santafe
Martes 28 de Abril de 2015

La causa penal por la inundación de 2003 sigue a la espera de un juez

En sentencia. El proceso está listo para que se dicte el fallo, pero hay que sortear un nuevo magistrado que se haga cargo. Los actores civiles, además, apuntan a sumar más imputados, entre ellos Carlos Reutemann y Juan Carlos Mercier 

Cuando el 25 de marzo pasado, la Cámara de Apelaciones rechazó una queja de inconstitucionalidad que presentó el exintendente Marcelo Álvarez en la causa Inundación 2003, el expediente quedó despejado y listo para el dictado de sentencia. Sin embargo, el fallo no está pronto a ser escrito porque hoy la causa no tiene juez.
Nota relacionada: Inundación 2003: la Cámara rechazó la queja de Álvarez
El último magistrado que estuvo a cargo de la investigación fue Cristian Fiz (Sentencia Nº 3), pero como él dictaminó –ante un recurso que también presentó Álvarez– que la causa no estaba prescripta, ahora no puede volver a intervenir en el proceso. La salida al escollo procesal es que la Cámara sortee un nuevo juez, que deberá ser elegido entre los pocos funcionarios judiciales que, en los más de 10 años de tramitación que lleva la causa, no hayan intervenido nunca.
“Una vez que sea establecido quién va a ser el juez, tampoco podemos esperar una respuesta rápida. Porque, sea quien sea, va a tener que sentarse a leer todo el expediente y eso le puede llevar meses. Después, los fiscales tendrán que hacer sus pedidos de pena y luego sería el turno de la defensa de presentar sus alegatos. Recién producidas todas esas instancias, el juez podría sentarse a resolver”, contó este martes Jorge Castro. 
Nota relacionada: Inundación 2003: un ciclo de cine para rescatar lazos de solidaridad
Junto a su mujer Milagros Demiryi y sus cuatro hijos son los actores civiles en la causa que tiene como imputados al exintendente Marcelo Álvarez; al exministro de Obras Públicas, Edgardo Berli, y al exdirector provincial de Hidráulica, Ricardo Fratti. Todos están imputados por estrago culposo por la muerte directa de 18 personas, entre los últimos días de abril y los primeros de mayo de 2003. Sin embargo, los esfuerzos de los actores civiles también están puestos en que se amplíen las acusaciones y que se llame indagatoria al exgobernador Carlos Reutemann; a su ministro de Hacienda y Finanzas, Juan Carlos Mercier, y al exdirector de Defensa Civil, Carlos Alberto Filomena. Las pruebas contra ellos tres fueron incorporadas al expediente en junio del 2013: “Muestran que el gobierno provincial sí sabía que el agua del río Salado estaba por arrasar con la ciudad”, dijo Castro.
Respecto de Filomena, Castro resume su responsabilidad con una anécdota: “El 27 de abril del 2003, fue Filomena quien desde Defensa Civil organizó los tractores para llevar a la gente a votar. Sin embargo, no tenía un plan de contingencia para evacuar a los santafesinos si entraba el agua”.

Y agregó: “En el caso de Reutemann es mucho más evidente todavía. Solamente él sigue sosteniendo que nadie le avisó. Todos los otros testigos que fueron llamados a declarar dan cuenta de que el exgobernador estaba informado sobre cuándo, cómo y por dónde iba a ingresar el agua. Los peritajes demostraron que Reutemann tendría que haber dado la orden de evacuación 24 horas antes y que estaba en condiciones de hacerlo. Y, sin embargo, obró de manera contraria, dictó un decreto en el que le ordenaba a todos los santafesinos que se quedaran dentro de sus casas”.

El 29 de abril, a las 11, se realizó una reunión de gabinete en Casa de Gobierno tras la cual Reutemann decretó la compra de colchones y zapatillas, pero omitió la orden de evacuación. Ese día, a las 16, se produjo la primera muerte. En las horas siguientes, solo en barrio Centenario murieron 13 personas en un radio de seis cuadras. El agua rodeó el barrio cuando ya era de noche.
“En barrio San Lorenzo murieron muchísimas personas también, fueron todos los barrios del suroeste los afectados. En la causa hay declaraciones de más de 30 ingenieros que cuentan que el 27 de abril ya era imposible, por la cantidad de agua que estaba ingresando, tapar la brecha de la defensa que estaba abierta. Uno de ellos incluso contó que los obreros llenaron con piedras y escombros un contenedor, para intentar cerrar el hueco, pero que era tanta la fuerza del agua que lo arrastró en cuestión de segundos. En este contexto, Mercier fue quien firmó el cierre provisorio de la defensa. En realidad, Berli cumple funciones en los últimos nueve meses antes de la inundación. El que permitió que la obra quedara inconclusa es Mercier”, concluyó Castro.
Gabriela Albanesi / galbanesi@uno.com.ar

Comentarios