Espectáculos
Lunes 13 de Julio de 2015

Axel:“Eso de estar en un pedestal o ser intocable nunca me cerró”

De visita. El cantante, que pasa su mejor momento, confirmó su presencia en la vecina ciudad de Paraná. Será el 30 de octubre y Beneficios UNO tendrá un auspicio exclusivo. Escenario charló con el autor de Tus Ojos Mis Ojos 

Axel habla desde su casa en Traslasierra, en Córdoba, y los contratiempos en la comunicación no le hacen perder la sonrisa. Finalmente atiende a la llamada como siempre, atento y sin apuro para la charla, con un aire familiar que hace que uno se olvide rápidamente que está hablando con un “famoso”. A más de diez años de Amo, su primer gran hit, y en un mundo de éxitos fugaces como el del pop, Axel logró mantenerse con su propio estilo. Su último álbum, Tus Ojos Mis Ojos, se convirtió en disco de oro en menos de 24 horas y arrasó con los Premios Gardel.
El cantante llegará a la vecina ciudad de Paraná el 30 de octubre y la venta de entradas comenzó hoy. Beneficios UNO es auspiciante exclusivo del show que dará en el Club Echagüe de esa ciudad. 
En diálogo con Escenario, el cantante explicó por qué apostó a un disco más pop y bailable; aseguró que nunca le interesó lo que está de moda y dijo que no genera histeria porque no se mueve como una “súper celebrity”: “La gente ve en mí a un tipo común y corriente”, afirmó.
—Tus Ojos Mis Ojos es un disco mucho más pop que los anteriores, ¿por qué quisiste darle ese giro?
—Uno en cada disco busca evolucionar, sorprender a la gente, crecer en la lírica, en la composición, en el audio, en los arreglos y en la producción. Año a año uno se va reinventando, buscando nuevas herramientas, nuevos condimentos para decorar las canciones. Este es un disco muy pop, fresco y moderno. La gente siempre espera la parte más clásica mía, las baladas, que están, pero también hay canciones más bailables, hay instrumentos más orgánicos como la guitarra acústica, que se conectan con la parte más pura de la música, y también hay sonidos procesados y electrónicos. Eso lo hace un disco que suena supermoderno sin perder lo clásico de mi música y mi manera de componer.
—¿Hay alguna influencia nueva que quisiste capturar?
—Sí, estuve escuchando mucho a Bruno Mars en estos últimos dos años. Y después seguí con lo que escucho siempre: los Beatles, Queen, Elton John y los cantautores que más me gustan, como Billy Joel y Stephen Bishop. Creo que de la mezcla de eso, de lo más clásico con lo más moderno, que es Bruno Mars, salió un disco bien pop y fresco.
—¿Te cansaste un poco de las baladas? ¿Querías desprenderte en parte de ese sonido?
—No, en absoluto. Cuando yo me siento en un piano, la balada es el terreno en donde mejor me desarrollo. Yo quería hacer un disco más moderno, con la cantidad de baladas justa. Además, hoy día, cuando uno graba un disco, ya piensa automáticamente en el show en vivo. Y yo quería hacer un concierto más arriba, más alegre, donde la gente se contagie de ganas de bailar, de cantar, de aplaudir, que se vaya alegre, con el alma renovada, y eso lo da un concierto más up tempo. Las baladas en este disco son tres canciones muy claras como Solo Una Vez, ¿Y Qué? y Quédate, que son fuertísimas, muy profundas, con una gran producción, pero en general el disco tiene estribillos más bien para arriba. A mí me encanta cantar baladas, me encanta sentarme al piano y cantar Amo como el primer día, pero también mi cabeza va evolucionando y voy escuchando música nueva.
—¿Es muy difícil distinguirse en un mundo tan cargado de información, donde desde las redes sociales te bombardean con músicos y canciones nuevas cada cinco minutos?
—Yo creo que uno no debe preocuparse por eso. Este es un momento de la música mundial que está buenísimo, porque cualquier persona que hace música la puede mostrar en una red social, en Facebook, en una plataforma como Spotify o en ITunes. De alguna manera la música llega, sin necesidad de tener una compañía discográfica detrás. La música está más cerca que nunca para el público, y eso hace que uno tenga que esmerarse mucho más porque, entre comillas, hay más propuestas y más competencia. Pero si uno es genuino, si es auténtico, si es honesto con lo que hace, no debe preocuparse por eso. En mi vida y en mi carrera yo nunca transé. A veces me han dicho: “Mirá Axel, dejá esto y hacé lo otro porque está de moda”. Pero a mí nunca me importó. Yo siempre hice lo que me salió naturalmente, lo que me gusta, las canciones que disfruto cantar. Nunca me interesó lo que está de moda, porque así como está de moda, de moda se va. Siempre fui muy sincero conmigo mismo y, aunque suene raro, cuando yo hago un disco, en primer lugar lo hago para mí, lo hago para satisfacerme a mí mismo. Por eso cuando la gente escucha un disco nuevo de Axel se sorprende, porque yo a mí mismo no me permitiría hacer un disco que sea más de lo mismo, o copiarme a mí mismo o copiar a otra persona.
—Vos tenés mucho público femenino, pero no se nota tanta histeria a tu alrededor, como en esos casos donde las fans odian a la esposa del músico. ¿Por qué creés que en tu caso el tema es más relajado?
—El público nuestro se expandió mucho y hay de todo: público familiar, público grande, abuelos, niños, adolescentes... Y por supuesto que las hormonas están más a flor de piel en cierta franja de público. Pero es cierto lo que decís, hay un equilibrio muy bien logrado. Eso pasa porque yo nunca me mostré como una figura inalcanzable. Eso del artista en un pedestal allá arriba, intocable, estrella, súper celebrity, a mí nunca me gustó, nunca me cerró.