Escenario
Martes 25 de Octubre de 2016

La unión rioplatense y el apoyo de los de afuera en una cita de lujo

Personal Fest. Una nueva edición del festival se llevó a cabo el pasado fin de semana. Apostando como cierre a Andrés Calamaro y No Te Va a Gustar, el evento juntó más de 40 mil personas en dos jornadas llenas de música, donde se pudo escuchar rock pop y algo de jazz

El Personal Fest miró para adentro, resaltó lo nuestro y mostró que no siempre hay que recurrir a las bandas foráneas para garantizar el éxito. Este año el line up fue diferente y priorizó lo nuestro en una jugada que salió bien y demostró que Argentina y Uruguay están a la altura de las circunstancias y se puede organizar un festival multitudinario (fueron 40 mil personas en las dos noches), sin recurrir a figuras estelares que vengan de otros países.
En este 2016 la apuesta fue doble. Tras la presentación de varias agrupaciones locales, el cierre de la primera noche estuvo a cargo de Andrés Calamaro que de regreso al país iba a encontrarse con su gente en las vísperas de la grabación de un nuevo disco que, según el Dylan argento, será "potente y de letras más nocturnas". El ex-Los Rodríguez está en pleno armado de canciones que pronto tomarán forma en Buenos Aires para lo que será un nuevo lanzamiento de un disco que promete tener más de 15 canciones.
Experimento
Experimento Negro. Los santafesinos tocaron temprano pero marcaron la cancha con buen rock de estas tierras.
Experimento Negro. Los santafesinos tocaron temprano pero marcaron la cancha con buen rock de estas tierras.

Con una catarata de éxitos (todos reversionados), el Salmón se colgó la guitarra y dejó en claro que está más vigente que nunca pero que no olvida y mucho menos reniega de su pasado. La apertura de la noche fue con Alta Suciedad en una versión bien rockera que tuvo al no tan muchacho al frente con sus lentes Ray Ban característicos y su clásica y celeste Telecaster colgada al hombro, guitarra que no se sacara en toda la noche, salvo en la interpretación de algunos tangos que no estaban en la lista pero que se dio el gusto de cantarlos para la pibada. Vestido de negro y con una bufanda en su cuello recorrió éxitos de todos sus discos como Mujer Mundial, Crímenes Perfectos, Rehenes y no olvidó su ya lejano paso por España y se despachó con Algún Lugar Encontraré, tema que encontró su gloria tras la película Caballos Salvajes.

Tras saludar a su público, Calamaro tenía una sorpresa bajo la manga. Con muchos años en la música, al parecer quiso rendir homenaje a esa banda que con tan solo 17 años tuvo la posibilidad de formar parte junto a grandes músicos de la época. A lo mejor quiso saldar una cuenta pendiente y reunió a Los Abuelos de la Nada (Cachorro López, Gustavo Bazterrica y Daniel Melingo) para interpretar No te Enamores Nunca de Aquel Marinero Bengalí y Costumbres Argentinas. El recuerdo de Miguel Abuelo recibió el aplauso de parte del público, mientras otros, con algunos años menos, no sabían lo que pasaba. Un momento emotivo que será difícil olvidar y que, además, le puso un plus especial a la jornada.
Abuelos

Más temprano y con el sol de testigo, Meteoros mostró firmeza y creatividad con dos indispensables como Cachorro López y Didí Gutman dirigiendo la batuta y buenas voces con Ale Sergi y Rosario Ortega. Al parecer la banda vio la veta de la música actual y con canciones bien poperas hizo bailar a los presentes que iban llegando al festival.

Entrando la noche, la cosa se puso oscura y en el segundo escenario Richard Ashcroft llevó la arrogancia inglesa a su máximo esplendor. Catalogándose a sí mismo como uno de los "mejores cantantes del mundo", ofreció entrega y su gastada voz para una selección de canciones poderosas por momentos y con climas más tranquilos por otros, sin dejar de lado los temas de The Verve. Obviamente el cierre estuvo a cargo de su celebre Bitter Sweet Symphony, que con pistas grabadas fue coreada a manera de cancha por los miles de seguidores del muchacho que supo llevarse todo por delante en el video del nombrado hit.
Richard

Los británicos de The Magic Numbers trajeron a estos pagos alegría y sonrisas y con algunas baladas y dulces canciones de manual cumplieron con un sonido parejo pero sin grandes momentos brillantes.

El que sí sorprendió y mucho fue Jamie Cullum. De baja estatura pero de alto rendimiento, el muchachito hizo con el piano de cola lo que quiso y puso algo de jazz comercial y buen funk con una puesta en escena en donde dejó todo lo que tenía. Buena performance y mejor sonido para este muchacho que lleva el carisma como bandera.
Te va y No te va a Gustar
El domingo la historia fue más o menos la misma que la del sábado. De cierre los uruguayos de No Te Va a Gustar (son argentinos por adopción) ofrecieron 27 canciones en un show correcto, volátil y con la solvencia que dieron los años. En un break nostálgico no fueron menos que Calamaro y ofrecieron una versión digna de Cuando Pase el Temblor, de Soda Stereo, cosechando aplausos.

Note2
No Te Va a Gustar. Los uruguayos sí gustaron y se afianzan como una de las bandas más importantes de esta década.
No Te Va a Gustar. Los uruguayos sí gustaron y se afianzan como una de las bandas más importantes de esta década.

Con el coro de la gente como principal ayuda, los del paisito fueron políticamente correctos, se sacaron las ganas y anunciaron que hasta diciembre no se van presentar en la Argentina. Con ese prólogo era entendible que el recital fuera largo y que no faltaran las canciones más emblemáticas. Con un excelente marco audiovisual de soporte, la agrupación cantó ante miles de seguidores (había más gente que con Calamaro) y conformó su inmejorable momento con una relación inoxidable con el público argentino.

Note

El rock en estado más puro
El rock no se tomó descanso y bien temprano, para sorpresa de los que se aguantaron el sol, la excelencia la puso Stone Giant. Un argentino, un portugués, un chileno y un brasileño transformaron al estadio de GEBA en un antro de hard rock, stoner y grunge. Esta banda la formó Sebastián Fernández en EE.UU. cuando fue a estudiar composición musical. El zurdo guitarrista comentó a Diario UNO que "nunca pensó que en esa aula el primer día de clases iba a conocer a la super banda que hoy lo lleva por los mejores escenarios del mundo.
Stone
Stone Giant. Sonidos setentistas con toques zeppelianos, en uno de los mejores show de las dos noches.
Stone Giant. Sonidos setentistas con toques zeppelianos, en uno de los mejores show de las dos noches.

Lo que se vio en el Personal Fest fue una especie de teletransportación a los 70. Claro, estos muchachos que mamaron Zeppelin, Motorhead y Rolling Band, entre otros, tocaron alguna vez para Jimmy Page y recibieron su aplauso. Por obvias razones también recibieron el de los pocos que estaban haciendo el aguante desde temprano bancándose una temperatura casi insoportable. Quizás fue lo mejor de esta edición con una lista de rockeras canciones que nada tienen que envidiarle a las consagradas agrupaciones que siguieron en el line up.
Stone

El indie tuvo su momento de gloria con The Strypes en un formato bien eléctrico y más tarde con canciones más melosas con The Kooks. Dos puestas de primera con el sello británico marcados a fuego. El hip hop lo puso Cypress Hill en un flashback noventoso que convirtió al predio en una gran pista de rap. Muchas pistas grabadas, tiros y discos para una recorrida por sus éxitos.

Con 40 mil personas en las dos noches, el Personal Fest dio una vuelta más de tuerca a la música. Con esa cuestión camaleónica que lo caracteriza año tras año se renueva y se aggiorna a los nuevos sonidos sin olvidar y respetando a los estandartes de los diferentes géneros. Un encuentro necesario para escuchar lo que conocemos y también lo que jamás nos imaginamos. De eso se trata este evento que propone un banquete de sonidos. Una carta de variadas propuestas donde cada uno se sirve lo que más le gusta.

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