informacion_general
Viernes 25 de Diciembre de 2015

Seis horribles regalos de Navidad para tu suegra

La Navidad está llena de tradiciones: decorar el arbolito, montar el belén, comer marisco hasta llegar a aborrecer los langostinos... Todas ellas son felices. No obstante, hay una que siempre se repite y nos supone un mal trago de órdago durante la comida del día 25: el momento en que nuestra suegra abre el regalo que hemos comprado especialmente para ella y, con cara de desprecio, suelta un falso: «Que bonito». Por ello, en estas felices fiestas te proponemos que dejes ya de esforzarte y le regales algo que le disguste de verdad. Aquí tienes seis ideas para que te odie:

-Un dispensador de papel higiénico con adaptador para móvil

Es cierto que, día tras día, son más los que se llevan al cuarto de baño el smartphone (para disfrutar del Whatsapp) o el Ipod. Por ello, es probable que te parezca buena idea comprarle a tu suegra este dispensador de papel higiénico con altavoz incorporado al que se le puede acoplar el teléfono móvil o el reproductor de música. Es el regalo idóneo para enfadarla pues, para empezar, es muy probable que la madre de tu novia (o novio) le moleste no saber utilizar estas «cosas modernas». Además, si buscas que te odie no hay nada mejor que ponerse a hablar en mitad de la comida de Navidad de deposiciones o de lo que hace cada uno cuando está sentado en el «trono». En el caso de que atrevas, no nos hacemos responsables de la «cariñosa» respuesta de ella.
-Ropa interior... equivocándote de talla

Efectivamente, si sos un hombre puede ser muy «sexy» regalar a tu novia ropa interior. Lo mismo sucede si sos una mujer y escoges para tu «chico» unos calzoncillos apretados. Sin embargo, tu suegra es algo diferente. Por ello, si pretendes enfadarla puedes comprarle unas bragas y un sujetador de la talla extra grande. Además, podés rematar este horrible presente con un comentario como el siguiente para estropear la situación del todo: «Dudaba con la talla, peor al final me he decantado por la más grande para no fallar». Bolonqui asegurado para estas Navidades.
-Una balanza

Si, es posible que tu suegra siempre esté haciendo dieta y que esté obsesionada con perder peso. También es muy plausible que se pase la vida comiendo lechuga para poder perder esos «kilitos» de más que le sobran. Sin embargo, te aconsejamos que, cuando se te pase por la cabeza gastarte palata en una balanza, te replantees que le va a sentar mal seguro porque... ¡La estás llamándola gorda! Por su fuera poco, es muy probable que se acabe de meter entre pecho y espalda una buena cantidad de cordero al horno acompañado de papas. Una «receta» que hará que se sienta todavía más gruesa y que provocará, casi con total seguridad, que te arroje a la cabeza tu bonito regalo.
-La caja de un bolso caro... con una plancha dentro

Hace varios años se popularizó en YouTube un video en el que se podía apreciar la curiosa broma que unos padres (bastante crueles, por cierto) a su hijo durante la Navidad. En la misma, se podía ver como el pequeño desenvolvía una gran paquete que los Reyes Magos habían colocado debajo del árbol para encontrarse con la caja de una Xbox. A continuación, y como cabía esperar, empezaba a gritar de ilusión. Al menos hasta abrir la caja ya que, entonces, se percataba de que en su interior no había una videoconsola, sino un montón de piedras. ¿Horrible, verdad? Pues imaginá que le hacés lo mismo a tu suegra, pero en lugar de tecnología, con la caja de un bolso sumamente caro y que, cuando la abre, se encuentra una plancha dentro. Tortazo garantizado. Si querés que te odie es el presente perfecto, pero si pretendés que no se enfade, es mejor que apuestes por una clásica caja de bombones.
-Un desodorante «extra-fuerte»

Imaginá que sos una señora de cierta edad, que te dan una preciosa caja envuelta en un bonito papel de regalo y que, después de abrirla, te percatás de que es un desodorante en el que se puede leer lo siguiente: «Especialmente indicado para personas con sudor fuerte que requieren de una protección extra. Alta eficacia, suavidad y frescor duradero para las personas con sudoración más fuerte. Su eficacia real se basa en las excelentes propiedades antibacterianas y fungicidas de la palmarrosa, el tomillo y el árbol de té unidas a la acción reductora de la sudoración del ciprés, la cola de caballo y la salvia». ¿Cómo te lo tomarías? ¿Mal, verdad? Si buscas enemistarte con tu suegra no tenés más que materializar esta idea, pues es la forma perfecta de insinuar que su olor corporal es horrible. En el caso de que qerés que todavía te aborrezca más, podés acompañar la caja con un cepillo de dientes y una pasta con un olor extra fuerte para sugerir que su aliento es horrible.
-Una tarjeta regalo o una aspiradora

El año pasado, y aprovechando la llegada de la Navidad, la conocida multinacional Mastercard publicó una lista con los regalos peor considerados por los europeos. Entre los mismos se encontraban la tarjeta regalo (en segundo lugar y con un 38% de los votos). Al parecer, los usuarios consideraron que este presente era «polivalente», es decir, que valía para todo el mundo y no hacía falta pensar demasiado a la hora de comprarlo. La aspiradora, con un 33% de los votos, se encontraba en quinto lugar. Y es que, además de no hacer ninguna ilusión al que lo recibe, puede generar una soberana discusión entre los presentes. Un acierto seguro si pretendés cabrear a tu suegra. ¿Por cuál de los dos apostarás?
Fuente: abc.es