Policiales
Lunes 28 de Marzo de 2016

La versión del único sobreviviente del ataque criminal en barrio Cabal

Este lunes, Víctor Sánchez, de 29 años, contó que fueron atacados por apoyar a la familia de un chico de 11 años asesinado en enero

Diario UNO de Santa Fe mantuvo este lunes un extenso diálogo con Víctor Ariel Sánchez, de 29 años, el único sobreviviente de una familia devastada por el crimen de su padre y de su hermano, cuyo ataque asesino ocurrió el viernes por la tarde en una despensa familiar ubicada sobre calle Estanislao Zeballos al 5500 de barrio Cabal de esta capital.
LEER MÁS: Venganza y muerte en Bº Cabal: investigan los crímenes ocurridos
 
Cómo fue el ataque a tiros
Sánchez contó que el viernes por la tarde, a las 19.30, su padre y él estaban atendiendo a la clientela de la despensa familiar,  ubicada en calle Estanislao Zeballos al 5500 de barrio Cabal. Cuando terminaron de cobrar un pedido  a una nena de unos 7 u 8 años, entró un vecino al local, que vive a unos 10 metros de su casa y que es conocido en el barrio por el apodo de  “Germancito”.
 
 
“Este hombre entró y pidió una cerveza helada, con mi padre fuimos y se la buscamos hasta el freezer. Cuando regresamos con la bebida, él nos pidió otra marca, así que nuevamente regresamos y le llevamos lo solicitado. Hasta ahí fue todo normal como cualquier persona”, contó. 

Luego, Sánchez dijo que su padre Daniel, de 50 años, y su hermano Roque, de 30, lo estaban ayudando en la atención de la clientela. En ese momento, “Germancito” sacó un arma de fuego y le disparó a él a un metro y medio a quemarropa. Él giró levemente su tórax y el balazo le impactó en el pecho y salió por el omóplato derecho. Ese giro le salvó la vida.
 
En ese punto del relato, Sánchez se quebró por el dolor, ya que contó que cuando él estaba tirado en el piso, su padre le dijo a su agresor: “Para qué le pegaste, qué estás haciendo”. Luego escuchó unos siete u ochos disparos, todos seguidos y vio cuando su padre Daniel y su hermano Roque cayeron al piso. En ese instante, se generó un griterío, hasta que una ambulancia lo llevó al hospital José María Cullen de Santa Fe. 
 
 
La víctima dijo que el sábado, cuando estuvo mejor, preguntó por su padre y por su hermano, y con la presencia de los médicos, enfermeras y sus familiares directos le dijeron que su padre y su hermano habían fallecido.
 
Al consultarle sobre cuál creía él que era la causa del ataque criminal contra todos los integrantes de su familia,  Víctor Ariel Sánchez ni siquiera  dudó al expresarse sobre el particular. Dijo sin ambages ni rodeos que la relación con algunos vecinos que son violentos y que viven en ese sector de barrio Cabal tuvo su ruptura con el caso del crimen de Iván Elías Alvarengo, de 11 años. 
 
 
Víctor se encargó de decir que  desde que se conoció la noticia el lunes 18 de enero, de que el menor Alvarengo fue impactado con un balazo en la cabeza cuando estaba jugando en la vereda de su vivienda familiar ubicada en Boneo al 5600, por una pelea de bandas antagónicas, el barrio Cabal no volvió a la normalidad. 
 

Durante toda esa semana que fue desde el lunes 18 hasta el viernes 22 de enero a media tarde, cuando falleció, hubo muestras de solidaridad con los integrantes de la familia Alvarengo, de acompañamiento en un momento tan crítico para sus vidas. 
 
Después de la muerte y la inhumación de los restos del menor, hubo marchas de silencio para que se logre el esclarecimiento del crimen. Esa situación provocó que hubiera distanciamiento con algunos vecinos que son los violentos de barrio Cabal. 
 
“El ataque del viernes perpetrado por Germancito es la prueba palpable de que todo esto es la consecuencia de aquello. Nosotros como familia no tenemos ninguna duda de la causa del ataque criminal”, señaló. 
 
—¿Cómo piensa seguir la vida en el barrio Cabal después de los asesinato de su padre y de su hermano, y del que usted es el único sobreviviente?
—A esta altura, nosotros como familia y con la muerte de mi padre y de mi hermano, ya estamos barajando la posibilidad de vender todo e irnos, porque tenemos miedo de que nos terminen asesinando a todos.
Juan Trento / jtrento@uno.com.ar / De la Redacción de UNO

Comentarios