Policiales
Lunes 20 de Julio de 2015

Estuvo encerrada dos horas con los ladrones, la policía no llegó y les pidió un taxi

Se trata de una vecina de barrio María Selva que vivió una pesadilla este fin de semana. Tres delincuentes le desvalijaron la casa, pese a un llamado al 911 alertando la situación. Hasta debió pedirle un taxi a uno de los delincuentes para que se vaya con todo lo robado.

Este fin de semana una vecina de barrio María Selva vivió una verdadera pesadilla en su propia casa. Estuvo encerrada junto a tres delincuentes por más de dos horas, pese a haber denunciado el hecho al 911. Lo peor, tuvo que pedirle un taxi a uno de los malvivientes para que deje la casa con algunas de las pertenencias robadas.
Según relató Silvia, dueña de la vivienda asaltada, en calle Aldao al 1.600, a los micrófonos de FM SOL 91.5: “Salgo de distraerme un rato, entro a mi casa y estaba sola porque mis hijos estaban trabajando. Apago las luces y me voy a dormir, teniendo el presentimiento de que algo iba a pasar y después de unos 15 minutos escucho que se abre una de las puertas de atrás de la casa.”
La mujer no dudó y supo que había gente en su casa. “En ese momento quedé paralizada, miré a un placard que da al comedor y vi una linterna. Al sentir los movimientos, calculé que eran tres lo que habían entrado. Ahí mismo agarré el celular, llamé al 911 y en voz baja avisé que tenía gente dentro y llegué a decir mi dirección”, aseguró Silvia.
Ante la desesperación y la posibilidad de que los ladrones la ubiquen, decidió esconderse. “Me escondí entre el placar y la mesita de luz, esperando que llegue la policía pero nunca llegaron. Pasé dos horas escondida rezando y rezando, mientras los delincuentes hacían lo que querían en mi casa”.
Por otro lado declaró que: “A eso de las 5 de la mañana sonó el teléfono, pero no lo atendí. Sonó como unas tres veces y nunca respondí. Fue ahí que escuché una voz que daba señal de alto y sentí que los ladrones se iban corriendo. Agarraron un auto y se fueron. Ahí creí que ya se habían ido todos, pero no, unos 5 minutos después volví a escuchar ruidos, muy cerca de donde estaba”.
“Fue ahí cuando pasó lo que me imaginaba –siguió contando la vecina-, el ladrón me descubrió. Me dijo que me quede quieta o sino me iba a matar, que le dé el celular y que le dé plata. Estuve con el ladrón como media hora, hasta que me pidió que le llame un taxi para poder irse con las cosas. Hice lo que me pidió pero el coche nunca llegó. No conforme con eso llamó a sus cómplices, que volvieron a buscarlo y se llevaron lo que faltaba”.   
 

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