Judiciales
Lunes 09 de Octubre de 2017

La aberrante historia de un policía que quiso abusar de su expareja en San Javier

Se trata de un efectivo que prestaba servicios en Rosario. El pasado viernes quedó en prisión de manera preventiva por orden del juez, Jorge Patrizi. Tiene 23 años y atacó a la víctima en su propia casa.

Un calvario, así podría definirse lo que le tocó vivir a una joven de 19 años el pasado domingo cuando su expareja, un agente policial que presta servicios en una Comisaría de Rosario, intentó abusarla sexualmente luego de que ella se niegue a mantener relaciones él y dé por concluido el vínculo sentimental.

El suceso tuvo lugar en una vivienda de la ciudad de San Javier en la madrugada del domingo 1 de octubre pasadas las 5 de la madrugada en momentos en que la víctima regresaba de un boliche bailable de aquella localidad costera.

El muchacho terminó siendo imputado por la fiscal del caso, Rosana Marcolín, quien le atribuyó la "tentativa de abuso con acceso carnal en perjuicio de una mujer con la que había terminado una relación sentimental hacía dos semanas" . Por su parte, el último viernes, el juez de la Investigación Penal Preparatoria (IPP), ordenó la prisión preventiva sin plazos al existir un claro riesgo procesal: el de entorpecimiento probatorio.

Cuando los celos generan violencia
El violento episodio tuvo su inicio en un boliche de San Javier cuando el imputado, identificado como Bruno Francisco P. (23), comenzó a perseguir a la joven con la cual había culminado, hacía dos semanas, una relación conflictiva.

La persecución y el hostigamiento del agente policial –que por ese entonces se encontraba de franco– generó que la propia víctima se tenga que esconder y resguardar en el baño del local bailable hasta poder marcharse sin ser nuevamente acosada por su ex, aunque lo peor estaba por llegar.

Es que cuando la joven llegó a su casa, el violento sujeto ya se encontraba en el patio delantero tras saltar un cerco perimetral. En este sentido, fuentes de la investigación indicaron a UNO Santa Fe que el imputado ya se había acercado a la vivienda donde reside la víctima una hora antes y el padre de la joven lo echó del lugar y el mismo se quedó aguardando el arribo de su ex.

Cuando la joven regresó, el victimario se encontraba en el patio delantero esperándola. Allí, tras una discusión de por medio, la víctima lo invitó a pasar al interior de la propiedad –donde residía con su familia– para que no se escuchen los gritos.

Seguidamente, en su dormitorio, el imputado comenzó a atacar a la joven. "Él le saca primero la remera. Le rompe el cierre del short y le arranca la bombacha", contó esta mañana la fiscal Marcolín en torno a los detalles del caso.

"Le reclamaba que había tenido relaciones sexuales en el boliche con alguien y que no las quería tener con él", agregó la funcionaria del Ministerio Público de la Acusación.

El dramático momento culminó, cuando en medio de gritos de la joven y llantos desgarradores de su hijo, el padre, su hermano y su cuñado la socorrieron.

Pero la situación no concluyó allí, ya que el sujeto se dirigió hacia una habitación donde se encontraba su ex, luego de la intervención de sus familiares, y con total impunidad le propinó un cabezazo en el rostro.

Posteriormente, terminó retenido por los mismos familiares hasta que llegaron agentes de la comisaría local para tomar intervención y así trasladar a la dependencia al violento agente que presta servicios en la Seccional Nº 19 de la ciudad de Rosario.

Se cansó y dijo basta
El violento episodio vivido el pasado domingo no fue un acto aislado sino que terminó siendo el cúmulo de una serie de situaciones violentas que le tocó pasar a la joven.

En este sentido, y según informaron las fuentes, el imputado del ataque sexual le molestaba que su ex tenga una cuenta en la red social Facebook y también que use el teléfono celular.

"Se trataba de una relación conflictiva. Una relación con violencia de género. Celos, coartamiento de la libertad", sentenció Marcolín.