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Sábado 04 de Julio de 2015

Falta de leche, consecuencia del exceso de lluvias

Las grandes precipitaciones confluyeron para que una gran parte del sistema productivo lechero santafesino se vea fuertemente afectado

Entre fines de febrero y principios de marzo, cayeron unos 600 milímetros de agua en una gran extensión del centro de la provincia de Santa Fe y el este de la de Córdoba. Dentro de ese territorio se encuentra el departamento Las Colonias, cuya producción lechera fue fuertemente afectada. Según un especialista de la Universidad Nacional del Litoral (UNL), la situación del sector es similar a una “catástrofe”.
El problema de la producción de leche por el fenómeno climático se agrava en tanto y en cuanto los bienes públicos que no están en buenas condiciones, colapsan y producen una serie de problemas en la red vial, en los sistemas de drenaje y escurrimiento de las cuencas hídricas, y también en el tendido de la red eléctrica.
Según explicó Oscar Osan, docente de la Facultad de Ciencias Agrarias (FCA) de la UNL, “los problemas ocurridos en la urgencia son múltiples: rutas cortadas, cortes de energía, comunidades anegadas, capacidad instalada colapsada, rodeos evacuados, producción tirada, problemas en la obtención de insumos, imposibilidad de sacar la producción, y otras situaciones que generan malestar y diversas problemáticas sociales”.
El especialista contó que en los tambos la situación es similar a una catástrofe: “La producción cae rápidamente producto de la imposibilidad de ordeñar periódicamente, las pérdidas en la cadena forrajera, que en muchos casos son totales, las instalaciones anegadas y los problemas que se producen en el ganado producto de la aparición de problemas podales, sanidad de las ubres, pérdida del estado corporal y otras diversas situaciones”.
Al mismo tiempo, destacó que el resultado de esa situación es un “bache productivo importante”, que en algunos casos supera el 50%, pero que en realidad se sumará a las pérdidas estacionales que normalmente ocurren entre octubre y abril de cada año, aproximadamente del 20% de la leche producida, otro 10% adicional, llegando a un valor promedio del 30% para el período.
“A esto se suma el impacto sobre los recursos humanos, que ven con total impotencia cómo se derrumba todo su esfuerzo productivo, los costos realizados y los procedimientos y rutinas de trabajo, en muchos de los cuales volver a empezar implica perder estándares alcanzados de eficiencia en la producción, en los indicadores sanitarios, de reproducción y muchos otros aspectos que complican la situación de retener mano de obra en el sector rural”, continuó.
Osan, quien es director del Departamento de Ciencias Sociales de la FCA, añadió que todos estos problemas constituyen una serie de costos hundidos que no podrán recuperarse. “Si los trasladamos a nivel sectorial, el impacto económico se traduce en millones de pesos de pérdidas reales que tendrán que ser absorbidas por los empresarios. Luego es necesario tener en cuenta los costos que significan volver a empezar. Solo como referencia, se estima que para un tambo promedio restablecer la cadena forrajera perdida costará alrededor de 350 mil pesos por establecimiento”.

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