Colastiné
Jueves 07 de Julio de 2016

La Justicia dio un paso en el crimen de Pablo Contreras

El juez de Instrucción Nº 2, Darío Sánchez, aprobó que la familia del joven asesinado en noviembre del 2002 se constituya como querellante de la causa. Por este hecho, hay dos agentes policiales imputados

El asesinato de Pablo Emanuel Contreras suma una nueva historia en la Justicia santafesina. Este jueves, el juez de Instrucción Nº 2, Darío Sánchez, aceptó que los padres del joven asesinado el 28 de noviembre del 2002 en Colastiné Norte, Juan Carlos Márquez y Ramona Contreras, se constituyan como querellantes en una de las causas que investiga el incumplimiento de los deberes de funcionario público y encubrimiento de los efectivos policiales que llevaron adelante el procedimiento realizado aquella vez.
La resolución del magistrado fue resuelta luego de que los abogados del Centro de Asistencia Judicial (CAJ), Zulema Rivera y Federico Lombardi, junto a la fiscal Elena Perticará, se presenten el jueves de la semana pasada para solicitar que los familiares de la víctima sean parte del proceso.
En este sentido, la querella buscará participar activamente en la causa que investiga las presuntas irregularidades que se cometieron en el procedimiento del sumario del homicidio de Contreras y las diversas acciones llevadas a cabo luego de haber sido descubierto el hecho. Por su parte, los abogados del CAJ anticiparon que trabajan para ser querellantes en el expediente que investiga el asesinato y sus propias causas.
Contreras fue asesinado en noviembre del 2002 luego de volver de jugar un partido de fútbol. Desde aquel entonces sus padres sostuvieron, de manera reiterada, que su hijo fue víctima del gatillo fácil. Por tal motivo y de manera incansable han realizado una serie de medidas –colocar una carpa frente a Casa de Gobierno y Tribunales, encadenarse en la misma y hasta dirigirse a la Casa Rosada en Capital Federal– para pedir justicia y así esclarecer el crimen.
En la actualidad, la causa tiene a dos funcionarios policiales involucrados, Raúl P. y Darío F., los cuales fueron acusados de varios delitos: encubrimiento de homicidio, falsificación de instrumentos públicos y malversación de caudales públicos, entre otros más.

Sienten que es un paso más
"Nosotros siempre culpamos a la Subcomisaría Sexta de La Guardia por la muerte de Pablo. Tenemos pruebas fundamentales. Hicieron desaparecer armas, el cadáver estuvo en la dependencia policial y no se le hizo la autopsia sino que me presentaron una trucha", dijo a Diario UNO, Juan Carlos Márquez, padre de la víctima, tras conocerse la novedad en el subsuelo de tribunales. "Tenemos todas las pruebas", aseguró.
"¿A su criterio fue un caso de gatillo fácil lo que pasó con su hijo?", preguntó este diario, a lo que el hombre señaló: "Yo lo interpretaría como una venganza, a Pablo le habían armado distintas causas: tenencia de arma de guerra, faenamiento y hurto de ganado mayor".
"Pablo no tenía antecedentes, tenía un buen concepto en Colastiné y jamás fue parte de un enfrentamiento o un problema con los vecinos. Eso lo saben los jueces que intervinieron en la causa", agregó el padre de la víctima.
En torno a cómo sucedió el hecho, Márquez sostuvo: "Aquella noche nosotros vimos pasar el patrullero por la vieja defensa, que es calle Los Eucaliptos. La camioneta pasó y a los quince o veinte minutos se escucharon 10 o 12 disparos. Nosotros salimos afuera, vimos pasar el patrullero y un auto Ranault 12 con dos personas adentro. Al otro día nos enteramos de que lo habían matado a Pablo. Yo fui hasta la comisaría, el cadáver de Pablo estaba ahí, pero a mí nunca me dejaron pasar. El cuerpo estaba sobre una mesa de loza", recordó el padre.
Por último, al ser consultado por el pedido de justicia que se reclama desde la muerte del muchacho, Márquez fue claro y destacó que todos los caminos conducen a que el autor material es uno de los imputados y no hay otro. "Tenemos sobradas pruebas", concluyó el padre del joven ultimado con un balazo en la zona de Colastiné Norte.

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