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Martes 18 de Agosto de 2015

Horror en el fuego: brigadistas filmaron su propia muerte en un incendio

Uno de los cuatro jóvenes que se calcinaron el 28 de octubre de 2014 en Guachipas, grabó el trágico final. Se incumplieron los protocolos de seguridad. LAS IMÁGENES PUEDEN HERIR LA SENSIBILIDAD DEL LECTOR.

"­Corré, Vilte, corré... Corré, la puta madre... Corré!". El fuego los empieza a devorar. El estrépito de las llamas crece. Los gritos son desgarradores. El celular de Martín Albarracín graba las terribles escenas con secuencias caóticas. 
Según un video dado a conocer hoy por el diario El Tribuno de Salta, una imagen invertida del teléfono de Albarracín muestra a dos de sus compañeros atrapados entre arbustos prendiéndose fuego. A uno de ellos, el encargado de la cuadrilla, Víctor Ferreyra, se lo ve con casco rojo. Otro brigadista aparece sin casco. A pocos metros, con su espalda flameante, Martín se desploma.

El teléfono sigue filmando, inmutable. Se ve pasar a otro brigadista, tambaleante. Su ropa, supuestamente ignífuga, arde, y él lucha contra las llamas que la consumen. En segundos, la lente del celular empieza a derretirse. Las imágenes se desvanecen. El horror, no.
Noventa y seis segundos: dura la escalofriante grabación en la que se ve cómo murieron Martín Albarracín, Víctor Ferreyra, Matías Vilte y Mauricio Valdez durante el incendio del cerro El Acheral, en Guachipas, una localidad salteña.
La estremecedora grabación, de 96 segundos, empezó a correr a las 12.11 del 28 de octubre del año pasado. Albarracín, de 27 años, Víctor Ferreyra de 37, Matías Daniel Vilte, de 22, y Mauricio Valdez, de 27, murieron en Guachipas.
En la memoria del celular quedó grabado otro video, que muestra el acercamiento de la cuadrilla a la zona de incendio, a las 11.27, con desinteligencias, ya que se escucha a Albarracín reclamarle a un compañero por el descuido de las herramientas.
Las desinteligencias tienen tu origen en la evidente falta de planificación del operativo. En este video, que se tomó en la parte alta de la serranía donde 44 minutos después los cuatro jóvenes murieron calcinados, se observan llamas que se levantaban, desde la ladera opuesta, hasta varios metros por encima del monte nativo. 
No quedan dudas de que era un incendio de nivel tres (de gran magnitud) y de que los responsables de la seguridad de los brigadistas de la Subsecretaría de Defensa Civil de la Provincia, ausentes en el lugar, incumplieron deberes y normas básicas con consecuencias funestas.
Nueve meses después
Los videos salieron a luz nueve meses después de la tragedia de Guachipas, solo porque días atrás, en su incansable búsqueda de verdad y justicia, David Albarracín encontró en la memoria del teléfono de su hermano los impactantes testimonios fílmicos. El achicharrado celular, un LG que Martín Albarracín compró poco antes de su fallecimiento, había sido devuelto a la familia sin peritajes.
Fuente: Minutouno

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