Santa Fe
Sábado 25 de Junio de 2016

La santafesina que vive a 20 grados bajo cero

Yanina Gauna integra la Dotación XLVII, conformada por 32 hombres y seis mujeres, militares y civiles. Se queda hasta octubre

"Mi nombre es Yanina Gauna. Pertenezco a la Fuerza Aérea Argentina desde 1998. Soy suboficial auxiliar, con la especialidad oficinista", contó a Diario UNO la joven santafesina que desde hace meses integra la gran familia antártica en la Base Marambio.
En la ciudad de Santa Fe fue alumna de la escuela primaria Normal Nacional Superior José de San Martín; comenzó el secundario en la Nº 2 Doctor Manuel Pizarro y lo concluyó en la escuela Normal (4º y 5º año). "En 1998 ingrese al Instituto de Formación Ezeiza (IFE) en Buenos Aires, donde realicé mi instrucción militar y fui destinada en la Sede del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea–Edificio Cóndor", relató.
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Esta no es la primera oportunidad en la que Yanina viajó al extremo sur del planeta: "En 2012 fue la primera vez que tuve la oportunidad de trabajar en la Base Marambio durante dos meses, para realizar reparaciones, pintado, limpieza y tareas generales que se deben realizar en verano siempre y cuando el clima lo permita. Este breve lapso pero arduo de dos meses, me llevó a querer realizar el desafío de postularme para transitar un año".
Y la oportunidad llegaría tiempo después. "Este año después de realizar una preselección, entrevista y varios estudios médicos quede seleccionada para permanecer en la Base Marambio por el lapso de un año como oficinista", explicó.
—¿Cuáles son tus tareas?
—Mi tarea es realizar todos los trámites administrativos, llevar el manejo del Departamento Personal, realizar tareas en cuanto a relaciones públicas y ser además la secretaria del jefe de Base. La misión fundamental de la Base Marambio es brindar el apoyo logístico a las actividades de investigación, llevada a cabo por personal científico de nuestro país como extranjeros.
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El día a día
"Actualmente, integro la Dotación XLVII, conformada por 32 hombres y seis mujeres, militares y civiles. Nuestra comisión se extiende hasta octubre de este año. Las tareas que realizamos son diversas: logística, mantenimiento, meteorología, sanitaria, administrativa, control aéreo, abastecimiento, entre otras", destacó Yanina.
La Base Marambio cuenta además,con la Escuadrilla de aviones Twin Otter que sirve de puente aéreo con las Bases Antárticas del Ejército Argentino, la Armada Argentina, y Bases de países como República Checa, Corea, Brasil, China, Uruguay, entre otras. Y enlace aéreo con los diferentes campamentos de investigación.
También está previsto el apoyo logístico y técnico al personal de científicos argentinos y extranjeros (españoles, finlandeses, noruegos, suecos, australianos, canadienses, entre otros) que desarrollan programas direccionados por la Dirección Nacional del Antártico.
Estos se basan en el estudio de la flora y fauna antártica, en el estudio del calentamiento global como así también el estudio de glaciares, del ozono y actividades artísticas, de prensa y difusión de la presencia argentina en el Desierto Blanco. "En verano, llegamos a ser más de 150 personas", contó.
—¿Cómo es tu día allá?
—Mi día comienza a las 7, me levanto, desayuno, y las 8 se realiza una presentación para ver las actividades que se van a realizar y dependiendo del clima y los horarios de los vuelos, se almuerza cerca del mediodía y se continúa el trabajo hasta las 18. A partir de ahí tenemos libre para realizar actividades particulares. Luego a las 21, la cena y a descansar hasta el día siguiente y siempre dependiendo de las actividades podemos contar con un día libre por semana.
—¿De qué manera se recrean?
—Contamos con un pub y sala de juegos (mesa de pool, ping pong, metegol), sala de lectura (biblioteca), sector de entrenamiento (gimnasio) y capilla.
"En este período de invierno solo hay luz desde las 10 hasta las 15 aproximadamente por lo que el horario para realizar trabajos fuera de la Base se acorta muchísimo y tenemos oscuridad casi todo el día", explicó la santafesina. Y continuó: "En días de descanso (en verano), se puede visitar la colonia de pingüinos que se encuentra a escasos ocho kilómetros. O realizar un paseo fotográfico por la base y el Mar de Weddell". "También se festejan días patrios, cumpleaños, día del Padre, de la Madre, los seis meses en Marambio y toda ocasión que sea para festejar, porque eso nos mantiene cerca de los nuestros", acotó.
En cuanto a la relación con los demás habitantes y con el clima, Yanina reconoció: "El primer día fuimos 38 desconocidos. Con el paso del tiempo, ya somos amigos y con un poco más de convivencia, seremos una gran familia antártica. En cuanto al clima, sinceramente estamos muy abrigados, pero los vientos de Marambio (que llegan a 80 km/h) son los que dificultan el trabajo fuera de la Base, sumado a las temperaturas bajo cero (-20°C estos días)".
En cuanto a sus proyectos a futuro tras el regreso en octubre, la santafesina describió su anhelo: "Me siento orgullosa de pertenecer a la Fuerza Aérea Argentina y el gran amor que siento por mi profesión hace que hoy mi proyecto personal sea permanecer por un año cumpliendo mis obligaciones en este continente blanco, donde además puedo cumplir mi sueño. En el futuro seguiré capacitándome para pertenecer a los Cascos Azules en misiones de paz de las Naciones Unidas".


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