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Jueves 03 de Diciembre de 2015

Niñez y actividad física

En una época donde la tendencia es el sedentarismo, el movimiento es el gran aliado de la infancia para un crecimiento saludable.  Si la actividad física se une al juego los beneficios crecen mucho más. 

Ocho de cada diez niños y niñas son sedentarios. Para modificar esa conducta que condiciona la salud y bienestar de la infancia, es necesario mirar con otros ojos al movimiento y comprometerse con él. Así, pequeños actos cotidianos como jugar a la escondida en el parque, saltar la soga en la vereda, treparse a un árbol o caminar hasta la escuela se convierten en acciones gigantes. ¡Moverse es muy divertido en la infancia!
Los datos referidos al sedentarismo están creciendo y afectan tanto a adultos como a niños. Según el Informe "Insuficiente actividad física en la infancia"(2014), del Barómetro de la Deuda Social de la Infancia, que realiza la Universidad Católica Argentina (UCA), en la Argentina urbana se estima que el 45,4% de la niñez y adolescencia de entre 5 y 17 años registra niveles insuficientes de actividad física. Es decir, que se mueven en promedio menos de 60 minutos diarios. Además, indica que el desfasaje entre la evolución socio-cultural y la adaptación genética de las personas tiene un rol fundamental respecto al inicio de epidemias tales como obesidad, hipertensión y diabetes, conocidas como Enfermedades Crónicas No Transmisibles (ECNT). “La insuficiente actividad física es uno de los problemas de salud más urgentes que requiere solución en el siglo XXI", señala la mencionada investigación. Algunas de las principales causas que estarían influyendo en las zonas urbanas son, la insuficiencia de espacios apropiados, el intenso tránsito vehicular, la inseguridad, los altos niveles de contaminación ambiental y la preferencia por la televisión y los videojuegos.
“Las personas saben que hay que moverse y no se mueven, y algo más, no dejamos que el resto se mueva (...) Sin embargo, el cuerpo del ser humano está diseñado para moverse, necesita el movimiento para adaptarse a su entorno, para lograr sobrevivir y para poder socializar”, dijo Fernando Concha Laborde, profesor de educación física y magister Educación en Salud y Bienestar Humano y director de LIFEQUALITY de Chile, durante la Conferencia Internacional “La vida activa... Oportunidad para una niñez en movimiento”, organizada por Fundación Arcor el 15 de octubre pasado. En ese sentido, Gustavo Moreno, coordinador del Programa Nacional de Actividad Física para la Salud (Argentina), graficó las limitantes existentes para la niñez con el siguiente ejemplo: “En el supermercado llevamos a los niños en el carrito y para que se queden tranquilos les damos una bebida edulcorada. Los niños están cautivos de las decisiones de los adultos”. Por su parte, Victor Matsudo, coordinador del Programa Agita San Pablo (Brasil), agregó que “con papás y mamás activos, hay una posibilidad seis veces mayor de que el niño también lo sea respecto de aquellos que no tienen papás activos”.
El movimiento, en sus múltiples formas, ayuda a mantener y mejorar la salud. Según indica la Organización Mundial de la Salud (OMS), “todos los ejercicios son importantes y tienen efectos positivos sobre el corazón, los huesos, los músculos y las articulaciones. Mantener un cuerpo activo y ejercitado es el complemento ideal de una buena alimentación e hidratación". En el caso de los niños, el aporte es al desarrollo del aparato locomotor (huesos, músculos y articulaciones) y un sistema cardiovascular (corazón y pulmones) sano; permite además, aprender a controlar el sistema neuromuscular (coordinación y control de los movimientos); y ayuda a mantener un peso corporal saludable. Además, como explica la OMS “es una forma de que hagan amigos y estén de buen humor”, pues mejora la salud mental y el bienestar psicológico.
Los hábitos de  prácticas activas que se incorporan en la infancia perduran en la adultez. Por eso, para los chicos y chicas llevar una vida en movimiento no está asociado exclusivamente a las prácticas deportivas. También puede realizarse con juegos, desplazamientos, educación física o ejercicios programados. El escenario no es excusa, la escuela, los padres, la comunidad y las autoridades debemos asumir un rol fundamental para generar espacios para el juego en movimiento y promover ciudadanos activos desde la primera infancia.
El próximo sábado 5 de diciembre Fundación Arcor y Cartocor junto a Diario Uno en Entre Ríos y Santa Fe, publicarán “Acompañalos a crecer en movimiento” un Suplemento que propone actividades y juegos para que, como adultos, acompañemos y alentemos  a nuestros niños y niñas en este camino del movimiento y la actividad física.