Escenario
Martes 15 de Noviembre de 2016

La unión del amor con una mirada crítica desde la parodia

Amor, escrita por Denisse Arancibia (Bolivia), se estrena bajo la dirección general y puesta en escena de Ana Woolf, a partir del trabajo que realiza un grupo de artistas en el Seminario de Entrenamiento sobre la Presencia Escénica. Las funciones serán el viernes y el sábado, a las 22, en la Sala Mayor del Teatro Municipal 1º de Mayo


"La escena se centraliza en una ceremonia de casamiento. La novia, el novio, las respectivas familias, los/las invitados/das. La forma de tratar el ritual seguido en el casamiento convencional es a partir de una visión crítica a través de la parodia". Las palabras de la actriz, directora y pedagoga Ana Woolf, remiten a la trama de Amor, la obra escrita por Denisse Arancibia (Bolivia), que se estrenará el próximo viernes y sábado, a las 22, en la Sala Mayor del Teatro Municipal 1º de Mayo. La dirección general y puesta en escena están a cargo de Woolf. Daniela Osella y Pablo Vallejo son los asistentes de dirección y la producción general es del Gobierno de la Ciudad. Las entradas están en venta, en la boletería de San Martín 2020, a un valor de 100 pesos las generales, y 80 pesos para estudiantes y jubilados.
Una son todas
"Este texto nacido en Bolivia, puede ser situado también en Argentina y en tantos otros países occidentales", continúa diciendo. "Las preguntas y demandas parecen ser las mismas. Para cuándo el casamiento y luego para cuándo los hijos. Y en el tránsito que va de la fiesta a los hijos, el aprendizaje de determinadas reglas de «comportamiento» en relación a esa institución llamada «matrimonio». Los deberes y derechos de Él, «el marido»; de Ella, «su esposa». La novia «esposada» escuchará a lo largo de toda la fiesta, como en un sueño, como en una pesadilla, el decálogo de comportamiento en relación al futuro «esposo». Lo amarás, lo respetarás... cuánto hablar, cuánto callar, cuánto soportar, cuánto resignarse porque «él es quien manda». Nadie pregunta a La Novia si quiere o no casarse, el candidato está ya elegido, la fiesta armada y pagada. Todxs tienen en claro y recitan los deberes y derechos, en la punta de la lengua los consejos".

Desde el punto de vista de la concepción escénica, agrega Woolf: "Una son todas, uno son todos. Nosotrxs, espectadores y hacedores, estamos y formamos parte de la misma sociedad «matrimonial», participemos entonces de la misma fiesta. Que empiece la fiesta donde, como diría el poeta Unamuno, el Amor puede ser a veces también «desAmor»".
Compromiso
La elección del texto se originó en un compromiso compartido por la directora y los asistentes, con el grupo del Seminario de Entrenamiento sobre la Presencia Escénica, con las problemáticas de género y el convencimiento de que si bien fue escrita por Arancibia en su país natal, "esta compulsión que refleja la obra, de empujar a las mujeres al matrimonio, que parece una vieja tradición, no pasa solo en Bolivia, pasa en los pequeños gestos cotidianos. Amor habla de una violencia anterior a todas las demás, que tiene que ver con cómo se manipula el deseo, la mirada de los demás sobre las decisiones que tomamos como mujeres. En Amor, el teatro es la propia sociedad. En cualquier reunión de familia, hay con seguridad una pizca de lo que tiene esta historia".

En este sentido, la directora anticipó que en el diseño de la puesta se tuvo en cuenta que el espectáculo se estrena en la Sala Mayor del Teatro, "pero también se podrá montar en el patio de un centro cultural o en cualquier espacio de reunión. Me interesa que la obra circule de esa manera, queremos escuchar al público, que nos encontremos con la resonancia de Amor.
El marco
La puesta surgió como parte del trabajo en el Seminario de Entrenamiento Sobre la Presencia Escénica, que desde 2014 forma parte de los espacios de formación del coliseo local. Se trata de una experiencia coordinada por Woolf, con la asistencia pedagógica de Daniela Osella y Pablo Vallejo, que en su primera edición derivó en la puesta de Maldita Justicia, y en 2015 dio lugar a Maldito Entrenamiento.

En este sentido, explicó que "el espectáculo es consecuencia de un trabajo sobre y con el actor/actriz, es una forma de entender y asumir un punto de vista en relación a nuestro oficio. Es una consecuencia, no es un punto de llegada, sino que es parte de una búsqueda que debe ser llevada a cabo con la mayor dignidad, disciplina y concentración que sea posible. Ni Maldita Justicia ni Amor son puntos de llegada. Eso es ahora Amor, la consecuencia de tres años de trabajo para algunos integrantes del grupo, para otros de un año y medio. Por eso decimos que este espectáculo comenzó el primer día del entrenamiento, no el día en que elegimos el texto".
En escena
Los/las intérpretes son: Cintia Bertolino, Pamela Bertona, Sebastián Boscarol, María Victoria Brizzio, Santiago Casal, Antonella Fernández Pabón, Romina Fuentes, Sofía Gerboni, Melisa Gómez, Flavia Del Rosso, Elisabet Maier, Mónica Marraffa, Gabriela Mira, José Olivera Rivas, Pola Ortiz, María Laura Peña, Roxana Piño, Noelia Reda, Julia Stubrin, Roberto Trucco, Camila Valcart, Malén Videla González y Cecilia Volken.
Créditos
El diseño lumínico es de Oscar Peiteado; el de vestuario, de Lucas Ruscitti y Malen Videla González. El diseño de maquillaje fue realizado por Lucas Ruscitti. Pablo Lara y Julia Stubrin realizaron los objetos escénicos. La producción fotográfica fue realizada por Aimé Luna.

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