Espectáculos
Martes 18 de Agosto de 2015

Flavio Mendoza escupió al "gigoló" que estafó a más de 30 mujeres

Javier Bazterrica intentó defenderse de las acusaciones por engañar a mujeres a las que buscaba sacarles dinero. En Rosario declaró en Tribunales por una estafa de 80 mil pesos. Su foto se reproduce en las redes sociales.

Javier Bazterrica, más conocido como “el gigoló”, está acusado de seducir y estafar a treinta mujeres con la intención de sacarle dinero. La primera demanda que tuvo fue en Rosario donde declaró por una estafa de 80 mil pesos. El hombre, que tiene un hijo con una de las mujeres que lo denunció, se defendió en Canal 13 donde protagonizó un escándalo cuando Flavio Mendoza lo enfrentó y lo escupió en vivo.
“Ante todo quiero negar todo lo que me refiere como un estafador de más de cien mujeres. No habría tenido tanto tiempo tampoco. Pero es una acusación falsa”, aclaró Bazterrica.
Sin embargo el gigoló contó como fue la demanda que tuvo que afrontar en Rosario. “Se me notificó que tengo que comparecer en un tribunal de Rosario por una presunta estafa. Yo me presento, me toman indagatoria por un faltante de ochenta mil pesos de la familia Vergara. No tengo nada que ver con eso, no soy responsable de la desaparición de ese dinero. Supuestamente voy a ser sobreseído, pero no sé. Si no me presenté es porque no estuve notificado. Si estoy en estado de rebeldía no lo sabía porque no fui notificado. Puede ser muy fácil acusarme de que me quedo con plata. Muchas denuncias no las puedo creer. Y bueno se verá en la justicia si es así.”
Bazterrica reconoció que usaba otros nombres al conocer a las mujeres: “Lo reconozco. Fue una tontería mía. Fue por el tema de Rosario, por el cual fui escrachado por todos lados. No supe cómo manejarlo y me cambié el nombre. Lo reconozco. Hay muchas cosas sobre los nombres que no son verdad, que son inventadas. Se me han hecho perfiles de todo tipo, tanto en Facebook como en otros lados. Lo inventan las propias mujeres. Me gustaría saber quiénes.”
El acusado aclaró “vivo de una herencia que me dejó mi padre. He trabajado de barman, he trabajado de un montón de cosas. No me dedico ni a estafar mujeres ni a mentirles. Con el escrache que tengo en Rosario, se me complica mucho trabajar.”
Bazterrica también contó las historias que lo relacionan con algunas de las mujeres que decidieron judicializar sus reclamos y se apoyó siempre en su abogado cuando hizo falta aclarar cuestiones que tenían que ver con sus denuncias.

Fuente: LaCapital