santafe
Domingo 10 de Enero de 2016

“Lanatta pidió por los compañeros, que traten de encontrarlos porque estaban lastimados”

Hombre clave en la detención. Enzo Dupraz, alias Bailoretto, es el suboficial principal retirado de la Policía santafesina que dio la primera voz de Alto a Martín Lanatta en un campo cayastasense

Paradójico detalle para el primer bandido prófugo arrestado en medio de un campo en Cayastá que quien le dio la primera voz de Alto haya sido un hombre apodado Bailoretto, como conocen en sus pagos al suboficial principal retirado de la Policía santafesina Enzo Dupraz.
Saludado por estas horas como un héroe, este trabajador tuvo un fin de semana agitado luego de que el sábado pasado hallara y detuviera a Martín Lanatta, uno de los tres prófugos más buscados del país.
Jubilado en julio del año pasado, el ciudadano es puestero de un campo vecino al cual se encontraba el delincuente. Desde las 5 en pie para cumplir con su labor, Dupraz fue el primero en identificar al fugado y quien lo retuvo hasta que llegaron los policías en actividad.
“Yo estaba solo en un campo vecino, lo vi a 200 metros más o menos. Me voy hasta la casa del puestero de ese campo, porque vi que hacia allí se dirigía Lanatta. Si bien no se lo distinguía a lo lejos, estábamos alertados para que estemos atentos ante cualquier extraño, porque desde las 9 cuando hallaron la camioneta abandonada, había movimiento en la zona”, explicó a Diario UNO.
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Y continuó: “Cuando yo ya estaba ahí, llega y pide un vaso de agua. El otro hombre se dio cuenta también de que era él y se metió adentro, no le dio el agua. Yo le digo que llame a la policía y veo que Lanatta se vuelve por el mismo camino por el que había llegado. Ahí lo intercepto y le doy la voz de Alto”.
—¿Cómo reaccionó él?
—Tranquilo. Le pedí que ponga las manos arriba y luego que se acueste boca abajo. Lo único que me dijo es «Dame una mano porque estoy muy dolorido» y que le cuide la cara, porque estaba herido. No se resistió en ningún momento. Estaba agotado.
—¿Dijo algo sobre los otros dos prófugos?
—Sí, dijo que los otros dos venían atrás de él y que se habían quedado en un estero porque estaban muy cansados. Pidió por los compañeros, que traten de encontrarlos porque estaban lastimados. Aparentemente, la camioneta tumbada la manejaba el hermano y él iba de acompañante. Es lo que dijo en el momento. Después no pude hablar mucho más porque llegaron dos policías del departamento y se lo llevaron enseguida.
“Cayeron porque quisieron dar la vuelta en la ruta y se fueron al zanjón. Ahí tumbaron. Después, con la siguiente que robaron, se metieron a un campo y se quedaron sin salida”, acotó el suboficial principal retirado.
—¿Qué heridas tenía cuando usted lo halló?
—Muchas, en la cara. Un ojo negro, la boca ladeada. Estaba muy mal. Tiene un golpe tremendo.
—¿Él no llevaba nada en las manos para defenderse?
—No, solo tenía una mochila colgada al hombro, que después me dijeron que tenía municiones adentro. Nunca atinó a levantarla ni nada. 
—Y usted, ¿estaba armado?
—No. No pedí autorización para portar arma, a pesar de ser policía retirado. Soy del pueblo y acá somos todos conocidos.
—Mientras usted estaba en la comisaría, ¿llegó la versión de que habían encontrado a los otros prófugos?
—Sí, llegó la información de que los habían agarrado dos kilómetros más adelante. No sé de dónde salió ese dato, pero de los que estábamos ahí en la comisaría no salió seguro.
El lugar
El encuentro entre Dupraz y el prófugo se produjo a unos 3.000 metros de donde los delincuentes abandonaron la camioneta robada. “Él lo hizo todo por campo, a pie”, indicó el policía retirado. 
En cuanto a las características del terreno donde apareció Lanatta, describió que “no hay cosecha, son todos campos naturales. Hay montes, cañadas. Nosotros les llamamos pajales. Hay pastizales también. En algunas partes hay vegetación de dos metros de altura”, agregó con mayor detalle.
—¿Las fuerzas de seguridad habían rastrillado esa zona ya?
—No, estaban recorriendo la calle vecinal, porque recién llegaban. La camioneta la habían abandonado a eso de las 5 de la mañana.
—¿Sabe a quién pertenece el campo donde estaba Lanatta?
—No. Donde quedó la camioneta fue una arrocera en algún momento, pero ahora es campo natural. No sé a quién pertenece, no está habitado. El campo donde quedó la camioneta no tiene ni puestero siquiera. Son todos campos chicos, de menos de 100 hectáreas.
 
Como un héroe
Dupraz relata que alguna vez le tocó también protagonizar tiroteos y situaciones de riesgo en la zona. “Yo siempre trabajé en la parte investigativa de la Unidad Regional VII. He tenido tiroteos hace muchos años, con una gente que había robado un supermercado en San Javier. Tuve varios momentos similares, pero me retiré en julio del año pasado. Ahora hice lo que tenía que hacer, fue una colaboración”, dijo a Diario UNO.
—¿Cómo lo recibieron sus vecinos, la familia?
—Muy bien, todos contentos mi familia, mis hijos, nietos y los amigos. Tengo 56 años, cumplo 57 el 20 de enero. Puede ser que alguno me regale una sidra para festejar (se ríe). 
—¿Por qué le dicen Bailoretto?
—Me pusieron así como el de la canción de León Gieco porque me dicen que siempre fui medio vago (de pícaro, no de haragán) y me gustaron las mujeres. Mi mujer me está escuchando, pero se ríe nomás...

Por Soledad Mizerniuk - smizerniuk@uno.com.ar / De la Redacción de Diario UNO Santa Fe

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