoció a partir de eso en España e Italia, al menos en ese perfil actoral. Eso me dio una especie de colchoncito para que sepan lo que una hacía y me da mucho empuje para que la música crezca por su propio peso.

—¿Cómo te llevás con la exposición pública?

—Hago salvedades, una cosa es la exposición que se puede tener por el trabajo que hago, el hecho de ser conocido, que te reconozcan en la calle, eso lo llevo muy bien, no tengo ningún problema, disfruto del cariño de la gente. Me pasa con la firma de discos, que es mucho cansancio, muchas horas, es como una cosa medio abrumadora, pero disfruto de ese segundo con una persona, pensar de dónde viene, cuánto esperó, por qué está ahí, qué significa para quien te fue a ver ese ratito que está viviendo con vos. Siempre hago el ejercicio de no olvidarme quién soy y ser consciente de qué pasa con mi imagen para el afuera, yo trabajo de esto, de generar emociones, y si éste es el resultado tengo que ser agradecida y celebrarlo. Y me copo con esta situación.


El costado más ingrato de la exposición pública

Todo lo que tiene de placentero convertirse en una figura pública también puede convertirse en algo muy ingrato. Así lo contó Lali: "El lado b de nuestro trabajo es la exposición de lo personal, de la mentira y el chisme barato".

Sin embargo, la actriz y cantante, que además es autora de las letras de sus temas, dijo que tiene una herramienta que no le falla a la hora de contrarrestar la mala onda de los golpes bajos. "En mi caso me salva mucho el humor, yo jodo con esas cosas. En mi canción "Boomerang" hablo un poco de eso, se ve en el video y tiene un chiste al respecto. No dejo de reírme de esa situación porque uno trata de relajarlo, pero pienso que la verdad siempre sale a la luz y está tácita, no hay que explicar muchas cosas. De todos modos, sé que es la cara b de esta exposición y no es lo que más me divierte", indicó.

La situación social también es un tema que la preocupa, y lo demuestra en su tema "Revolución". "No dejo de preguntarme qué carajo pasa y por qué hay tanta violencia, yo opino como ciudadana y como persona, más allá de ser conocida o no", dijo.

Y agregó: "Hay cosas en las que coincido y otras que no, pero me gusta preguntármelo desde un espacio de mucha libertad. La música te permite hacer una crítica desde un lugar amoroso y aprovecho eso. La única manera de contrarrestar la violencia, la falta de educación y todo lo negativo es con amor".