Ovación
Domingo 11 de Septiembre de 2016

"Hoy es el mejor equipo del país"

Julián Daszczyk, uno de los talentos santafesinos, destacó el grato presente de Regatas en la Liga de Honor, que marcha puntero a falta de dos fechas para el final de la fase regular. Asimismo, contó detalles sobre el nuevo paso en su carrera, que es irse a jugar a Concepción de España. "Es una experiencia nueva para mí, que de seguro me ayudará a crecer como persona", reconoció Kholy

El presente le sonríe. Regatas mira a todos desde lo más alto de la Liga de Honor de waterpolo, cuando faltan solo dos fechas para la finalización de la fase regular, ya pensando de lleno en los playoffs (el primero tendrá ventaja de localía en duelos al mejor de tres). Para alcanzar dicho nivel debió remar desde atrás durante varios capítulos hasta que metió una racha sobresaliente de victorias (solo perdió un encuentro) que lo ubicaron en un lugar de privilegio.

Cuenta con un grupo humano bien formado, con talentos de la vieja escuela y nuevos valores que vienen pidiendo pista en base a sobresalientes rendimientos. Una escuela inagotable de jugadores que, nuevamente, vuelve a dar réditos.

Es verdad que muchas veces quedó en el umbral de la gloria, cayendo en momentos decisivos, generando un sinnúmero de decepciones. Pero a diferencia de otras oportunidades, el Lagunero parece ahora más maduro y preparado física y mentalmente para afrontar cada reto. No obstante, aún debe librar varias batallas colosales para alcanzar la anhelada estrella, pero cuenta con el material necesario para hacerlo.

Pega el salto

Precisamente uno de sus estandartes, Julián Daszczyk, explicó cuál es el presente del equipo, situándolo dentro de los mejores de la Argentina. Aunque la charla con Ovación no solo pasó por ahí, porque en breve estará dando un paso fundamental en su carrera: jugar en España. Su destino será el A.R. Concepción de Madrid, elenco que milita en la Primera División (la segunda categoría de dicho país, ya que la principal es la División de Honor), con ansias de romper el molde y alcanzar el ascenso. Entonces contó detalles sobre cómo viene la mano, habida cuenta que se tiene que presentar mañana al elenco que tiene como entrenador a Carlos Bellón.
Sin dudas el sueño de todo waterpolista, máxime si se tiene en cuenta que tiene solo 23 años. Pero no es fácil para él sabiendo que se perderá la epata culminante de la Liga de Honor Argentina.

—¿Todo listo o todavía quedan los típicos detalles?
—Me faltan un par de cosas nomás, así que se podría decir que ya estamos pensando en lo que viene.

—¿Ansioso o tranquilo de ya poner los pies en suelo español?
—Tengo esa sensación rara, porque pienso más en lo que dejo que en lo que se vendrá. Por ejemplo, dejo a mis alumnos, al equipo B, que también son Sub 18, a los más chicos, que todo el tiempo trato de darles algún consejo cuando los veo en la pileta, que son los Sub 12 y 14. Es como que no me lo puedo sacar de la cabeza. También pienso en mi perra, fiel compañera, en mi vieja, que se queda sola con la peluquería; así que por ahí viene mi nerviosismo. Esto se debe quizás a que ya sé más o menos con lo que me encontraré allá. Entiendo que será una experiencia que me hará crecer, en una sociedad distinta y un nivel de competencia alto. Tengo un poquito de miedo, pero sé que eso también te hace más fuerte.

—El año pasado dijiste que si alguna vez te tocaba irte de Regatas a otro club, te gustaría que sea dejando una semilla, ¿pensás que lo conseguiste?
—Lo pensé mucho y hasta la manera de contarlo. Es verdad eso de que quería dejar una semilla y al comienzo de este año cambiamos de entrenador, salimos últimos en el Argentino de verano, quedé fuera de la lista definitiva de la Selección que participó del Sudamericano en Paraguay y también tuve algunos problemas personales; en pocas palabras, venía todo a los cachetazos y fue ahí donde buscaba qué cosas de mí dejaba y no encontraba. Tuvimos una charla interna con los muchachos de Regatas, donde nos propusimos estar en la misma sintonía; yo vivo por el waterpolo y creo que eso fue contagiando a todo el contexto. Fue así como todo fue cambiando para bien, de a poco las cosas comenzaron a funcionar y así es como hoy estamos en un presente impresionante. Me di cuenta ahí que esa era un poco la semilla que dejaba, de eso hablaba. Además hay que agregar que se sumaron más entrenadores para las inferiores. Lo importante ahora es no perder la paciencia para que la prosperidad sea más concreta.

—¿Casi sin darte cuenta pasó?
—Si me preguntaban hace dos años, la realidad era que ni a palos estaba dado para pensar en un porvenir importante. Faltaban algunos detalles para que la rueda siga girando como debe ser.

—¿Con qué esperás encontrarte en España?
—Por mí parte voy a poner la mejor buena cara a todo y, de la misma manera esforzarme para que las cosas me salgan bien. Voy a trabajar y ser una persona más dentro del equipo, que tiene muchas ganas de conseguir grandes cosas. Es una experiencia nueva para mí, que de seguro me ayudará a crecer como persona, ya que tendré que independizarme. Por eso el reto es más que solo deportivo.

—En cuanto a lo deportivo, ¿por dónde pasan tus objetivos, porque estás yendo a la elite del water internacional?
—Creo que estoy en condiciones de ganarme un lugar. De todas maneras, para ello primero hay que sumar desde otros puntos: lo primordial es pelear por los minutos dentro de la pileta y después ganarme la confianza del entrenador y los compañeros. Es clave, más allá de todo, formar un grupo unido y que tire para el mismo lado, de la misma forma que sucedió en Regatas en este campeonato.

—Igual entendés que arrancar de atrás en comparación al resto...
—Lógico, entonces trataré de ver cómo son las cosas y así entender qué le puedo dar al equipo. Voy a dar una mano con mis condiciones.

—¿Esta oportunidad en España te acerca o aleja de la Selección?
—Me acerca, porque sentí que tengo las puertas abiertas pese a no integrar la lista que viajó al Sudamericano. Si me sale todo bien, como deseo realmente, ojalá vuelva a tener la posibilidad de jugar en la Selección Argentina.
Daszczyk2

Aprender de los tropezones

—¿Este Regatas tiene todo para ser campeón?
—La unión de grupo es increíble. Lo repito una y otro vez, pero ahí está el secreto. La mezcla de experiencia y juventud tienen sus réditos. Pero no se gesta de la noche a la mañana, sino a raíz de un proceso deportivo que vienen desde las inferiores. Hacer las cosas seriamente es lo que te hace ganar más nivel dentro del agua. Incluso yo miro los partidos que jugamos en la semana para sacar conclusiones y noto la entrega que ponen todos los jugadores, entonces me doy cuenta lo que deben pensar los otros. Esta más que claro, «nadie quiere jugar contra Regatas», porque desde el más chico al más grande te come la cabeza. La marca es de principio a fin y el ataque de la misma forma.

—Sabiendo que el año pasado llegaron hasta semifinales después de haber sido los primeros de la fase regular, ¿pensás que el equipo aprendió de ese traspié y puede romper el molde?
—Lo que tenemos que hacer es madurar en el punto culminante y, si es necesario chocar varias veces para aprender, que así sea. Hay que pasar esa barrera en algún momento. Entonces no hay que pensar que se puede ser campeón antes de tiempo, hay que jugar y ganar para sí alcanzar la meta. Igualmente, creo que Regatas hoy es el mejor equipo de la Argentina. Siempre dije que todo depende de nosotros mismos, que una vez que sepamos cómo jugar los duelos clave, ahí nos daremos cuenta si podemos alcanzar la gloria, pero todavía falta. Sé que actualmente somos mejores que el resto y eso que no tenemos la misma competencia que hay en Rosario y Buenos Aires, que recorren apenas un par de kilómetros para jugar, en comparación a nosotros que debemos hacer varias horas en auto o micro.

—¿Es producto de la base que existe desde las formativas?
—Totalmente. La escuela que nosotros tenemos es buenísima, y es de siempre. Pero a esa escuela hay que corregirle cosas, como que te haga mejor persona, que nunca te haga bajar los brazos, tratar con respeto a todos, y demás valores humanos para una sociedad mejor. El tema esta en la pasión que se transmite por el waterpolo en la institución. Es un estilo de vida.

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