La Región
Sábado 29 de Julio de 2017

El abogado investigado por abuso no puede salir de Gualeguaychú sin autorización judicial

Gustavo Rivas, acusado por corrupción y promoción de prostitución de menores, no puede cruzar los límites de la ciudad en la que se habrían cometido los presuntos abusos sin el visto bueno de la Justicia

"Tiene prohibición de salir del país, y pedimos también la prohibición para salir de la ciudad. Ha fijado un domicilio concreto y si quiere ausentarse de la ciudad tiene que pedir permiso", adelantó el fiscal coordinador de Gualeguaychú, Lisandro Beherán, quien informó que la medida rige desde la medianoche de hoy.

La restricción se tomó luego de la declaración del viernes de tres víctimas de los presuntos abusos cometidos por Rivas, quienes en su testimonio aseguraron que el abogado reclutaba jóvenes, muchos menores de edad, y les ofrecía dinero a cambio de practicarles sexo oral.

Tanto el fiscal Beherán como el procurador general de Entre Ríos, Jorge Amilcar García, señalaron a Télam que esas declaraciones corroboraron la investigación de la revista entrerriana Análisis, que el jueves último publicó una nota con la revelación de los presuntos abusos, de que ocurren desde hace 40 años, y de que las víctimas podrían superar las dos mil. Beherán dijo además que la fiscalía ya se contactó con otras personas que pueden corroborar los dichos de las posibles víctimas que ya declararon.

La agencia Télam habló con un hombre que estuvo en los encuentros que organizaba el abogado: "Una vez entré a la casa con compañeros míos pero no tuve nada con el viejo, porque me dio asco. Ellos iban siempre, casi todos los días, más los fines de semana. Los gurises iban ahí porque él les pagaba, conozco mucha gente acá en el barrio que iba hasta hace un par de años. Iba, se lo ''volteaba'' al viejo y él les pagaba. Tiene una oficina donde uno subía la escalera y después ese bajaba y subía otro. Se iba tirando data: ''mirá que el viejo te paga si vos te lo volteás'', y ya después llegan de a grupitos, seis o siete, y siempre de 12 (de la noche) a 2 o 3 de la mañana", aseguró el hombre, quien contó al enviado de Télam lo que vio en la casa del abogado a cambio de preservar su identidad.

En Puerto Belgrano, a 30 kilómetros de la ciudad, se encuentra la quinta de Rivas, donde el jueves se realizaron varios allanamientos. Un vecino contó que desde hace 20 años eran conocidas las fiestas que el abogado daba allí, pero que nadie se atrevió a denunciarlo: "¿Qué iban a denunciar? ¿que les daba plata a los pibes para que se dejasen tener sexo oral? Esto era de público conocimiento, pero se ve que (el acusado) debía muchos favores".

El fiscal Beherán coincide en que el desafío de la investigación es conseguir más testimonios. "La gente tiene mucho resquemor a denunciar. Esto da vergüenza, pero tengo esperanza de que en los próximos días se presenten aunque sea casos aislados, aunque sean diez o doce, porque si no contás con una declaración, el delito sexual no deja rastros. Si a una persona le practicaron sexo oral cuando tenía 20 y ahora tiene 30, no hay rastros de eso", sostuvo ante la agencia.

Pocos kilómetros antes de llegar a Puerto Belgrano, en el Barrio 348, en las afueras de Gualeguaychú, donde las calles son de ripio y se inundan con facilidad, un hombre quiso contar lo que sabe pero también pidió preservar su nombre: "En la alta sociedad y el centro de la ciudad no dicen nada porque mayormente han sido pibes de barrio. Muchos de nuestros vecinos, antes de salir a bailar nos pedían que los acompañáramos a la casa de Rivas ''a hacer lo que tenían que hacer'' para tener plata para ir al baile; después, de ahí salíamos a bailar con la plata que les daba".

En el centro de Gualeguaychú, quienes lo defienden tampoco quieren aparecer con nombre. "Es un buen vecino, una buena persona. Las cosas que hizo son privadas. Siempre se veían las fiestas que hacía. Eran menores pero todos los menores hoy en día no no son lo que eran. Se iban en el barco pero nadie los obligaba a los pibes a subirse... Ahora que no salgan a decir nada, porque ayudó a muchos pibes", dijo a Télam un vecino del acusado.

Frente a su casa, una vecina dice que la de Rivas "es una familia muy respetada, reconocida y muy ejemplar. Rivas tenía contacto con chicos, pero como todo el mundo. Se habló siempre de que hacía fiestas, pero de ahí a que sea cierto no podemos decir nada. Llamaba la atención, pero era muy respetado".

A partir de la nota de la revista Análisis, el fiscal Beherán abrió de oficio una causa en la que se ordenó allanar las tres propiedades de Rivas. En esos procedimientos se encontraron desde filmaciones en Super 8 y diapositivas hasta discos externos y pen drives con imágenes íntimas.

Según precisó Beherán, Rivas "está imputado si se considera que el término imputado es estar indicado como partícipe de un hecho delictivo, desde ese punto de vista está imputado. Y agregó: "No se la ha llevado a cabo una imputación formal, es decir una citación a prestar declaración como imputado". De todos modos, precisó: "Desde el momento en que te allanan el domicilio, ya estás imputado".