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Miércoles 06 de Abril de 2016

La cosecha de soja está frenada por las precipitaciones

Las lluvias impiden sacar la producción. La inestabilidad climática de toda la región obliga a bajar las estimaciones de rendimiento de la soja. Afecta también a los productores ganaderos y tamberos

“Cuando entremos en los campos vamos a apreciar el desastre”, dijo un productor agropecuario de la zona de San Justo. La cosecha había comenzado con buen ritmo la semana anterior pero se vio interrumpida ante las intensas precipitaciones, superiores a 100 milímetros en ocho de los doce departamentos del área centro norte. Se destacan los departamentos San Javier con 300 milímetros y San Cristóbal con 400 milímetros. Como consecuencia, todo el proceso de cosecha de soja de primera, algodón, maíz de primera, arroz y sorgo quedó detenido.
 
Adrián Barrau, subsecretario de Agricultura de la provincia de Santa Fe, informó que “en general los rindes se encuentran por debajo del año pasado, que fue una cosecha muy buena”. Con una primera lectura y a la espera de que el proceso de trilla finalice, el funcionario afirmó en diálogo con Diario UNO: “Comparado con el año pasado, lo que estamos observando es que en gran parte del territorio el rendimiento por hectárea será un 15 por ciento menos aproximadamente”.
 
 
El informe del Sistema de Estimaciones Agrícolas del Centro-Norte de la Provincia de Santa Fe, elaborado por la Bolsa de Comercio, describe que para el período comprendido entre el miércoles 6 y el martes 12 de abril los pronósticos prevén inestabilidad climática, con precipitaciones de magnitudes variadas en toda el área de estudio. Además, puntualiza que la mayor intensidad y montos pluviométricos se manifestarían en la zona del centro y norte del área de estudio, siendo en particular el departamento General Obligado el de mayor afectación e incidencia en este período húmedo.
 
 
“El maíz de primera se ha cosechado con rendimientos razonables”, expresó Barrau. El informe de la Bolsa destaca que el proceso se vio interrumpido por el fenómeno climático pero igualmente alcanzó un 99% del territorio sembrado.
 
Hasta el 1 de abril, la cosecha de soja se desarrolló con buen ritmo y permitió alcanzar el 15 por ciento de la producción (134.250 hectáreas aproximadamente). Luego, las precipitaciones y la inestabilidad condicionaron toda la actividad. Los rendimientos obtenidos presentaron gran variabilidad. Ante el evento climático y el período húmedo que se registra, el rendimiento promedio para la presente campaña se ajusta en 33 a 34 qq/ha.
 

El subsecretario de Agricultura de la provincia sostuvo: “Todavía no podemos hablar de valores concretos. Lo que sí podemos decir es que no se va a llegar a la estimación establecida en un principio”.
El funcionario se refirió a la situación que deben enfrentar los productores y graficó: “Los caminos no te dejan sacar la producción, porque realmente hay lagunas que impiden que la gente pueda llegar al campo. Entonces es muy difícil sacar la cosecha a tiempo”.
 
El impacto en la producción es real y la preocupación reside en los productores afectados. “Estoy en contacto con ellos. Acá la situación es clara: si el productor no puede cosechar, no le ingresa dinero. Y acá el productor ya no piensa en comprar, sino que piensa en cerrar los compromisos asumidos”, dijo Barrau. Además, recordó que solamente se alcanzaron a cosechar los primeros lotes de soja de primera y advirtió: “La soja de segunda no se levantó absolutamente nada todavía”.
 
El funcionario provincial explicó cuáles son las zonas más críticas de la provincia. “Aquellas zonas planas se encuentran más comprometidas. En esas circunstancias el agua drena más lenta. Entonces, cuando se producen estos excesos hídricos, el agua queda estacionada y ahí es donde los cultivos corren peligro”, señaló y agregó: “Ya se vaticinaba el fenómeno, estamos atravesando El niño. Uno se va acostumbrando a los pronósticos y se prepara para la lluvia, pero nadie piensa que en su zona específicamente puedan caer 300 milímetros”.
 

Del mismo modo, Barrau manifestó que los problemas alcanzan a la producción ganadera y a los tambos de la región. “Afecta a todo, pensemos en los productores ganaderos de San Cristóbal que están bajo agua. No hay que minimizar el impacto en la ganadería. Hay que entender también que el pasto tarda tiempo en recuperarse una vez que baja el agua. Entonces, hay pérdidas de pasturas y campos naturales bajo agua. No es tan simple, es complicada la situación”. 
 
A excepción del departamento Garay, el estudio de la Bolsa de Comercio establece que las precipitaciones acumuladas se encuentran ampliamente por encima del promedio mensual (desde 2002), tomando como período octubre a marzo.

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