Ovación
Viernes 15 de Abril de 2016

Está a la deriva

Colón cayó ante Sarmiento por 1-0 con gol en contra de Osvaldo Barsottini y en la primera etapa fue expulsado Pablo Ledesma por exceso verbal. De esta manera, el ex-Boca se perderá el Clásico. Por otra parte, de los últimos 12 puntos el conjunto sabalero sumó apenas dos. 

La derrota frente a Sarmiento no hace otra cosa que reflejar de manera muy concreta el desgobierno que vive Colón a nivel institucional y deportivo. Las internas dirigenciales también se trasladan al cuerpo técnico y obviamente que a los jugadores. En el mundo sabalero nadie transmite tranquilidad y mesura y absolutamente todos perdieron la brújula. Y las consecuencias son los resultados que viene obteniendo el  elenco rojinegro, que ganó un partido de los últimos ocho.
Luego de la victoria ante el Millonario cosechó dos derrotas y sendos empates, pero más allá de los números es indudable que el equipo jugó mal y perdió esa idea que siempre intentó desarrollar aún con equivocaciones. Siempre se destacó la propuesta futbolística de Colón que muchos ponderaron sobre todo en el final del torneo pasado y en el arranque de éste cuando se vio lo mejor del Sabalero.
Pero a la luz de los hechos fue apenas una ilusión que rápidamente se truncó de la peor manera. Y lo más preocupante es que en una semana debe jugar otro Clásico con toda la presión que eso significa, no solo por el mal momento que atraviesa, sino principalmente porque en el primer Clásico perdió 3-0 como local. Una nueva derrota ante Unión desataría un conflicto en donde no se podrían  mensurar las consecuencias, pero sí confirmar que alcanzaría a todos sin distinción.
A esta altura no se sabe si es peor el resultado que la manera de jugar que muestra Colón. Porque a veces una derrota puede ser consecuencia de un mal partido o quizás de la mala fortuna. Pero cuando las actuaciones comienzan a defeccionar seguido es para alarmarse.
Sarmiento no ganaba desde la primera fecha cuando venció a Vélez y ese es un dato para no soslayar cuando se analice ante qué rival cayó Colón. Es verdad que con la llegada de Ricardo Caruso Lombardi mejoró, pero lejos está de ser un equipo confiable.
Sin embargo, salió a jugar el partido con una actitud distinta, con los dientes apretados y sabiendo que se trataba de una verdadera final en la lucha por no descender. En cambio Colón fue una pobre expresión en todos los aspectos y por eso pese a mejorar en la etapa complementaria cayó sin atenuantes ante el Kiwi.
El primer tiempo de Colón evidenció de manera muy nítida que se trata de un equipo en crisis no solo en lo futbolístico, sino también en el aspecto anímico. Sin falta de respuestas ante la adversidad y jugando con una indolencia alarmante, el equipo sabalero fue demasiado tibio en los primeros 45’ y se retiró a los vestuarios perdiendo 1-0, por un gol en contra de Osvaldo Barsottini cuando se jugaban 11’.
Encima, a los 40’, Pablo Ledesma fue expulsado por Fernando Espinoza, más allá de que el volante manifestó no haber insultado al árbitro que directamente le mostró la tarjeta roja. Una irresponsabilidad del ex-Boca que no solo dejó a su equipo con un hombre menos, sino que además se perderá el Clásico de la próxima semana en el 15 de Abril. 
Arrancó mejor el conjunto local, atacando por el sector izquierdo y desbordando siempre ante la pasividad de Luis Castillo en la marca. De esa manera llegó el tanto del Kiwi luego de que Maximiliano Fornari le ganara con notable facilidad la cuerda a Castillo y luego de eludir a Germán Castillo remató al arco. Pero Jorge Broun dio rebote y el balón fue a parar al cuerpo de Osvaldo Barsottini quien no pudo evitar que la pelota ingresara en el arco rojinegro.
Un auténtico blooper que más allá de la mala fortuna contó con la complicidad de todo el bloque defensivo que no pudo neutralizar al punta de Sarmiento. Colón llegó por intermedio de Adrián Bastía a los 17’ con un disparo desde afuera del área que se metía en el ángulo, pero Emanuel Trípodi tuvo una reacción notable para mandar el balón al córner. Fue la más clara del conjunto visitante.
Colón produjo muy poco en ataque, dado que Pablo Vegetti fue bien controlado por los centrales del Kiwi y tanto Diego Lagos como Mauricio Sperduti no pudieron prevalecer por las bandas. Sin la impronta de Alan Ruiz, el equipo fue muy previsible y al igual que en los anteriores cotejos Víctor Figueroa volvió a redondear una baja producción.
En el complemento el Sabalero tuvo otra actitud, mejoró pero está claro que no le alcanzó para llegar al empate. Lo fue a buscar sin ideas ni  claridad ante un rival que por momentos se metió muy atrás al estilo Caruso Lombardi. A una semana del Clásico, de Colón preocupa todo, es un barco a la deriva en el que no tiene un capitán para conducir la embarcación. El iceberg está cerca y se precisa un timonazo para no chocar, aunque nadie sabe quien podrá darlo.
Mariano Casanello / Suplemento Ovación
 

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