Ovación
Domingo 14 de Febrero de 2016

Juntos hasta la eternidad

Marcel Cerdan, el Bombardero Marroquí, quien fuera campeón mundial mediano entre 1948 y 1949, y la cantante Edith Piaf, el Gorrión de París, vivieron una increíble historia de amor que ni siquiera la trágica desaparición de él en un accidente de aviación en las Azores pudo hacerla olvidar

A las 2.51 del viernes 28 de octubre de 1949, el capitán Jean de la Neue, comandante del Lockheed L-749 Constellation de Air France matrícula F-BAZN, que cubría el trayecto París-Nueva York y que había despegado de Orly a las 20.05 del jueves, se comunicó con la torre de control del aeropuerto de Santa María, en las Azores –un grupo de nueve islas que pertenecen a Portugal, ubicadas en el océano Atlántico y a casi 1.400 kilómetros al oeste de Lisboa–, donde haría una escala para recargar combustible, y les indicó que volaba a 900 metros de altura y que ya tenía su destino a la vista. Fue el último contacto de la torre de control con el avión ya que, tras impartirle las instrucciones para el aterrizaje, muy poco después la aeronave se estrelló sobre el Pico da Vara, de 1.103 metros, la montaña más alta de la isla de São Miguel, a unos 97 kilómetros de donde debía llegar. Jamás se supo exactamente qué provocó la tragedia pero, la comisión que investigó la misma, determinó que “el accidente pudo producirse a alguna maniobra errónea en la aproximación, porque se comunicó una posición incorrecta, o por error en la identificación del aeropuerto de Santa María en condiciones de vuelo visual”.
 
Las 48 personas a bordo, 37 pasajeros y 11 tripulantes, murieron en el acto. Entre ellos, la afamada violinista francesa Ginette Neveu, de 30 años, y su hermano, Jean Neveu; el canadiense Guy Jasmin, editor del diario Le Canada, de Montreal; el artista plástico galo Bernard Boutet de Monvel, de 68; el estadounidense Kay Kamen, director de la Walt Disney Company, de 56, y Marcel Cerdan, un boxeador argelino-francés de 33, que viajaba a Nueva York a entrenarse para la revancha contra el estadounidense Jake LaMotta –quien le había arrebatado el título mundial mediano el 16 de junio del mismo año en Detroit–, prevista para el 2 de diciembre siguiente en el Madison Square Garden.
 

En su hogar de Casablanca. Cerdan junto a su esposa, Marinette, y dos de sus tres hijos, Marcel, Jr. (nacido en 1943), y René (1945)
 
Aunque Cerdan estaba casado y tenía tres hijos, además viajaba para reencontrase con su amante, la mundialmente conocida cantante francesa Edith Piaf, quien estaba realizando presentaciones en Nueva York y que lo había llamado por teléfono pidiéndole que cambiara el pasaje de barco que tenía por uno de avión para poder estar más tiempo con ella. Tal fue la conmoción que le provocó la desaparición del gran amor de su vida, que el Gorrión de París estuvo a punto de suicidarse y, hasta su propia muerte, en octubre de 1963, jamás superó esta pérdida. Ni siquiera casándose dos veces, o tratando de olvidarlo sumergida en el alcohol y la morfina.
 

Campeón del mundo. El 21 de septiembre de 1948, Cerdan (derecha) le GKO 12 a Tony Zale y se ciñó el cetro mediano NBA.
 
El Bombardero Marroquí
Marcellin Cerdan nació en Sidi Bel-Abbes, Argelia –cuando era protectorado francés–, el 22 de julio de 1916. Era un pied noir –pies negros, como llamaban a los nacidos en la Francia africana–, y fue el menor de los tres hijos de Antonio, un carnicero francés que, además, organizaba festivales de boxeo, y de una española, Asunción Cascales. Cuando tenía 6 años, la familia se mudó a Casablanca, Marruecos, donde Marcel heredó la pasión por el boxeo de su padre. Tanto es así que a los 8 años, junto a sus hermanos Vincent y Armand, ya lo practicaba a las órdenes de Lucien Roupp, quien luego se convertiría en su manager.
 

Con el rey pesado. Cerdan y Piaf fueron invitados de honor en una cena que ofreció el formidable Joe Louis en 1948.
 
Con 18 años y en peso welter, debutó como profesional el 10 de noviembre de 1934, y le GPP 6 a Marcel Bucchianeri en Meknes, Marruecos. Tras 21 victorias en este país y siete en Argelia, el 8 de octubre de 1937 debutó en París y le GPP 10 a su compatriota Louis Jampton en la Salle Wagram. El 21 de febrero siguiente y, en el Stade Philip de Casablanca –que siempre sería su patria chica–, le GPP 12 al argelino Omar Kouidri y se coronaría campeón francés de las 147 libras o 66,678 kilos, corona que retendría dos veces. El 3 de marzo de 1939 le GPP 15 al italiano Saverio Turiello en el Velódromo Vigorelli de Milán y se alzó con el cetro europeo welter, que conservaría hasta 1942 y defendería exitosamente en dos ocasiones.
 
Ante el Toro  Salvaje. El 16  de junio de  1949, cayó ante  Jake LaMotta  (derecha) y  perdió el  título mundial. El neoyorquino derribó en el 1º round a Cerdan, quien se dislocó el hombro  izquierdo.  A pesar de  ello, siguió peleando hasta el 9º asalto, cuando  abandonó por el intenso dolor.
 
El 1 de septiembre de 1939 estalló la II Guerra Mundial y, tras un parate forzoso de 18 meses, Cerdan volvió a pelear el 19 de enero de 1941, cuando le GKO 1 al francés Young Raymond en el Foyer Civic de Argel, Argelia. A instancias de los alemanes que ocupaban el país, su corona europea welter fue declarada vacante. Hasta noviembre de 1944, disputó 28 peleas –la gran mayoría en el norte de África–, con 27 triunfos y una derrota. 
 

La última foto. Cerdan, con la afamada violinista Ginette Neveu, quien le muestra su Stradivarius, antes de embarcar en el fatídico vuelo que se estrellaría en las Azores.
 
Se había alistado en la Armada de la Francia Libre y, en los últimos meses de la guerra, combatió –y venció– a los mejores púgiles de las tropas estadounidenses y su nombre comenzó a conocerse del otro lado del Atlántico.
 
Hasta que en noviembre de 1945 y, en un night club de París donde ella cantaba, Cerdan conoció a Edith Piaf, quien lo emocionó con su voz y de la que cayó rendido a sus pies al enamorarse perdidamente de ella hasta el último de sus días.
 

Mirar para adelante.Después de la muerte de Cerdan, su esposa Marinette (derecha) recibió con sus hijos a Piaf, y lo hizo para que crecieran “sin rencores” por todo lo que había pasado.
 
El Gorrión de París
Edith Giovanna Gassion nació el 19 de diciembre de 1915, hija del francés Louis-Alphonse Gassion, un acróbata y contorsionista de circo, y de la italiana –de raíces árabes– Annetta Maillard, una cantante ambulante que, con fuertes dolores de parto, no logró llegar al hospital y dio a luz sobre la capa de un gendarme en plena calle, bajo un farol del Nº 72 de la rue de Belleville de París. 
 
Como eran muy pobres –amén de alcohólicos– la pareja se separó y, la pequeña Edith, quedó a cargo de su abuela materna, Emma, una marroquí que, en lugar de alimentarla con leche, le daba vino, aduciendo que así “mataba los microbios”. Cuando tenía 4 años sufrió de meningitis, la cual le generó una ceguera temporaria y luego, pasó a manos de su abuela paterna, que regenteaba un burdel en Bernay, Normandía, donde fue criada por las prostitutas del mismo.
 
A los 10 años comenzó a cantar en las calles La Marsellesa, la única canción que sabía. Luego conoció a Simone Berteaut (Mômone), su media hermana, y comenzaron a trabajar juntas: mientras Edith cantaba, su hermanastra hacía malabarismos. Sobreviviendo como podían en las calles parisinas, Edith conoció a Louis Dupont y quedó embarazada cuando tenía 17 años. La pequeña Marcelle murió a los 2 años por una meningitis, lo que dejó una marca indeleble en su vida y, a partir de allí, no pudo tener más hijos. Vivía de noche, cantando en tugurios por muy poco dinero hasta que, un día, su destino cambiaría para siempre.
El funeral de Marcel Cerdan: 
 
En 1935, mientras cantaba en la esquina de la rue Troyon y la rue Mac-Mahon, fascinó con su voz a Louis Leplée, propietario del Gerny’s, un importante cabaret que recibía a los famosos de París. Él fue quien la bautizó La Môme Piaf, que en francés significa “niña gorrión” y, de su mano, Edith se convirtió en una celebridad. En 1936 firmó un contrato con Polydor y grabó su primer disco pero, en abril de ese año, Leplée fue asesinado en su domicilio y, al perder a su mentor y protector (lo llamaba “papá”), Edith cayó en todo tipo de excesos. A fines de los 30 conoció al letrista Raymond Asso, quien la ayudó a salir a flote –alejándola de la vida completamente promiscua que llevaba– y con el que reencauzó su carrera, que fue en franco ascenso.
 
Debutó en el music-hall en el teatro Européen de París y, rápidamente, se convirtió en una estrella de la canción, adorada por multitudes en Francia. En 1940 triunfó en el teatro Bobino; en 1941 protagonizó la película Montmartre-sur-Seine y, durante la ocupación alemana de la II Guerra, cambió su nombre artístico de La Môme Piaf por el de Edith Piaf. 
 
En 1944 se presentó en el Moulin Rouge y, al año siguiente, cuando terminó la guerra, Piaf escribió La Vie en Rose (La Vida en Rosa), su canción más célebre y aclamada, que interpretó por primera vez en el teatro Comédie-Française.
 
“La belle histoire d’amour”
Según ella misma siempre reconocería, su gran amor y “el único hombre al que realmente quise”, fue Cerdan, quien se convertiría en una gloria para Francia, y al que conoció en 1945 en la Ciudad Luz mientras realizaba una presentación. El encuentro no pasó de los saludos pero, el flechazo, fue instantáneo. Tras varias cartas que se enviaron, el encuentro decisivo se produjo recién en 1947, en un restaurante francés de Nueva York y, tras cenar, él se quedó en el hotel de ella.
 
 
Cerdan se había casado el 27 de enero de 1943 con Marie (Marinette) Lopez, hija de un comerciante de Casablanca, con quien tendría tres hijos: Marcel, Jr., nacido el 4 de diciembre de 1943 –y que sería boxeador entre 1964 y 1975–, René (1 de abril de 1945) y Paul (1 de octubre de 1947). 
 
Al principio, la relación se mantuvo bajo un secreto absoluto, ya que el entorno de Piaf veía que esto podía afectar la carrera artística del Gorrión de París, amén de las montañas de críticas que podría recibir si se supiera que salía con un hombre casado.
 
Cuando Cerdan la visitaba en París, se reunían en un café actualmente conocido como Chez Ammad, cerca del gimnasio en el que el púgil se preparaba cada vez que estaba en la Ciudad Luz, ubicado al lado del Grand Hôtel Clarmont, en el que ella se había alojado en su juventud. En el Chez Ammand solían tomar una copa antes de salir a bailar. Ella tenía tal pasión por Cerdan que necesitaba tenerlo a su lado en todo momento y, por eso, en abril de 1948, compró un palacete en el Nº 7 de la rue Leconte-de-Lisle, en el Bois de Boulogne parisino, para estar más cerca del boxeador –quien habitualmente residía en Casablanca– y, la mansión, hasta contaba con un gimnasio y un ring para que su amado se entrenara... 
 
Muy lejos de los tiempos de la miseria absoluta de su infancia y su adolescencia, Piaf pagó 19 millones de francos de la época (unos 4 millones de euros actuales) por el palacete de 336 metros cuadrados.
 
Como su matrimonio con Marinette no atravesaba su mejor momento y, tras ser descubiertos por un diario, Cerdan admitiría públicamente el romance con Piaf y ya no se escondieron más. Incluso, en una conferencia de prensa que brindó en Nueva York, fue muy claro: “¿Quieren saber si estoy enamorado de Edith Piaf? Sí, lo estoy. Y si no estuviera casado y no tuviera hijos, me casaría con ella”. Y disparó a sus interlocutores: “Si acá hay alguien que nunca engañó a su mujer, que levante la mano”. Nadie lo hizo...
 
Campeón del mundo
Finalizada la II Guerra Mundial, Cerdan decidió subir de categoría. En esa época no existía la división superwelter, así que de los 66,678 kilos de welter trepó a los 72,574 de mediano. La primera pelea en las 160 libras la disputó el 19 de octubre de 1945 y, en el Palais des Sports de París, le GKO 1 al galés Tommy Davies. El 30 de noviembre siguiente y, en el mismo escenario, se ciñó la corona mediana de Francia al GKO 3 al moreno Assane Diouf, nacido en Guinea y radicado en la Ciudad Luz. A este título lo retuvo dos veces y, el 2 de febrero de 1947, Cerdan la GKO 1 (2’06”) al belga Leon Fouquet en París y se adueñó del cetro europeo mediano, que estaba vacante. 
 
Fue una victoria extraordinaria, ya que Cerdan se encontraba de vacaciones en el norte de África y le avisaron del combate con muy poca antelación, por lo que debió bajar seis kilos en dos semanas. 
 
A esta corona la conservaría hasta 1948, luego de dos defensas exitosas y de haberla perdido en la tercera –y recuperado en la revancha– ante el belga Cyrille Delannoit, en ambos casos en Bruselas.
 
Su debut en Estados Unidos se había producido el 6 de diciembre de 1946, en el legendario Madison Square Garden neoyorquino, ante el local Georgie Abrams, al que le GPP 10 en fallo unánime.
 
Hasta que, luego de su segundo combate ante Delannoit, tuvo su ansiada chance mundialista, la que no desaprovechó. El 21 de septiembre de 1948 y, en el Roosevelt Stadium de Jersey City, New Jersey, derrotó al estadounidense Tony Zale (su verdadero nombre era Anthony Florian Zaleski), quien no salió a combatir en el 12º round, y se convirtió en el campeón mediano NBA (National Boxing Association que, a principios de los 60, se convertiría en la Asociación Mundial de Boxeo –AMB–). 
 
Tony Zale vs Marcel Cerdan:
 
Entre los 20.000 espectadores y cerca de su rincón, Piaf, con un rosario en la mano, lloraba de felicidad tras haberle rezado a Santa Teresa por su amado. “Existe una sola Edith Piaf y yo tengo la suerte, yo, pobre boxeador bruto, de ser amado por ella”, dijo el flamante campeón al bajar del ring, absolutamente embelesado por ella, que apenas medía 1,47 metro, calzaba 34 y vestía casi siempre de negro aunque, en el escenario, fue una verdadera e incomparable gigante.
 
Entre marzo y mayo de 1949, Cerdan sumó otras dos victorias antes del límite, en Londres y Casablanca, ante el británico Dick Turpin y el zurdo polaco-francés Lucien Krawczyk, respectivamente y, el 16 de junio, puso en juego su corona por primera (y única) vez. 
 
En el Briggs Stadium de Detroit, enfrentó al duro neoyorquino Giacobbe (Jake) LaMotta, quien tiene el honor de haber dejado sin invicto en 1943 al mismísimo Sugar Ray Robinson, con el que chocó cinco veces –y que en 1980 fuera personificado por el fenomenal Robert De Niro en la película Toro Salvaje–, quien lo derribó en el 1º round. En la caída, Cerdan se dislocó el hombro izquierdo y, a pesar del dolor y de estar en clara desventaja física, siguió peleando hasta que no dio más y no salió a combatir en el 10º asalto. Así, los medianos tenían a un nuevo rey y, esta, fue la 115ª y última pelea del Bombardero Marroquí...
 
El 14 de septiembre de 1949, Piaf cantó junto con Cerdan el Hymne à l’amour (Himno al Amor) en el Cabaret Versailles de Nueva York y, sin saberlo, fue la última vez que se vieron en este mundo.
 
De ahí en adelante, los contactos fueron por teléfono o por carta y, en una de ellas, el Gorrión le escribió a Cerdan y dio otra acabada muestra de lo que sentía por él: “Yo te amo irracionalmente, anormalmente, locamente, y nada puedo hacer para evitarlo. La culpa es tuya, eres magnífico. Abrázame con el pensamiento entre tus brazos y piensa que nada cuenta en el mundo aparte de tú y yo”.
 
Vivir sin él
En la plenitud de sus vidas, se sucedieron los éxitos de ambos y los incontables vuelos trasatlánticos entre París y Nueva York. Ahora, uno de ellos los había separado. Al enterarse de la mala nueva, Piaf estuvo a punto de suicidarse (había consumido una gran cantidad de pastillas) pero, su inseparable hermanastra Mômone, la llevó a un hospital, la salvó y, sus presentaciones, fueron suspendidas indefinidamente.
 
El Gorrión jamás olvidó a Cerdan, ni dejó de reprocharse que su muerte había sido por su culpa, ya que ella le había pedido que cambiara el pasaje de barco por uno de avión. La leyenda urbana cuenta que tras la desaparición del boxeador, Piaf organizaba sesiones de espiritismo en el salón de su mansión parisina para tratar de hablar con él. Incapaz de vivir sola en la residencia, el Gorrión vendió y abandonó definitivamente el hogar que había compartido con su amado. Este golpe fue devastador para Piaf y trató de colmar el enorme vacío afectivo que la abrumaba con el alcohol y la morfina.
 
El 29 de julio de 1952 se casó con el cantante francés Jacques Pills, y se divorciaron en 1956. Piaf era una gran estrella mundial, especialmente en Estados Unidos, donde actuaba en el Carnegie Hall de Nueva York pero, en su interior, su caída no se detenía. Entre 1958 y 1961 fue ovacionada en el Olympia de París y, el 9 de octubre de 1962, con 46 años, con graves problemas de salud y adicta, se casó con el cantante de origen griego Theophanis Lamboukas, más conocido como Théo Sarapo, de 26 años.

Piaf pasó los últimos días de su vida en Plascassier, un barrio de Grasse (en la región de Provenza-Alpes-Costa Azul), donde murió a las 13.10 del jueves 10 de octubre de 1963, a los 47 años, de un cáncer hepático. Su fallecimiento se anunció oficialmente al día siguiente, en París, ya que durante la noche del 10 al 11 su cuerpo fue trasladado desde Grasse a la Ciudad Luz.
 
La morada final
Con la muerte de Cerdan, toda Francia había quedado conmocionada, y no hubo edificio alguno, público o privado, que no colocara su bandera a media asta. Sus restos fueron trasladados a Casablanca, donde se instaló la capilla ardiente y fue velado durante dos días y dos noches, rodeado de coronas y arreglos florales que se enviaron desde Europa y Estados Unidos, y que fueron trasladadas al cementerio en 40 autos, junto a las casi 45.000 personas que asistieron a su sepelio. 
 
El 28 de octubre de 1995, en el 46º aniversario de su trágica desaparición y por expreso pedido de su esposa, sus restos fueron trasladados desde Marruecos a Francia y, actualmente, se encuentran en el cementerio de Sud de Perpignan junto a los de Marinette, quien murió en París el 20 de enero de 2011, a los 86 años, y fue sepultada allí dos días después.
 
Por su parte y, antes de morir, Piaf había pedido ser sepultada en el cementerio de Père-Lachaise, cerca del barrio parisino donde había nacido. El 14 de octubre de 1963, sus restos fueron inhumados allí bajo el aplauso de decenas de miles de admiradores. Descansa junto a su padre, Louis-Alphonse Gassion; su hija, Marcelle Dupont, y su último marido, Théo Sarapo, quien murió siete años después que ella.
 
El epitafio es una frase del Hymne à l’amour (Himno al Amor) que, absolutamente siempre, en todas sus presentaciones, se lo dedicó a la memoria de su venerado Marcel: Dieu réunit ceux qui s’aiment (Dios reúne a los que se aman).
 
Edith Piaf - La vie en rose
 
Por eso, la increíble historia de Cerdan y Piaf seguirá atravesando océanos de tiempo y perdurará por siempre en el espíritu de todos, como los logros deportivos de él, las canciones de ella, y el profundo amor que se profesaron, que ahora continúan alimentando en el cielo.
Julio M. Cantero / julio.cantero@uno.com.ar / Ovación

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