Ovación
Domingo 01 de Mayo de 2016

“Juntar a la familia”

El presidente, Juan López, contó los objetivos que quiere cumplir al frente de esta institución y trabaja todos los días para lograrlo.

Juan López es el presidente del Club  Deportivo, Cultural y Recreativo Atlético Escalante y, como tal, trabaja a la par de la comisión directiva para acaparar las necesidades del socio. Pero además, se enfoca en captar la atención un público mayor mediante algunas de sus actividades y otras que aparecerán en poco tiempo.
“Este es un club de barrio que se fundó en 1934. En este momento no hay actividades deportivas competitivas, pero sí recreativas, como el fútbol 5 y la gimnasia artística, además de los populares ritmos latinos. A eso hay que agregarle que contamos con un lindo buffet y un salón de eventos. Así que trabajamos seguir manteniendo la idea de juntar a la familia”, contó.
En un país que adolece por su economía, en este lugar la cosa no está para tirar manteca al techo, aunque tampoco se le debe a nadie: “Nuestra realidad es la misma que la del resto de los clubes: la peleamos a diario tratando de hacer las cosas bien. No nos sobra nada, porque cuesta mucho mantener la economía, pero seguimos adelante. Justamente y, gracias a la Municipalidad, ya que hacía tiempo que no estábamos habilitados para eventos, contamos con la posibilidad de alquilar el salón, algo que nos permiten mantenernos. Aunque para seguir vigente es necesario el apoyo y presencia de la gente, algo a lo que siempre apuntamos. Es verdad que a veces nos toca pasar malos momentos, como a todos, pero todo se soluciona”.
En varias ocasiones se conoció noticias de este club, pero por hechos siniestros, en este caso de robos, producto de una sociedad a la que le cuesta cambiar. Pero así y todo encontró el modo de reponerse: “El club ya fue golpeado dos veces, algo que se siente mucho, porque cada cosa cuesta un montón, es un sacrificio grandísimo, pero la realidad es esta. Gracias a Dios pudimos levantarnos y avanzamos. Incluso una vez pudimos recuperar lo que nos robaron gracias al accionar de la policía. El tema es que al ser menores así como entran salen. Es la impunidad que nos toca padecer”.
Seguidamente, contó cuáles son los objetivos que tiene la entidad: “Nos empeñamos en que la familia del barrio vuelva a hacer propio al club. Estamos en marcha para poner una biblioteca y otras cosas más. Aunque todo esto lleva tiempo y es costoso, pero tengo fe en que cada cosa se podrá hacer, solo se necesita paciencia. Tenemos muchas ganas de progresar y por suerte hay buena gente en la comisión directiva que invita a soñar con un montón de proyectos más”.
En el final, manifestó el por qué quiso llegar a este cargo, que requiere de mucho empeño: “Mi suegro también fue presidente y me contagió esas ganas y por eso estoy siguiendo sus pasos. Esta es una institución sin fines de lucro. Él (Nicolás Guerra se llamaba) ayudó mucho en su momento cuando estuvo en vida y se lo recuerda por su compromiso día a día. Entonces quiero que las cosas sean como antes, con la realización de deportes convocantes como el básquet y demás. De a poco se puede lograr. Sé que las intenciones son buenas, mucho más si tenemos en cuenta que estamos en un lugar privilegiado y por eso queremos recuperar esa identidad, de que la familia se transforme en el ícono del club”.    

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