Escenario
Sábado 09 de Septiembre de 2017

"Los que aman, odian", o un veraneo caliente

Dirección: Alejandro Maci / Guión: Alejandro Maci y Esther Feldman, basado en la novela de Silvina Ocampo y Adolfo Bioy Casares / Fotografía: Julián Apezteguía / Música: Nicolás Sorín / Edición: Pablo Barbieri y Eliane D Kats / Elenco: Guillermo Francella, Luisana Lopilato, Justina Bustos, Juan Minujín / Duración: 101 minutos / Calificación: apta para mayores de 13 años

La base argumental de la película es una novela que Silvina Ocampo y Adolfo Bioy Casares redactaron mancomunadamente, cuya primera edición data de fines de los años cuarenta. Para ambos debió ser algo así como un ejercicio literario, que le permitió juguetear tanto con dramas pasionales y las intrigas del género policial, al estilo de Agatha Christie. Quizá lo hayan planeado como un divertimento de esos que, por entonces, les gustaba plasmar a estos señoriales autores. Y la experiencia no fue desafortunada, puesto que el libro llegó a contar con varias reediciones.

La historia no quedó desactualizada y, sin dudas, eso alentó a Alejandro Maci para rescatarla, ubicando la trama en la misma época en que trascurrían los acontecimientos, escenarios incluidos (un paraje de la costa atlántica bonaerense, de esos en los que a la pareja Bioy-Ocampo le gustaba veranear). El protagonista (Francella) es un médico que se instala en un añejo hotel de la zona, regenteado por su prima (Marilú Marini), en el cual se hospedan también un grupo familiar porteño, uno cuyos miembros (Luisana Lopilato) fue amante de aquel. Entre los huéspedes prevalece algo parecido a una tensa calma, como que hasta comparten la mesa a la hora de la cena. Calma que se ve sobresaltada por los arrebatos de vampiresa de la muchacha, una especie de ninfómana que tanto acosa al galeno como al novio de su propia hermana (Juan Minujín).

El drama se desencadena cuando a ella la encuentran muerta en su habitación, en lo que aparenta ser un suicidio, pero nadie piensa que lo fue, sino que alguien debió haberla asesinado. Las sospechas, como suele suceder, se transfieren de unos a otros, porque varios tenían algún motivo para apartarla de sus vidas, dado que la de ella no era inmaculada, y la de los demás tampoco.

Por su parte, Alejandro Maci, acredita en sus antecedentes el haber sido asistente de María Luisa Bemberg y de llevar a la pantalla un guión redactado por ella y que no alcanzó a filmar ("El impostor", 1997). Su trabajo en "Los que aman.." puede considerarse inobjetable en términos formales, por su buena reconstrucción de época, ambientación e interpretaciones en general, con lo cual pudo concretar una cuidada realización. Lo suyo es un thriller con su clima dramático y policial sostenido hasta último momento. En este punto ensaya una vueltita de tuerca casi (solamente casi...) inesperada, y hasta algo sutil.


Colaboración: Roberto Lapalma