informacion_general
Domingo 29 de Mayo de 2016

La creatividad, una capacidad que hay que saber explotar

Muchas veces la gente piensa que no está capacitado para ciertas cosas. Aquí una prueba de que todo se puede lograr si se utilizan las herramientas adecuadas

Tal vez digas, “a mí nunca se me ocurre nada”. Esto es totalmente falso, todos somos creativos, todos tenemos capacidad para serlo. ¿Qué hacer entonces para generar nuevas ideas? 
Los seres humanos tenemos dos hemisferios, el izquierdo que es el racional, sirve para pensar y analizar; mientras que el derecho es el de la relajación, el de la fiesta, el que está en funcionamiento cuando nos divertimos. La creatividad se origina en dicho hemisferio, no en el racional.
Según los creativos, lo que hay que hacer, es pensar un tema, analizar todo el material y después que se siguió esos pasos, no pensar más en él. Podés leer una revista cómica, salir a caminar un rato, dar una vuelta y distraerte un rato. 
En una oportunidad, tuve la posibilidad de estar con el creativo y exitoso Carlitos Balá y aprovechando esa oportunidad pude preguntarle muchísimas cosas. Una de ellas fue saber cómo él hacía para haber creado tantas cosas, como el “gestito de idea”, “qué gusto tiene la sal” que han pasado de generación en generación. Me comentó que en una oportunidad, mientras estaba en Disney con su hija, no podía entrar a un juego porque había mucha gente, y para divertirse mientras esperaba entrar comenzó a hacer “guau, guau”, al escucharlo, un hombre que estaba en la fila, se dio vuelta buscando al perro, a lo que él dijo: “está muy bueno esto”, entonces le agregó la mano, como si tuviera una correa invisible, y de allí inventó “Angueto quedate quieto”. Divertirse es la capacidad de generar ideas de oro. 
En segundo lugar, hacé un brief mental. Hacé un resumen de tu proyecto en dos renglones. La gente creativa aprende a resumir lo que le pasa en dos líneas. La capacidad de resumir, hace que el pensamiento creativo funcione mejor. Esta gente cita: “mi problema es este”. Cuanta más capacidad tenemos de resumir en dos renglones lo que sucede, lo que necesitamos, o lo que queremos lograr, mayor cantidad de pensamientos creativos activaremos.
En tercer lugar, aprendamos a metaforizar. Por ejemplo: si mi problema fuese un animal, ¿cuál sería? Tengamos la capacidad de buscar un símbolo. 
Uno puede ser como la caña, o como la rama, la caña se rompe, la rama se dobla, metáforas. La gente creativa busca imágenes. Soy como un vaso lleno, soy como una copa que rebosa de alegría, estas imágenes nos permiten ver los hechos desde otro ángulo. 
En cuarto lugar, date permiso para estar un poco loco. Quiere decir, pensar lo que fuese, darse permiso para que vengan las ideas aun más locas, no decir: “¡no!, esto no, esto es una tontería”, a esto es lo que se llama tormenta de ideas, hablar, opinar. Para algunos es más fácil unir dos ideas y así generar otra. Es saber y darnos el lugar para poder pensar ¿y qué pasaría si tal cosa? ¿Qué pasaría si tal otra? 
Es tener la capacidad de poder romper con los paradigmas, es cuestionar a pesar que los otros nos digan que es una locura o que esa idea es imposible que sea generada. Frente a las ideas creativas siempre te dirán que estás loco, que no se puede, que no es el momento, que no hay fondos, que no lo vas a lograr, que estás muy viejo o sos muy joven, que es rara.
 Los creativos, la gente con ideas de oro, han aprendido a no dejarse cansar por la gente, tenés que lograr que tu alrededor no te canse ni te desenfoque. Muchas veces, no son las grandes ideas las que resultan posibles, sino aquellas pequeñas ideas a las que le damos lugar para que crezcan junto con nosotros. 
Cuando Adams inventó el chicle, todo el mundo le dijo que no, cuando el hombre inventó el walkman le dijeron: quién va a querer tener música pegada a los oídos. Todas las ideas buenas fueron rechazadas, hay personas que han tenido grandes ideas, y porque le prestaron atención a la gente que no tiene visión de futuro, las perdieron. 
George Lucas, creador de “La Guerra de las Galaxias” fue rechazado por muchos productores, pero esta gente siguió adelante y ganó.
Charles Darrow en 1934 no tenía trabajo, y para entretenerse inventó un juego, vendió quinientos millones de juegos, se llamaba el Monopolio. Asimismo puede pasarte a vos. En tu tiempo de crisis, una idea de oro que tengas, puede darte quinientos millones de pesos.
Cindy Cashman, una mujer analfabeta de veintiséis años, escribió un libro, ¿te interesaría saber cuánto vendió? Un millón y medio de libros a cuatro dólares, ganó mucha plata, ¿sabés cómo se llamaba ese libro?, “Todo lo que saben los hombres acerca de las mujeres” y tenía ciento veintiocho páginas en blanco. 
Seguramente te estarás diciendo: ¡cómo puede ser! Sin embargo, así fue. Una idea, por más extravagante que sea, loca o disparatada puede hacerte llegar a la meta, una idea tonta puede expandirte. Los recursos que necesitás para generar buenas y brillantes ideas están dentro tuyo, no las encontrarás en el afuera. 
Y en quinto lugar, probá hacer cosas nuevas. Por ejemplo ¿te gusta cocinar? Probá, hacelo, y si lo hacés, cociná algo nuevo. ¿Te gusta leer? Si tu respuesta es no, hoy podés buscar un libro que nunca leíste y comenzá a leerlo. En cada desafío que enfrentes, tendrás un resultado que activará tu creatividad. Los imprevistos y los cambios de planes a último momento, en muchas ocasiones, terminan transformándose en muy buenas ideas. Todo dependerá de tu posición, de tu predisposición a hacer algo fuera de lo rutinario.
Y cuando ya tengas una idea, mejorala, siempre se puede mejorar más y más. El gurú del marketing Alberto Levy dijo: “Lo que no mejora, queda en el olvido” 
¿Conociste el tocadiscos con discos de pasta a setenta y ocho rpm? A ellos les siguieron los walkman, luego los discman, y ahora los iPod, y ya llegamos al Mp10.
Cuando salió el primer celular, este era como un zapato gigante; después vino otro celular más chico; ahora tienen internet, video y cientos de opciones más.
Todo evoluciona, todo avanza y todo es a partir de una idea. Renovate cada día, hacé algo diferente, y como dijo A. Levy: “Dale a la gente lo que la gente no espera”, esa es la mentalidad del avance, lo que la gente no espera.

Por Bernardo Stamateas - Especial para Diario UNO - redaccion.santafe@uno.com.ar

Comentarios