Escenario
Sábado 10 de Septiembre de 2016

Tuti, el titiritero y clown que intentará conquistar Tailandia

Leonardo Gustavo Núñez es cordobés pero hace 20 años eligió Santa Fe. En noviembre viajará al país asiático y a Egipto como único representante argentino en distintos festivales.

Desbordado de alegría y orgulloso de poder cosechar logros tras mucho esfuerzo, Tuti Núñez -el payaso, titiritero, actor y autodidacta santafesino- vuelve a Tailandia para participar de otro festival internacional de títeres. También hará una parada en Alejandría, Egipto. Es el único argentino invitado a formar parte de este evento, e irá con su personaje El Tanguerito, pero en un cuadro mudo "para no complicarme con el idioma". Partirá hacia el continente asiático a fines de octubre y estará un mes aproximadamente en ciudades como Kanchanaguri y Phuket.
Leonardo Gustavo Núñez (43), más conocido como Tuti, es cordobés de nacimiento y santafesino por adopción. Tras una pérdida familiar y por "accidente", llegó hace 20 años a la ciudad con un bolso lleno de muñecos y ganas de empezar de nuevo. Se define como amante del arte, fanático del teatro y muy familiero. Hoy trabaja para el gobierno provincial en el Ministerio de Innovación y Cultura, y en la Municipalidad. Mientras tanto sigue amasando la idea de construir un museo al cual donar todas sus creaciones.
Trabajó e hizo de todo, pero siempre ligado al teatro, su gran pasión; y contar historias a través de los títeres le permite transportarse a otra dimensión. En 2014 recibió una invitación jamás esperada: participar del Harmony World Puppets Carnival en Bangkok, Tailandia; y la convocatoria fue de su organizador Rod Petrovik, reconocido por ser el camarógrafo de los Mappets. Allí fue premiado al Mejor Espectáculo Infantil del Festival Internacional de Títeres y Marionetas. Esta experiencia fue el trampolín para el año pasado desembarcar en Kuching, en la isla de Borneo, Malasia. Gracias a los amigos que cosechó, hoy está armando su valija para volver a pisar tierra asiática.

Con expectativas
Antes de partir y mientras diseña un baúl donde llevar sus personajes, dialogó con Diario UNO para contar detalles de esta nueva experiencia que está a punto de vivir. "De regreso de Tailandia donde no solo fui a representar a la Argentina sino a América, me invitaron para regresar. Voy a un festival a una ciudad que se llama Kanchanaguri, donde están las familias tradicionales que hacen máscaras y marionetas; son milenarios en hacer esto. Es un encuentro competitivo, pero también voy a dictar talleres y a mostrar mis técnicas", detalló.
Recordó también la experiencia en Malasia en 2015 y luego contó: "Al primer festival van unos 500 grupos. Luego me voy al sur de Tailandia, a Phuket, a un festival de marionetas pero es en la calle, en lugares abiertos. Y después me invitaron a otro de Alejandría, Egipto que es más grande aún porque van unos 1.000 grupos de todo el mundo". Con orgullo se animó a decir que es el único representante de la Argentina y tal vez concurra alguno de Brasil.

Ultimando detalles
Viaja como titiritero y ya pensó y armó el espectáculo que llevará. "Ahora estoy en la tarea de terminar unos cofres o baúles para colocar todas las cosas. En esta ocasión, llevo un espectáculo mudo para no complicarme con el idioma. Cuando fui a Tailandia me fue bien con un espectáculo en el que hablaba, entonces supongo que no tendré problema. En Egipto no me animo a hablar, me parece mucho más complicado que un malayo o un tailandés", aseveró Tuti, quien entre chiste y chiste no pudo dejar de expresar su felicidad "porque ya tengo todo resuelto", dijo.
Al dar más detalles sobre lo que llevará a Asia, Tuti contó: "Este espectáculo lo fui madurando. Son todos cuadros que depende del tiempo puedo poner o sacar. Es un tanguerito adaptado que lleva este género musical, es decir que viajo con algo bien argentino. Ya tuve este personaje pero ahora la idea es representarlo desde otro lado. Además, es muy mágico porque estoy usando algunas técnicas no muy tradicionales, tal vez algún búlgaro las implemente, pero no son tan conocidas".
Para cerrar el tema aseguró: "Ahora estoy preparando dónde llevarlo, es saber cómo llevar un elefante en un baúl; entonces estoy viendo cómo proyecto trasladarlo y sobre todo que sea llevable, liviano y además, lindo", dijo y disparó: "Tiene que ser un elefante totalmente desarmable".
Ante la consulta sobre qué expectativas tiene en cuanto a la cultura de estos lugares, Núñez dijo: "Estuve viendo cómo es la cultura y lo que hay allá. Estoy fascinado porque es reencontrarme con viejos amigos, son muy respetuosos con lo que uno hace y te tratan realmente como artista. Y en Egipto no vi nada porque surgió ahora, pero me voy a interiorizar para no ir tan desinformado. Son más fríos y va a ser un shock pasar de Tailandia a Alejandría, pero va a ser fascinante".

Cumplir un sueño
De todas maneras, todavía no puede creer estar viviendo estas experiencias y a punto de concretar nuevas. "Estoy muy contento porque se me empezaron a dar estas cosas sin esperarlo y seguramente el año que viene empiece a viajar más porque hay un productor de Dubai que se contactó conmigo con la idea de vender mis espectáculos allá. Pero para mí es como ir a Entre Ríos, no lo digo por vanidoso, pero niños son niños en todos lados y si uno puede dejar un mensaje, mejor", expresó alucinado y para cerrar dijo: "De todas maneras es un flash, es un sueño. Lo cuento con naturalidad pero me sigue sorprendiendo y emocionando, porque no puedo entender que me inviten a festivales internacionales por lo que hago y acá en la ciudad lo hacen porque trabajo en la Municipalidad o la provincia".
Vale contar que la misma persona que lo invitó ahora al festival de Tailandia es el que lo convocó al de Malasia, Rod Petrovik. "El año que viene tengo previsto también viajar a Los Ángeles, Estados Unidos, porque se va a hacer un festival en homenaje a los Mappets y me invitaron a participar. Estoy practicando pero ahora seguro para el año que viene algo en inglés voy a hacer", anticipó entre risas y concluyó: "Estoy muy contento y con muchas expectativas. No sé cómo lo viven ellos y voy con la esperanza de ver qué pasa y cómo reaccionan con lo que uno hace. Son muy tradicionalistas y por eso está bueno ver cómo toman nuestra cultura".