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Domingo 03 de Abril de 2016

Un estudio de científicos revela que las personas con obesidad superan en número a los flacos

El estudio observa un incremento del 500 por ciento en la cantidad de obesos, elevando la cantidad de casos a 641 millones. De ese total, un 58 por ciento son mujeres.

Un estudio realizado por una revista científica reveló que en los últimos cuarenta años se ha multiplicado por 500 la cantidad de personas que padecen sobrepeso, arrojando un número que supera la cantidad de aquellos con un peso adecuado.
El estudio fue realizado por la revista “The Lancet”, que revela que la cantidad de obesos pasó de 105 millones en 1975 a 641 millones en la actualidad, de las cuales un 58 por ciento son mujeres. Lo llamativo es que en ese año usado como referencia, la cantidad de personas con bajo peso era casi dos veces superior en número.
Según advierten, se trata de un problema social ya que el colectivo más afectado son las personas con menos recursos económicos. “El resultado principal es que el mundo está engordando, o que el mundo ha venido engordando, y sigue haciéndolo”, explica Carlos Boissonnet, cardiólogo del CEMIC y miembro del grupo CARMELA (Cardiovascular Risk factor Multiple Evaluation in LatinAmerica), que participó de la investigación con siete muestras poblacionales, correspondientes a las ciudades de Buenos Aires, Bogotá, Barquisimeto (Venezuela), Santiago de Chile, Quito, ciudad de México y Lima.
El aumento fue prácticamente en todos los países, con las únicas excepciones de Corea del Norte, Nauru, los países del África Subsahariana, Japón, Singapur y varios países europeos en los que no aumentó en mujeres.
En la mayoría de los países ricos (europeos, norteamericanos y asiáticos) y en Oceanía el aumento por año fue menor desde 2000 hasta el momento actual, mientras que en Latinoamérica y el Caribe, en Europa central y del este, y el este y sudeste asiático, el aumento anual fue mayor desde 2000 a esta parte.
“Antes el obeso era el rico. En los últimos años la obesidad se traslada cada vez más a los pobres, porque comen alimentos de baja calidad y no hacen actividades físicas que los favorezcan”, explica Boissonnet.