Ovación
Viernes 05 de Agosto de 2016

La vida da giros inesperados

El pasado miércoles se encontraron después de los hechos graves ocurridos entre La Salle y Newell's, los protagonistas del incidente: Matías Milesi, Nicolás Salva y la doctora Pamela Osinski. Ovación estuvo ahí y fue testigo de esta nueva relación de amistad donde triunfó la vida.

Cuando la vida da estos giros inesperados, el mensaje que da nuestro cerebro es simple: hay que aprender a escucharse y verse por dentro. Hoy todo es un torbellino, en donde parece que escucharse o pensar es una pérdida de tiempo, y el paisaje se transforma en una selva del "sálvese quien pueda". La irracionalidad, el miedo y la violencia inflan sus músculos para mostrar que es el más fuerte.
Acá la historia de vida dio un giro para que aprendamos a que todavía hay una luz para iluminar un camino que está oscuro. El sábado pasado, en el partido entre La Salle y Newell's, en pleno juego, Matías Milesi y Nicolás Salva chocaron sus cabezas. Nicolás tuvo un paro cardíaco y apareció la doctora Pamela Osinski, que estaba jugando en la cancha vecina en las mamis hockey de La Salle. Dejó todo para atender a los jugadores y le salvó la vida a Nicolás Salva.
El miércoles pasado por la noche, en un bar de barrio Candioti, se reunieron dirigentes y capitanes de ambos clubes, Matías, Nicolás y Pamela, para darle un final a esta historia, que primero fue de drama y tensión y por último de violencia. Para luego transformarlo todo en una linda amistad, ese giro que la vida le da al corazón de cada uno.
Ovación estuvo con ellos y fue Pamela quien comenzó a relatar cómo entró en la escena de esta historia. "Escuché un grito que pedían un médico. Estaba jugando al hockey para La Salle, comenzaba mi segundo tiempo del partido. Mi técnico me dijo que vaya a ayudar, salí corriendo, y me encuentro con Nico boca abajo y con Mati con un traumatismo, un encefaloma, que es lo que tiene actualmente. Lo de Nico era de mayor gravedad, con una contención cerebral, con convulsiones y un paro respiratorio. Inmediatamente accioné a girarlo, le hice una alineación, apertura de vía aérea. Se le hicieron masajes, hasta que reaccionó, llegó el 107 y se lo llevó al hospital y hoy estamos acá juntos, gracias a Dios, los tres bien, que es lo que más importa".
—¿Qué sacás en limpio de este encuentro?
P.O.: Conversamos sobre lo que pasó, no hay rencores, es lo que corresponde y de mi parte estoy totalmente gratificada como profesional y como ser humano. Me sorprendió gratamente este encuentro, porque con la violencia que hoy se vive no tiene medida. Este encuentro es un punto de inflexión y hay que tomarlo como tal. Terminemos con la violencia. Que haya un médico en la cancha es fundamental, para cualquier tipo de liga en cualquier deporte y hay que aflojar con la violencia. Hoy veo a los dos que están vivos.
—¿Qué sentiste después de todo ese episodio?
M.M.: A mí me pasó al revés. Después del impacto traté de ver qué pasaba. Luego en mi casa, con mi familia, empecé a pensar, a hacerme la cabeza, de enterarme de lo que le pasaba a Nico. Por whatsapp me dijeron que estaba bien. No fue un simple golpe o un simple desmayo. Me comuniqué con él el domingo, recién el lunes pude hablar con él. Nos dimos un abrazo, quería estar cara a cara para hablar. Él ya sabe que no fue mi intención.
—¿En la ambulancia qué ibas pensando, te comentaron algo de que la doctora te había salvado la vida?
N.S.: Solo estaba nervioso por el momento que había pasado. Con las horas fue pasando. Mis viejos no estaban tranquilos por el momento que pasé, pero de a poco fui estando mejor. Pienso que ese día del golpe pude haber sido yo, como me pasó u otro chico.
—Saliste corriendo a atenderlo a Nico, ¿qué pensaste?
P.O.: Pensaba con qué me iba a encontrar, como cualquier urgencia médica. Nunca me imaginé, ya se los dije a los dos, que me iba a encontrar con Nico en esa situación y a Mati. Nico se llevó la peor parte, con una contusión cerebral que la voy controlando yo. Estará parado sin jugar por 15 días. Luego puede hacer su actividad normal pero todavía sigue shockeado, no tiene ni idea de lo que le pasó. No puede hablar.
—Cuando le salvaste la vida, cuando viste que volvió a respirar, ¿qué te pasó por dentro?
P.O.: Gracias Dios, dije, y gracias a mi vieja que me iluminó en ese momento para que él hoy pudiera estar con nosotros, nada más que eso.
—¿Qué sacas de este encuentro, porque no deja de ser revitalizante?
N.S.: Estoy superagradecido con ella, más que nada por lo que hizo por mí y con Matías también, por estar conmigo en todo momento. Ahora descansaré y estaré junto a mi familia.
—Qué sentís cuando hoy te abrazan?
N.S.: Siento que volví a nacer. Cuando siento que me abrazan es como si volví a nacer.
—¿Que pasó cuando lo abrazaste a Nico?
P.O.: Le di un par de consejos al oído, son secretos profesionales. Lo abracé y sentí un orgullo enorme, sentí que es un guerrero, que no me dejó en el medio del camino a mí sola, la luchó conmigo y hoy estamos acá todos. La Salle y Newell's y Pamela, que no es ninguna héroe, simplemente estaba ahí. Pasamos un grato momento juntos, relajados, tomando algo y hablando de la vida.
—¿Creés que todo fue una sincro?
P.O.: Sí. Creo totalmente en las sincronicidades. Nunca La Salle en hockey juega a las cinco de la tarde y ese día jugamos a esa hora.
—¿Creés que esto puede marcar un antes y un después?
P.O.: Esperemos. Hoy en día la violencia está instalada en todos lados y hay que terminar con eso. En cualquier deporte los accidentes existen a diario, aflojemos con la violencia, no se puede vivir más así, ya está. Hoy Nico y Mati están con vida y la vida me puso ahí en el medio. Como persona siento una satisfacción que no me la dio nadie. Transmitir eso para que mi hija no vuelva a vivir la situación que vio, que su mamá salvó una vida y que después fue todo una riña sin sentido, nada más que eso.
—¿Pudiste dormir esa noche?
P.O.: Lo llamé a Mati, sabía que Nico estaba bien, porque me comuniqué con el hospital y me dijeron que estaba bien. No me podía tranquilizar, se remueven muchas historias personales, pérdidas, vivencias, anécdotas y la verdad que estuvo bastante movido mi partido en La Salle.
—¿Qué te demuestra la vida hoy?
P.O.: Que por algo uno está en el lugar que tiene que estar. Uno se pregunta por qué me pasa a mí esto. Es porque tenía que estar ahí y estuve ahí y sirvió para que hoy estemos los tres disfrutando de este momento. Como enseñanza queda que no tenés que rendirte, ese es el mensaje que le dejo a Nico.
—¿Que estás tratando de ver de la vida después de lo que viviste?
N.S.: Tratar de disfrutarla más que nada y salir adelante, siempre con la frente en alto.
—A vos, ¿qué te demostró la vida con todo esto?
M.M.: Hay que tomar lo positivo. Aprovechemos esto que pasó, para tenerlo en cuenta más adelante y darle más fuerza a Nico sobre todo. A mí en el fútbol ya no me queda mucho, pero a él le falta un montón. Lo único que quiero es que él esté lo mejor posible y ayudarlo si lo necesita.
Por último, Pamela Osinski dijo: "El ser humano es un complemento. Persona, alma, vida, ganas, todo depende de uno. Uno sale adelante si quiere, está en uno, nada más que en uno, es así.



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