La provincia
Viernes 24 de Junio de 2016

Condenan a una mujer y a su hijo por asesinar al padre de la familia

La defensa esgrimió que la esposa era víctima de permanente violencia. Para la fiscal, esto no da "licencia para matar".

Nilda Beatriz A., una mujer de 49 años que según la investigación judicial vivió bajo permanente violencia de género, y su hijo Armando Ramón F, de 25, fueron condenados ayer a la pena de 12 años de prisión por el homicidio agravado por el vínculo contra su marido, conocido como "Patalín", ocurrido la mañana del 9 de agosto de 2014 en la ciudad de Villa Constitución.
El fallo fue dictado por los jueces penales Mariel Minetti, Alberto Jesús Rizzardi y Griselda Strologo, mientras que Nilda A. fue asistida por el defensor público Facundo Principiano y la representante de la Unidad de Apoyo a Juicios Orales del Ministerio Público de la Defensa, Melisa Andreatta. La acusación corrió por cuenta de la fiscal Valeria Pedrana, quien había solicitado la pena de prisión perpetua tanto para la mujer como para su hijo, quien estuvo asesorado por la abogada Mabel Bevaqua.
El hecho ocurrió el 9 de agosto de 2014. "Patalín" estaba junto a sus dos hijos, uno de ellos menor, y se desató una violenta discusión en su casa de calle San Luis 11 Bis. Nilda se encontraba durmiendo y rápidamente despertó a causa de los gritos que provenían desde el comedor. Según su testimonio, se encontró con su marido tomando del cuello a su hijo Armando y con un cuchillo en la mano. Al observar la escena, la mujer decidió ayudar al joven, sabiendo que las represalias podrían recaer sobre su propia persona, como ocurrió. Tal es así, que en su intento desesperado por detener la agresión, la mujer sufrió empujones, cortaduras y golpes de parte del marido, pero Nilda reaccionó y le propinó dos puntazos con una chaira de carnicero que mataron a Patalín.

Violencia de género
En su alegato, la fiscal Pedrana se preguntó "si la violencia familiar da lugar a una licencia para matar", mientras que el defensor oficial remarcó que la representante de la acusación "dio por acreditada así la violencia machista a la que era sometida Nilda". Y en ese sentido hizo mención a lo dicho por Alejandra García, del Consejo de la Mujer, quien como testigo explicó que el caso "es un indudable hecho de violencia de género sostenido en el tiempo". Y que "hubiera sido imposible salir de ese círculo violento dado que Nilda no tenía los recursos a nivel subjetivo para hacerlo". Además remarcó que "en varias oportunidades su marido se fue de la casa pero luego volvía por sus hijos y ella lo perdonaba porque lo amaba".
Principiano hizo hincapié en el sufrimiento que Nilda padeció a través de los años y recalcó que "existen pruebas irrefutables que acreditan la situación de sometimiento crónico y el contexto de violencia de género". Y resaltó los numerosos testimonios que dieron cuenta acerca de la violencia ejercida contra la mujer.Varios de ellos relataron el "estado violento que el marido de Nilda presentaba cuando tomaba alcohol" y una vecina mencionó que en ocasiones "se escuchaba a la noche a la mujer y a sus hijos decirle a Patalín que deje de golpearlos".

Golpeada
Los testigos también relataron acerca de las sucesivas veces que vieron a Nilda golpeada. Además, uno de ellos mencionó que una vez observó como "Patalín" la corría por la calle y en un almacén la denigraba. Otro testigo dijo que Nilda era "permanentemente maltratada por su esposo". Y relató que en varias ocasiones vio a la mujer "muy triste, golpeada y con moretones". Asimismo también mencionó que Nilda le comentaba en privado las maneras en que su marido le pegaba. Del mismo modo, otra persona dijo haber visto como "Patalín le pegaba patadas y le tiraba de los pelos".
El defensor solicitó la absolución de Nilda por haber actuado en legítima defensa y no existir pruebas testimoniales, además de explicar que "el material probatorio era concordante con la versión de los hechos que la mujer declaró durante el juicio"; mientras que la Fiscal ratificó su teoría del caso en toda la prueba técnico pericial.
Independientemente de esa cuestión, y más allá de la duda, Principiano aclaró que no existen pruebas que establezcan que la acción de Nilda pudo haber sido causa de muerte y que esas lesiones fueron efectuadas en el marco de una situación crítica.
Por último, el defensor público expresó que "cuando existe violencia doméstica se está en presencia de una agresión que está consolidada y no cesa, dado que hay un continuo proceso en el cual no se pueden establecer límites rígidos y precisos de cuándo comienza y cuándo termina". Sobre la sentencia, Principiano aclaró que "si bien los argumentos del fallo no fueron dados, consideramos que más allá de tener por acreditado la situaciones de violencia sufridas por Nilda, seguimos sosteniendo que se trató de una legítima defensa, dado que su intervención no tuvo la entidad suficiente como para provocar la muerte de su marido, y es por eso vamos a apelar este fallo".

Fuente: La Capital