pais
Domingo 20 de Marzo de 2016

La Iglesia llamó a "afrontar y sanar" las consecuencias de la última dictadura

Así lo expresaron en una declaración titulada “Una fecha para no olvidar”, que difundieron esta mañana los obispos que integran la comisión permanente de la Conferenc ia Episcopal Argentina.

La Conferencia Episcopal Argentina (CEA) afirmó hoy que la sociedad tiene que “afrontar y sanar” las consecuencias que dejó la dictadura cívico-militar, de cuyo inicio se cumplen esta semana 40 años, y señaló que “urge seguir transitando” un camino de “verdad, de justicia y de encuentro entre todos” para alcanzar la “concordia y la amistad social” entre los argentinos.
 
Así lo expresaron en una declaración titulada “Una fecha para no olvidar”, que difundieron esta mañana los obispos que integran la comisión permanente de la CEA, que preside el arzobispo de Santa Fe, monseñor José María Arancedo.  “Los argentinos no podemos dejar de preguntarnos cómo se pudo llegar al período más oscuro de nuestra historia.
 
Sus consecuencias de enfrentamientos, dolor y muerte aún permanecen y se nos presentan como un pasado que tenemos que afrontar y sanar”, señalaron los prelados en el texto de una carilla.
 
El mensaje episcopal coincide con la confirmación de que el Vaticano y la CEA están “ordenando” sus archivos sobre la última dictadura para desclasificarlos, un pedido que vienen reclamando desde hace años los organismos de derechos humanos, y que se suma a la decisión del gobierno de los Estados Unidos de también hacer públicos documentos vinculados a la represión ilegal.
 
En tanto, esta semana el papa Francisco saludará en la tradicional audiencia general de los días miércoles a familiares de desaparecidos durante la dictadura; entre ellos a Marie-Noelle Erize Tisseau, hermana de Marie-Anne, desaparecida en San Juan en octubre de 1976; Víctor Carvajal, hermano del dirigente comunista Alberto Carvajal, asesinado en agosto de 1977 en la misma provincia; y Genevieve Jeanningros, sobrina de la monja francesa Leonie Duquet, desaparecida en diciembre de 1976 en Buenos Aires.
 
“El próximo 24 de marzo se cumplen 40 años de la ruptura del orden constitucional y del estado de derecho. Un hecho que nunca más se debe repetir ni podemos olvidar”, dijeron los obispos en la declaración conocida esta mañana, en la que señalan que era “un momento complejo y difícil para toda la sociedad, en el que Argentina vivía una escalada de violencia que culminó en el terrorismo de estado, protagonista de crímenes de diversa índole, entre ellos: la tortura, el asesinato, la desaparición de personas y el secuestro de niños”.
 
Destacaron asimismo que la vuelta a la democracia “marcó el inicio de un camino de verdad, de justicia y de encuentro entre todos, que urge seguir transitando, para alcanzar la concordia y la amistad social” y remarcaron que “el reconocimiento del valor de la vida, de la dignidad y de los derechos inalienables de la persona constituye la base indispensable de toda convivencia humana y del destino feliz de un pueblo”.
 
En tanto, indicaron que este año el 24 de marzo coincide con la celebración del Jueves Santo, “día de dolor y de traición, pero también día en que Jesús manifestó su amor hasta el fin entregando la vida por nosotros” y sostuvieron -citando la carta a los Efesios- que “Cristo es nuestra paz y el fundamento de una esperanza que nos impulsa a construir una sociedad auténticamente humana”. “Su ejemplo nos ayuda a cicatrizar nuestras heridas en la verdad, el arrepentimiento, la reparación en justicia y el anhelo de alcanzar misericordia”, concluyó su mensaje la Iglesia argentina.
 
 

 

Comentarios