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Martes 29 de Marzo de 2016

Siete consejos que no fallan para un matrimonio cálido e intenso

Mantener la armonía y el deseo en el matrimonio es tarea difícil tanto para hombres como mujeres, sin embargo hay algunas prácticas que ayudan a una convivencia más entretenida y cariñosa.

"A las mujeres no hay que entenderlas, hay que quererlas", dice un dicho popular entre los hombres que en ocasiones suelen afirmar que necesitan "muchas menos cosas" para ser feliz que sus compañeras del sexo femenino.
Los hombres, como las mujeres, quieren hacer feliz a sus parejas, aunque a veces en el camino se puede encontrar con obstáculos que parecen sencillos y pequeños pero que se convierten en grandes problemas que pueden volverse serios. 
Por ejemplo, la falta de comunicación, al resentimiento, la poca claridad al hablar, la falta de atención, los mensajes ocultos en una palabra agria, la excusa "no me pasa nada" dicho con cara incómoda y mirada asesina.
Ante esto, van algunos consejos para hacer feliz a una mujer con la que solamente se necesita ser amigo, compañero, amante, hermano, padre, maestro mecánico, sex symbol.
 
1. Comprender que es distinta. Esta es la base para una convivencia armónica. La mujer es distinta al hombre, piensa y organiza sus ideas de una forma diferente. Cuando no se logra comprender, entonces es mejor dar un respiro y utilizar el siempre útil y hermoso lenguaje del amor: comunicación asertiva, clara, cariñosa y abierta. 
 
2. Escucharla. Para la mujer, tener en un interlocutor dispuesto y sereno es reconfortante. Sin embargo, es importante recordar que ella no quiere que le resuelvas la vida, quiere que sientas empatía. Es mejor morderse un poco la lengua cuando la naturaleza práctica te lleve a recomendarle la mejor forma de solucionar todos los problemas. Mirala, abrazala, y cubrí su vulnerabilidad con calidez.
 
3. Se gana más con miel que con hiel. A veces los hombres están llenos de ímpetu, y entran en conflicto ante la naturaleza tranquila de las mujeres. Es importante mantener una actitud paciente. Procurar ser suave, hacerla sentir segura y tratarla siempre con delicadeza.
 
4. Reconocerla frente a tus hijos. Hace meses en una supuesta carta que escribía Brad Pitt sobre su esposa Angelina, afirmaba que ella logró superar una crisis personal gracias al amor incondicional y desinteresado que su esposo le brindó cuando más mal se encontraba. A veces no se es consciente de lo que la aprobación y cariño significan para ella, y especialmente para sus hijos. Procurar siempre tener palabras de reconocimiento que la ayuden a ver todo lo que sí hace y a esforzarse por hacer mejor lo que le cuesta.
 
5. Perdonarla. Perdonarla, perdonarse. La vida matrimonial es un ejercicio grande de humildad, donde ambos deben poner por encima de los orgullos personales, la vida que llevan juntos. El corazón descansa si se puede perdonar.
 
6. Valorar y agradecer la salud. Procurar tener perspectiva y mirar con sabiduría lo que se vive en el día a día. Los momentos que hoy pueden incomodar, gritan que tu pareja está viva, que está junto a vos, que tiene a veces buenos o malos días, y que es mejor aprovecharla al máximo.
 
7. Reinicia la "campaña". Suele contarse el chiste de que los noviazgos son dulces y llenos de detalles y emociones por parte de los hombres porque "están en campaña", pero que al casarse, "sueltan el cuerpo" o se desentienden de procurar atenciones porque ya "ganaron la elección". ¡No "sueltes el cuerpo"! Ambos deben mantener atenciones románticas y especiales para llenar sus emociones y hacer crecer su amor.